Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

La carne procesada aumenta el riesgo de demencia, pero un poco de carne roja lo reduce
iStock by Getty Images

La carne procesada no tiene buena fama. Hasta ahora se había comprobado que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y cáncer. Ahora, un estudio de la Universidad de Leeds en Inglaterra ha demostrado un vínculo potencial entre el consumo de este tipo de carne y la demencia.

Sin embargo, de la misma manera que la carne procesada puede tener un efecto nefasto en el cerebro, la carne roja puede ejercer un efecto protector. Eso sí, en poca cantidad.

Carne procesada versus carne roja

Científicos el Grupo de Epidemiología Nutricional de la Universidad de Leeds se propusieron investigar el vínculo entre el consumo de carne y el desarrollo de demencia, una condición que afecta entre el 5% y el 8% de los mayores de 60 años en todo el mundo.

Para ello, analizaron los datos de casi 500.000 personas y llegaron a las siguientes conclusiones:

  • Consumir una porción de 25 g de carne procesada al día, el equivalente a una loncha de tocino, se asocia a un 44% más de riesgo de desarrollar demencia.
  • Sin embargo, comer algo de carne roja sin procesar, ya sea de cerdo o ternera, podría ser beneficioso ya que las personas que consumían 50 g al día tenían un 19% menos de probabilidades de demencia.

Los resultados de este estudio, titulado Consumo de carne y riesgo de demencia, se han publicado en American Journal of Clinical Nutrition. Una investigación que pone de manifiesto, una vez más, la importancia de la dieta en el envejecimiento del cerebro.

"La prevalencia de la demencia está aumentando en todo el mundo y la dieta podría ser uno de los factores que puede cambiar esa tendencia. Nuestra investigación se suma a la evidencia que ya existe de que la carne procesada aumenta el riesgo de enfermedades no transmisibles", afirma Huifeng Zhang, investigador principal del estudio.

Cómo se ha hecho este estudio

El equipo de la Universidad de Leeds analizó datos proporcionados por UK Biobank –una base de datos que contiene información genética y de salud en profundidad de medio millón de participantes del Reino Unido de entre 40 y 69 años– para investigar las asociaciones entre el consumo de diferentes tipos de carne y el riesgo de desarrollar demencia.

El estudio no evaluó específicamente el impacto de una dieta vegetariana o vegana sobre el riesgo de demencia, pero incluyó datos de personas que dijeron que no comían carne roja.

Entre los participantes, aparecieron 2.896 casos de demencia durante los ocho años de seguimiento. Y el perfil era el siguiente:

  • Eran generalmente hombres, con bajo nivel de estudios y mayores dificultades económicas.
  • Más propensos a fumar y menos activos físicamente.
  • Con tendencia al sobrepeso y a la obesidad.
  • También eran los que consumían más carne procesada, grasas y calorías a lo largo del día; y menos fruta y verdura.
  • Tenían más antecedentes familiares de accidentes cerebrovasculares y de demencia, y eran más propensos a ser portadores de un gen que está altamente asociado con la demencia.
  • Algunos de ellos tenían de 3 a 6 veces más probabilidades de desarrollar demencia debido a factores genéticos bien conocidos. Sin embargo, los investigadores comprobaron que el consumo de carne procesada aumentaba el riesgo de demencia hubiera o no predisposición genética.

En definitiva, un auténtico cóctel (carne procesada, obesidad, tabaco, sedentarismo...) que aumenta hasta un 44% el riesgo de desarrollar demencia.

No ocurría lo mismo con el consumo de pequeñas cantidades de carne roja, ya que se asoció a un menor riesgo de demencia. En este grupo también había menos obesos y fumadores: y consumían más fruta y verdura.

La demencia, una pandemia mundial

Se calcula que 50 millones de personas sufren demencia en todo el mundo, con alrededor de 10 millones de casos nuevos diagnosticados cada año.

La enfermedad de Alzheimer representa del 50% al 70% de los casos y la demencia vascular alrededor del 25%.

Su desarrollo y progresión están asociados a factores genéticos pero también ambientales.

Y es que cada vez está más demostrado que el estilo de vida, sobre todo la dieta y el ejercicio, influyen en la salud cerebral.

Este nuevo estudio viene a confirmar que la carne procesada es un factor de riesgo de demencia, mientras que la roja (en pequeñas cantidades) puede ser beneficiosa. Eso sí, sin olvidar la importancia del consumo de vegetales.

En todo caso, lo que comemos es determinante para proteger nuestra memoria.