Los cigarrillos electrónicos aumentan el riesgo de prediabetes

Los cigarrillos electrónicos afectan al funcionamiento de la insulina y aumentan el riesgo de prediabetes. Poco a poco, la evidencia científica va demostrando que, a pesar de que suelen promocionarse como menos nocivos que el tabaco, también son muy dañinos.

Actualizado a
Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

El cigarrillo electrónico aumenta el riesgo de prediabetes
iStock by Getty Images

Poco a poco se va desterrrando la falsa idea de que los cigarrillos electrónicos son mucho menos dañinos que el tabaco. En Saber Vivir ya alertábamos de un informe de la World Heart Federation (WHF) que revelaba que pueden llegar a duplicar el riesgo de infarto.

Y ahora nos hacemos eco de los resultados de un trabajo publicado en el American Journal of Preventive Medicine que demuestra que el uso de cigarrillos electrónicos está asociado con mayores probabilidades de prediabetes.

Cigarrillos electrónicos y diabetes

Tanto el uso de cigarrillos electrónicos como la prevalencia de la prediabetes ha aumentado drásticamente en la última década. Factores como la dieta o el sedentarismo son factores de riesgo de esta alteración, pero probablemente los cigarrillos electrónicos también hayan contribuido a ese aumento.

El tabaco tradicional aumenta el riesgo de sufrir diabtes entre un 30 y 40%

Es sabido que los fumadores de cigarrillos tradicionales tienen entre un 30 % y un 40 % más de probabilidades que los no fumadores de desarrollar diabetes tipo 2, lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares como la aterosclerosis, el ictus y la enfermedad arterial periférica.

Pero, ¿qué ocurre con los fumadores de cigarrillos electrónicos? Un equipo de investigadores de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg analizaron datos de una gran encuesta representativa a nivel nacional de la población de Estados Unidos y llegaron a la conclusión de que los fumadores de cigarrillos electrónicos tenían más riesgo de prediabetes que lo no fumadores.

El problema es que muchas veces los cigarrillos electrónicos se promocionan como productos menos nocivos que el tabaco convencional y su consumo está aumentando mucho entre la gente joven.

En España, casi 1 de cada 10 jóvenes de entre 14 y 18 años fuma a diario en España, y aumenta de forma preocupante el uso del cigarrillo electrónico. Según la última Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España, el 48,4% de los jóvenes han utilizado en alguna ocasión el cigarrillo electrónico.

"Nos sorprendieron los hallazgos que asocian la prediabetes con los cigarrillos electrónicos porque se promocionan como una alternativa más segura, lo que ahora sabemos que no es el caso", señala el Dr. Shyam Biswal, principal autor del estudio. "En el caso de fumar cigarrillos, la nicotina tiene un efecto perjudicial sobre la acción de la insulina y parece que los cigarrillos electrónicos también pueden tener el mismo efecto", añade.

Afecta a la insulina

Los cigarrillos electrónicos contienen sustancias tóxicas. Una de ellas es la nicotina, que no se encuentra solo en los cigarrillos convencionales. Pero ademas de la nicotina, también llevan sustancias químicas como el propenglicol y el glicerol vegetal.

El primero evita la sequedad de las mucosas y el glicerol se añade para crear humo artificial. Las consecuencias de estas sustancias para la salud no se han estudiado como las de la nicotina, pero seguramente no son inocuas para la salud.

El informe de la World Heart Federation revelaba que el vapeo aumenta el ritmo cardíaco y la presión arterial, lo que aumenta el riesgo de hipertensión. También provoca latidos irregulares y favorece las arritmias; aumenta el riesgo de arteriosclerosis y de formación de coágulos.

Ahora, este nuevo estudio sugiere que también afecta a la acción de la insulina y aumenta el riesgo de prediabetes, una alteración que es más grave de los que nos pensamos.

La importancia de la prediabetes

En la prediabetes, la cantidad de glucosa en sangre es elevada pero no lo suficientemente alta como para ser diagnosticada como diabetes tipo 2. Habitualmente se le ha restado importancia porque se desconocían las consecuencias que podía tener.

Una investigación presentada en la Sesión Científica Anual del American College of Cardiology de la que Saber Vivir se hizo eco ya dejó claro que no es tan inofensiva como suele pensarse.

"En general, tendemos a tratar la prediabetes como algo sencillo. Pero descubrimos que la prediabetes en sí misma puede aumentar significativamente la probabilidad de que alguien tenga un evento cardiovascular importante, incluso si nunca progresa a tener diabetes", afirmó el Dr. Adrian Michel, del Beaumont Hospital-Royal Oak en Estados Unidos y principal autor del estudio.

Conclusión: actualmente los esfuerzos se destinan a prevenir o tratar la diabetes, pero también debería prevenirse la prediabetes. Y uno de los factores de riesgo es el cigarrillo electrónico.