Asesorado por el Dr. Moisés Martín Anaya, especialista en cirugía plástica reparadora y estética

Por Soledad López, periodista especializada en salud

cirugia reduccion pecho

Cuando hablamos de operaciones de pecho, solemos pensar enseguida en el aumento de senos o en realzar unas mamas caídas. Sin embargo, en ocasiones no es cuestión de poner, sino de quitar.

La cirugía de reducción mamaria está tan a la orden del día como la del aumento de pecho, con la diferencia de que un pecho pequeño no ocasiona absolutamente ningún problema de salud en una mujer. Es algo meramente estético que puede acomplejar más o menos, nada más.

Pero un pecho grande sí puede ocasionar problemas, y es entonces cuando hay que valorar la posibilidad de operar.

El Dr. Moisés Martín Anaya, especialista en cirugía plástica reparadora y estética, nos explica los pormenores de esta intervención y en qué casos conviene realizarla.

Gigantomastia: cuando el pecho es exagerado

La palabra gigantomastia es el término griego que se utiliza para definir un pecho demasiado grande en una mujer.

Pero, ¿cuándo podemos decir que unos senos se consideran demasiado grandes? El Dr. Martín Anaya explica que no hay un criterio concreto a partir del cual un pecho se considera exagerado. Dependerá de cómo le afecte a cada mujer según su constitución:

  • "Unas mamas estándar suelen pesar unos 400 g cada una, pero este peso puede dar muchos problemas en una mujer delgada de 1,50 m de altura y, sin embargo, resultar normal o incluso pequeño en otra de 1,80 m y de estructura ósea grande", explica el cirujano plástico.

Un pecho muy grande provoca disconfort e incomodidad

  • Por tanto, "un pecho con gigantomastia es un pecho que resulta desproporcionado para la mujer y se ve a simple vista que es grande, pero sobre todo es un pecho que provoca disconfort e incomodidad, y es también un pecho caído", aclara el especialista.

Qué problemas da un pecho muy grande

La gigantomastia provoca principalmente dos problemas en la mujer:

  • Dolor cervical. El peso de las mamas, cuando es excesivo para la constitución de la mujer, desvía el centro de gravedad hacia delante y origina dolor en las cervicales. El Dr. Anaya utiliza un símil muy gráfico para ilustrarlo: "podríamos compararlo con colgarse un kilo de azúcar al cuello con una cuerda durante todo el día".
  • Problemas cutáneos. Como decíamos, una mama muy grande suele estar caída y se apoya sobre la piel del abdomen. Ese roce dificulta la higiene y puede acabar provocando dermatitis bajo el seno. En verano el problema se agrava por el sudor y es fácil que la zona se infecte y aparezcan eczemas.

Las cervicales se resienten a causa del peso de las mamas

Al margen de las alteraciones físicas, el Dr. Martín Anaya señala que un pecho muy grande puede afectar psicológicamente a la mujer y esto, aunque parezca una cuestión menor, es también importante y debe tenerse en cuenta:

  • "No está a gusto con su cuerpo, su volumen mamario puede hacer que parezca que tiene sobrepeso, no se gusta con la ropa que se pone, invierte un dineral en sujetadores reductores (el precio es mucho más elevado que los normales) que, por otra parte, son más antiestéticos..."

es solo una cuestión genética

Un pecho muy grande no es una patología, insiste el especialista.

Se trata simplemente de una condición de la persona, de una cuestión genética. La tendencia a tener un pecho grande se hereda, como se heredan los ojos azules, el pelo rubio o moreno, o la estatura.

Por tanto, no hay factores de riesgo que propicien la gigantomastia.

La gigantomastia tiene una gran carga hereditaria

Sí es cierto que la obesidad puede favorecer un pecho más grande, pero sencillamente porque una persona obesa tiene más grasa en los senos que una delgada, como también tiene más grasa en el abdomen o en los muslos.

De hecho, el pecho está formado por tejido glandular y tejido graso. Y puede sufrirse gigantomastia tanto por tener mucha glándula (es más propio de mujeres jóvenes y son pechos más turgentes), como por tener más tejido graso (son mamas muy blandas).

En qué consiste la operación

La cirugía de reducción mamaria consiste básicamente en quitar piel y alzar el pecho.

Para ello se hace una incisión alrededor de la aureola, otra vertical desde la aureola hasta el surco submamario y una última horizontal bajo el pecho. "Queda una cicatriz en forma de T invertida, pero la cicatriz vertical que es la que más preocupa a la mujer, al final es la que menos se ve", aclara el Dr. Martín Anaya.

Puede realizarse mediante diversas técnicas según el tipo de mama, pero siempre teniendo presente dos objetivos:

  • Conservar la sensibilidad y la lactancia de la mama, sobre todo en mujeres jóvenes.
  • Elevar el complejo aureola-pezón que suele estar entre 8-10 cm por debajo de lo normal.

La gran ventaja de esta cirugía es que el posoperatorio resulta muy poco doloroso.

"En una operación de aumento de mama la prótesis se coloca detrás del músculo y este protesta, con lo que el postoperatorio puede ser más doloroso. Pero en la reducción mamaria, aunque se trata de una cirugía muy espectacular porque desmontas el pecho, solo elevas y quitas piel pero no tocas músculo, por eso las mujeres se sorprenden de lo poco doloroso que es el postoperatorio", explica el cirujano.

Esta intervención solo requiere un día de ingreso hospitalario y la mujer puede hacer prácticamente vida normal.

¿Puede tener complicaciones?

El Dr. Martín Anaya subraya que este tipo de cirugía no es una urgencia, por tanto se hace siempre en pacientes sanas, lo que reduce mucho los riesgos.

En el caso de mujeres obesas, el Dr. Martín Anaya prefiere no intervenir hasta que pierdan peso: "no hay que olvidar que la obesidad ya es un riesgo para una intervención quirúrgica".

Así pues, las complicaciones que puede provocar una intervención de reducción mamaria son mínimas.

  • "Lo máximo que puede ocurrir es que al cabo de 6 meses se quiera mejorar el aspecto de la cicatriz mediante un peeling, pero nada más", aclara el especialista.

También puede ocurrir en hombres

La ginecomastia (del griego gine: mujer, mastia: mama; que podría traducirse por: "mama como la mujer") es el término que define una mama demasiado grande en un hombre.

  • Puede ocurrir durante la pubertad. El niño desarrolla una glándula mamaria un poco más grande de lo habitual, pero con el tiempo ese baile hormonal que origina el problema suele equilibrarse y la ginecomastia se corrige por sí sola.
  • Cuando aparece en la edad adulta. Normalmente se debe a una acumulación de grasa en la mama. "Suele acomplejar mucho porque van con camiseta y se les marca el pecho", asegura el cirujano plástico, pero se soluciona fácilmente con una liposucción. Si el problema no es de acumulación de grasa sino de crecimiento de la glándula mamaria se hace una incisión y se extrae la glándula.

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