1 / 7 Al despertar… ¡muévete!

Gracias al ejercicio generamos endorfinas, hormonas que están muy ligadas a la vitalidad. Y no hace falta dedicar mucho tiempo o que sea una actividad física intensa:

  • Según un reciente estudio publicado en "Frontiers in Psychology", hacer yoga puede ser suficiente para aumentar el nivel de energía y autoestima.

2 / 7 Actívate con una buena ducha

Iníciala con agua tibia y acaba con un poco de agua fría. Este simple gesto contribuye a activar la circulación y, con ello, llega más oxígeno y energía a todas las células del organismo.

  • El contraste entre temperaturas también te ayudará a sobrellevar mejor los cambios climáticos propios de la época primaveral.

3 / 7 Desayuna avena con chocolate

El café puede activarte en un primer momento, pero si lo tomas a menudo o está muy cargado puede sobreexcitarte, lo que favorece que, luego, aparezca el cansancio.

  • En su lugar, ralla una onza de chocolate negro en un vaso de bebida de avena. El cacao es estimulante y, al tomarlo con avena, harás que su sabor no sea tan amargo.

 

4 / 7 Haz descansos entre tareas

Fíjate en el buen consejo de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC): por cada hora de actividad, descansa 5-10 minutos.

  • Haz estiramientos siempre que puedas y aprovecha para caminar cuando tengas la oportunidad. Si, por ejemplo, necesitas algo de un compañero o de un familiar, levántate y ve tú a pedírselo.

5 / 7 ¿Tomas procesados?

Según un estudio publicado por la "American Heart Association", abusar de alimentos ricos en fosfatos puede alterar el funcionamiento de un gran número de genes encargados de transformar los ácidos grasos en energía, haciendo que la aprovechemos menos.

  • Este tipo de aditivo está presente en refrescos, chicles, cremas y salsas, bollería, salchichas y otros preparados cárnicos…

6 / 7 Prioriza y vive sin nervios

El estrés es un gran aliado de la astenia estacional.

  • Si crees que tus tareas pendientes sobrepasan el tiempo real que tienes para llevarlas a cabo, establece prioridades y no sobrecargues tu agenda.

7 / 7 Una pizca de picante

La capsaicina que contienen los alimentos picantes provoca que la lengua “queme”.

  • Ante esta “agresión”, el cerebro responde liberando endorfinas, que además de aumentar la vitalidad tienen un efecto analgésico.

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EN PRIMAVERA EL CUERPO SE REAJUSTA

Muchos comprueban que, cuando llega la primavera, no aparece esa vitalidad que esperaban sino apatía, cansancio y cierta tristeza. Le ocurre a 4 de cada 10 personas, sobre todo mujeres, según una encuesta de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA). Pero ¿por qué pasa esto?

  • El tiempo cambia... Días más largos, temperaturas que suben, cambios de presión y humedad... El organismo debe adaptarse a esas nuevas condiciones y ese esfuerzo puede alterar nuestro equilibrio interno.

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  • Y cada vez lo hace de forma más brusca. El cambio climático puede estar favoreciendo la astenia primaveral. Ahora es frecuente que el paso de los meses fríos a los calurosos sea más brusco, y eso puede dificultar aún más el trabajo de adaptación de nuestro organismo.

Cambios externos que se notan en nuestro interior

Durante los primeros días de primavera el organismo debe adaptarse a esas nuevas condiciones externas y ese esfuerzo extra puede alterar nuestro equilibrio interno.

  • Los ojos y su sensor de luz natural. En nuestros ojos hay unos receptores que perciben la luz solar y, en función de la cantidad que detectan, mandan al cerebro la orden de fabricar más o menos melatonina (la hormona del sueño).

    A más cantidad de luz, menos melatonina fabricamos. Esto puede hacer que te cueste más dormir y te levantes sin fuerzas.

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  • El cerebro y las hormonas de la vitalidad. El hipotálamo tiene mucho que ver en la aparición de la fatiga estacional. Esta glándula del cerebro es la encargada de sincronizar un gran número de funciones del cuerpo teniendo en cuenta las señales que recibe del exterior.

    Durante los primeros días de primavera, mientras ayuda a que nos “reajustemos”, el hipotálamo puede alterarse, fabricando menos serotonina y menos endorfinas, hormonas ligadas a la vitalidad.

Aunque se presenta de forma intensa, el cansancio de la astenia primaveral suele durar pocos días. Si la debilidad no desaparece en dos o tres semanas, acude al médico porque podría ser síntoma de otros trastornos.

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Por Eva Mimbrero, periodista especializada en salud