1 / 8 En la cama, un cojín entre las piernas

Cuando ya existe artrosis, dormir bien se convierte en una meta imposible porque las rodillas "se clavan".

  • En las farmacias encuentras cojines ortopédicos (o utiliza uno pequeño) que evitan ese rozamiento.

 

2 / 8 Aplica frío o calor… según la notes

Ambos son convenientes, pero hay que elegir bien el momento idóneo.

  • Coloca tu mano sobre la rodilla, ¿está caliente?, ¿la notas enrojecida? En ese caso, pon un poco de hielo envuelto en un paño para reducir la hinchazón interna.
  • Por el contrario… ¿la notas rígida pero no está caliente? Aplica calor. Hazlo dos veces al día, pero no más de 20 minutos.

 

3 / 8 El automasaje que sienta bien a tus rodillas

El músculo cuádriceps femoral tiene un importante cometido sobre la rodilla: permitir (gracias también a los tendones que lo recorren) su extensión y flexión. Pero cuando está sobrecargado… la rodilla se desestabiliza y falla.

  • Si el dolor es leve pero insistente, masajea con suavidad ese músculo 20 minutos dos veces por semana.

4 / 8 Mima tus intestinos… y sus bacterias

Durante mucho tiempo se ha pensado que las personas con sobrepeso sufren artrosis de forma temprana por el impacto de los kilos. Pero ahora se conoce otra razón:

  • Tienen más bacterias dañinas en sus intestinos, lo que provoca inflamación articular y desgaste. De ahí la importancia de incluir probióticos (yogur y otros fermentados lácticos) y prebióticos (ver columna de la derecha) en la dieta diaria.

5 / 8 Apúntate a sesiones de taichí

Está demostrado que esta práctica milenaria basada en movimientos lentos y suaves relaja las articulaciones y consigue que ganen flexibilidad. Muchos especialistas también la recomiendan por lo siguiente:

  • Durante la sesión liberas endorfinas, un tipo de hormonas que proporcionan sensación de bienestar y que, paralelamente, sienta muy bien a toda la musculatura (en el caso de que esté comprimida, contracturada, el riego sanguíneo a la articulación mejorará gracias a ella).  

 

6 / 8 Brócoli y cebolla... ¡A diario!

Estos alimentos tan baratos y mediterráneos son prebióticos altos en fibra.

  • Incluirlos en tu alimentación diaria (recuerda hacer el brócoli al vapor y solo durante 3-4 minutos para no destruir sus propiedades) ayuda a mejorar la microbiota intestinal. Como has visto, eso es fundamental para reducir la inflamación interna que también está afectando a esa articulación.

7 / 8 Calzado que no pese

Muchas personas tienen en cuenta el tipo de tacón o la puntera del zapato a la hora de comprarlo, pero no se fijan en otro importante detalle…

  • El peso del calzado. Si pesa mucho, tus rodillas tendrán que realizar un esfuerzo añadido cada vez que levantan y flexionan la pierna.

8 / 8 Que no te falten vitaminas C, E y D

La oxidación prematura de los tejidos parece estar detrás del desgaste de las articulaciones.

  • Por eso, se recomienda seguir una alimentación rica en vitaminas antioxidantes, sobre todo C, E y D. Toma abundante fruta fresca, pescados, huevos, espinacas, nueces, almendras y semillas variadas.

 

tratamientos para la artrosis de rodilla

Parece que pronto podremos dejar atrás los tratamientos invasivos que se usan hasta ahora para mejorar una rodilla con artrosis.

  • El plasma rico en plaquetas se usa ya en muchos centros privados para regenerar tejidos a partir de las células madre de la propia sangre. El procedimiento es caro y eso frena que se aplique también en la sanidad pública.
  • Bloquear ciertas arterias. La embolización de la arteria geniculada (se estudia en Estados Unidos) se postula como otra solución eficaz: se bloquean algunos capilares sanguíneos que bañan la rodilla, rebajando así el dolor.
  • Activar ciertas células denominadas mesenquimales residentes, que se encargan de generar y regenerar cartílago. Se inyecta un termogel que contiene estas células extraídas previamente del propio paciente.

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