AMIGOS CENANDO

Actualizado el

AMIGOS CENANDO

En verano, comemos más fuera de casa, cambiamos de lugar de residencia, vamos a la playa, a la piscina o hacemos excursiones por el campo. Y a menudo los niños van unos días de colonias o se quedan al cuidado de familiares y amigos, que no controlan tanto como los padres sus posibles problemas de salud.

Todas estas situaciones favorecen que durante esta época del año aumente el riesgo de sufrir determinados tipos de alergias.

El cambio en las rutinas y los horarios puede llevar a descuidar el tratamiento para la alergia

La Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) advierte de que, además de los riesgos de exposición a ciertos alérgenos, los cambios de rutinas y horarios puede derivar en un mayor descuido en los tratamientos, por lo que "las personas alérgicas deben extremar las precauciones en verano porque puede producirse un episodio no controlado".

las Alergias alimentarias

Se calcula que 7 de cada 10 reacciones alérgicas a alimentos se producen al comer fuera de casa. Y en verano es cuando más frecuentamos terracitas, restaurantes...

Relacionado con este artículo

El doctor Joan Bartra, presidente del Comité de Alergia a Alimentos de la SEAIC, destaca que "es muy importante preguntar sobre los menús y vigilar todos los productos que se ingieren, leyendo detenidamente los ingredientes que los componen".

Además, en caso de sufrir alguna alergia, también es recomendable avisar al responsable del restaurante e informarse de si toman las debidas precauciones para evitar las contaminaciones cruzadas.

Usar el mismo aceite o utensilios para diferentes alimentos puede causar una reacción

Por ejemplo, si una persona tiene alergia al pescado, aunque pida un plato que no contenga este alimento, puede sufrir una reacción si han utilizado el mismo aceite o utensilios para prepararlo.

El doctor Bartra afirma, además, que hay que estar alerta sobre todo con los ingredientes que a menudo están más o menos ocultos, como:

  • Leche, huevo o frutos secos en los helados.
  • Frutas como melón, kiwi y melocotón en postres y batidos.
  • Mariscos en pastas y ensaladas.

Su colega en la SEAIC, la doctora Teresa Alfaya, añade que "los frutos secos son el principal alérgeno oculto, y además pueden dar reacciones alérgicas generalizadas, por lo que hay que extremar la precaución si se come fuera del domicilio, ya que pueden aparecer en salsas, ensaladas, postres, helados...".

Cuidado con las frutas de verano

  • La doctora Alfaya destaca que "las frutas propias del verano, como melocotón o paraguaya, también pueden producir reacciones alérgicas generalizadas graves debido a unas proteínas que se encuentran principalmente en la piel".

La alergia al melocotón es muy conocida, pero a la sandía o el melón, no tanto

  • Otras frutas como sandía o melón producen con frecuencia síndrome de alergia oral, "que consiste en picor en la zona orofaríngea y edema en los labios, sobre todo en pacientes alérgicos al polen de gramíneas. Pero no suelen producir reacciones graves".

Alerta ante estos síntomas

Las reacciones alérgicas generalizadas o anafilaxia suelen presentar una combinación de estos síntomas:

  • En la piel: picor y habones.
  • Respiratorios: ahogo, pitidos, tos.
  • Cardiovasculares: mareo, hipotensión, síncope.
  • Digestivos: dolor abdominal, náuseas o diarrea.

Relacionado con este artículo

Si se producen, "requieren tratamiento inmediato con adrenalina. Para prevenir estas reacciones, el paciente debe disponer de un correcto diagnóstico alergológico, estar bien informado de sus alergias y llevar siempre adrenalina autoinyectable en caso de que se lo haya prescrito su alergólogo", avisa la doctora Alfaya.

En los viajes es recomendable llevar consigo al menos dos autoinyectores de adrenalina.

Reacciones por el sol

La exposición a las radiaciones solares unida a otros factores es otra de las causas más habituales de alergias durante el verano.

  • El consumo de ciertos medicamentos, como antiinflamatorios y antibióticos, puede desencadenar una reacción al tomar el sol, tanto si se aplican en la piel de forma tópica como si se ingieren.
  • Perfumes y productos que contengan alcohol también conviene evitarlos si vamos a tomar el sol.

Relacionado con este artículo

Para evitar el desarrollo de erupciones alérgicas en la piel lo recomendable es que la exposición solar sea progresiva, en las horas en las que la radiación solar sea de menor intensidad y siempre con un factor de protección elevado.

¿Alergia también al filtro solar?

Lo que quizá no sea tan conocido es que también los filtros que contienen algunas cremas solares pueden provocar una reacción alérgica.

A veces el fotoprotector está detrás de una alergia de contacto

"Los cosméticos están compuestos por múltiples sustancias, muchas de las cuales pueden producir alergia de contacto (eccema o dermatitis), como perfumes, conservantes o los mismos filtros solares", explica la doctora Teresa Alfaya.

¿Y qué podemos hacer si el mismo fotoprotector es el causante de la alergia? La especialista nos cuenta que se ha de realizar un diagnóstico mediante pruebas epicutáneas o parches con una batería estándar de sustancias y con los componentes sospechosos. "Y una vez realizado el diagnóstico se pueden encontrar cremas que no lleven esos componentes".

El cloro de la piscina, otro riesgo

Las personas que sufren dermatitis atópica pueden ver agravados sus síntomas debido a los baños prolongados en la piscina.

"El cloro es un irritante que empeora esta afección. Especialmente en los niños, que se sumergen repetidamente en el agua", avisa la doctora Alfaya.

Los baños prolongados y el cloro irritan la piel sensible

En estos casos, es preferible bañarse en el mar, que mejora las pieles atópicas. Pero si la piscina es la única opción, seguir estas recomendaciones ayuda a reducir las reacciones:

  • Aclarar muy bien la piel en la ducha de agua dulce tras cada baño en la piscina.
  • Secarse cuidadosamente.
  • Hidratar la piel con cremas especiales para pieles atópicas.

ácaros en la casa de veraneo

Las alergias al polvo doméstico suelen ser más frecuentes en primavera y otoño, ya que los ácaros "prefieren" las temperaturas templadas y los ambientes con humedad relativa alta. Sin embargo, algunas situaciones propias del verano también pueden acentuarlas:

Relacionado con este artículo

  • En las regiones costeras, los ácaros son mucho más abundantes.
  • Y también se acumulan en las casas del pueblo o las segundas residencias que han estado cerradas durante varios meses, sean de interior o de costa.

Las viviendas que han estado meses cerradas acumulan ácaros y humedad

Según la doctora Alfaya, es muy importante que si hay alguna persona en la familia que tiene alergia a los ácaros, se realice una limpieza a fondo de la casa y se ventile adecuadamente para eliminar la humedad días antes de llegar. Encargar estas tareas con antelación a alguien del lugar de veraneo es una buena solución.

Especial atención con los niños

Uno de cada cuatro niños en España tiene algún tipo de alergia. Y en verano es frecuente que los pequeños se queden al cuidado de abuelos, tíos, amigos... Si el niño sufre alguna alergia es fundamental informarles muy bien de qué precauciones deben tomar.

  • Además, se les debe explicar muy bien los medicamentos que debe tomar el niño en caso de una reacción, y cómo usar correctamente la autoinyección de adrenalina si está recomendada por el alergólogo.

Hay que informar bien a familiares y monitores de colonias

Si el niño va a estar unos días de colonias, también es imprescindible informar a los monitores del tipo de alergia que sufre y qué tratamiento sigue. Precisamente hace unos días expertos en alergología pediátrica han advertido de que en España la mayoría de los campamentos de verano no tienen ningún protocolo de actuación frente a alergias infantiles.

Alergia a abejas o avispas

Durante las colonias, al ser habituales las excursiones, puede haber más riesgo para los alérgicos a las picaduras de abejas o avispas.

"Recomendamos extremar las precauciones cuando se está al aire libre y también en las piscinas. No caminar descalzo y evitar comer en el campo, porque los insectos acuden a los alimentos", recuerda la doctora Alfaya.