los españoles mas dolor

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los españoles mas dolor

Ocupar la primera posición de un ranking no siempre es algo de lo cual sentirse orgulloso. España tiene la tasa más alta de ciudadanos que sufren algún tipo de dolor de entre los 15 países europeos incluidos en el reciente Barómetro del Dolor. Y es que este problema afecta nada menos que al 63% de ciudadanos.

Al contrario de lo que piensan muchos, el dolor de cabeza no es el más común

Si preguntáramos a la gente cuál cree que es el más habitual, seguramente la mayoría diría que el dolor de cabeza, incluyendo jaquecas y migrañas. Sin embargo, el estudio ha revelado que no es así. De hecho, España está entre los países con menor incidencia del dolor de cabeza.

Qué nos duele más

El Barómetro del Dolor 2017, promovido por GSK Voltadol, es el primer estudio de este tipo que se ha realizado en el mundo. Y según los datos recogidos, estos son, por orden, los dolores corporales más habituales en España:

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  • Espalda. Según el estudio, el dolor de espalda, que no incluye las lumbalgias, afecta al 37% de los españoles.
  • Cuello. El 35% de los ciudadanos se queja de lo que habitualmente llamamos dolor de cervicales.
  • Lumbares. El típico lumbago es un dolor muy característico y que se diferencia de los dolores que afectan al resto de la espalda. El 31% de los españoles lo sufren periódicamente, según el Barómetro.

¿Y qué pasa con la cabeza?

El estudio desmiente la percepción que tenemos de que el dolor de cabeza es algo que sufrimos todos con bastante frecuencia.

En realidad, solo 2 de cada 10 españoles padece jaquecas o cefaleas semanalmente. Lo que nos sitúa entre los países con menor incidencia de los dolores de cabeza.

Cómo nos afecta el dolor

Además de estudiar la prevalencia (porcentaje de personas afectadas respecto a la población total) y los tipos de dolor más habituales en los países incluidos en la investigación, el Barómetro analiza también la repercusión que tiene en el día a día de las personas.

  • Calidad de vida. El 75% de los españoles que sufren a menudo dolor corporal o de cabeza afirma que este perjudica su calidad de vida. Y es que el dolor puede llegar a ser un impedimento a la hora de realizar las tareas cotidianas, practicar ejercicio, trabajar... Cuando el dolor es fuerte, el 50% de las personas afectadas asegura que es incapaz de salir de casa.

3 de cada 4 padres tienen menos paciencia con sus hijos cuando sienten dolor

  • Bienestar emocional. El dolor afecta anímicamente y genera preocupación y ansiedad al 93-94% de las personas que lo sufren con frecuencia. La mayoría, además, asegura que le impide descansar bien o conciliar el sueño.
  • Relaciones familiares. Los aspectos anteriores acaban afectando también a las relaciones sociales y, en especial, a las familiares. El 75% de los padres que sufren algún tipo de dolor reconoce que tiene menos paciencia con sus hijos, sobre todo cuando estos son pequeños. Y más de la mitad se lamenta de que el dolor le ha impedido jugar con ellos o participar en algunas actividades en familia en más de una ocasión.

De media se pierden 3 días al año de la jornada laboral

  • Vida laboral. Los españoles han faltado al trabajo una media de 3,1 días en el último año debido al dolor. Aunque pueda parecer que no es mucho, esto, según el Barómetro, ocasiona unas pérdidas anuales de 5,6 billones de euros. La relación entre trabajo y dolor, sin embargo, es a menudo la pescadilla que se muerde la cola. Si por un lado el dolor afecta al rendimiento laboral, también es cierto que para más de la mitad de los encuestados el trabajo es una de las principales causas de su dolor. En algunos casos, puede ser por el tipo de movimiento o postura que requiere la actividad profesional; y en otros, por acumulación de tensión y estrés.

Lo último sobre el tratamiento del dolor

Si tú sufres alguno de estos dolores y te sientes identificado con lo que hemos explicado hasta ahora, te conviene saber las últimas recomendaciones que los científicos han hecho sobre el tratamiento del dolor de espalda y lumbares.

¿Son los antiinflamatorios eficaces?

Un reciente estudio realizado por el Instituto George de Salud Global (Australia) demuestra que los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno, solo alivian en realidad a 1 de cada 6 pacientes con dolor de espalda.

Los riesgos de tomar antiinflamatorios son mayores que el alivio que proporcionan

Tras revisar los datos de 35 ensayos clínicos en los que participaron más de 6.000 pacientes, los investigadores advierten de que estos fármacos no solo resultan bastante ineficaces sino que, además, multiplican por 2,5 el riesgo de sufrir problemas gastrointestinales, como úlceras o hemorragias estomacales.

Los mismos investigadores australianos publicaron otro trabajo que demostraba que el paracetamol tampoco es efectivo para el tratamiento tanto del dolor de espalda como lumbar. En el estudio participaron más de 1.600 pacientes que sufrían este tipo de dolor con intensidad media-alta desde hacía al menos mes y medio.

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Un grupo fue "medicado" con un placebo (compuesto sin ningún efecto). Otro, con paracetamol tres veces al día. Y los integrantes del último grupo tomaban paracetamol solo cuando tenían dolor. Y el resultado fue sorprendente: en las personas que tomaron un placebo el dolor remitió al cabo de 16 días. Y en los dos grupos que tomaron el analgésico, a los 17 días, es decir, uno más.

De estos resultados se puede deducir que el dolor seguía su curso independientemente del "tratamiento" prescrito. Además, los que tomaron paracetamol afirmaron que no habían notado demasiada mejoría ni en la intensidad del dolor, ni en su calidad de vida ni en el descanso nocturno.

Otras formas de abordar el dolor

La buena noticia es que, por otro lado, la ciencia ha demostrado que opciones naturales, así como técnicas de autocuidado, pueden ser mucho más eficaces que los fármacos para tratar estos dolores. Y, además, no tienen efectos secundarios.

El American College of Physicians, que reúne a 148.000 especialistas en medicina interna, ha publicado recientemente nuevas directrices sobre cómo tratar el dolor de espalda y lumbar, que también podrían ser aplicadas en el caso del dolor de cervicales. Estas son las alternativas que dan los expertos:

  • Aplicar calor en la zona. En algunas ocasiones, se puede alternar con frío. Consulta antes con tu médico.
  • Ir a fisioterapia o rehabilitación. Asegúrate siempre de acudir a un profesional acreditado.
  • Realizar acupuntura. Un estudio realizado en las salas de Urgencias de cuatro hospitales australianos ha demostrado la eficacia de la acupuntura para reducir el dolor, concretamente en pacientes que acudieron al centro con dolor lumbar agudo, migraña y esguinces de tobillo.
  • Practicar terapias guiadas de reducción del estrés y relajación, como yoga, taichí o meditación.

PREVENCIÓN CONTRA EL DOLOR

Recuerda que el mejor tratamiento es evitar todos aquellos gestos, posturas y malos hábitos que acaban provocando dolor:

  • Mantén una buena higiene postural. Siéntate con la espalda recta y apoyada en el respaldo de la silla. Camina erguido y con la cabeza alineada con la columna, mirando al frente.
  • Si estás muchas horas sentado. Procura levantarte cada hora para caminar 2 minutos y hacer estiramientos.
  • Ojo con las pantallas. No pases demasiado tiempo mirando el móvil o la tablet. Cuando lo hagas, en lugar de doblar el cuello y bajar la cabeza, eleva el dispositivo a la altura de los ojos. Si trabajas con ordenador, la pantalla debe estar inclinada 10-20º y el borde superior quedar al nivel de los ojos o un poco por debajo.

No bajes la cabeza para mirar el móvil; levanta la mano a la altura de los ojos

  • Si permaneces mucho tiempo de pie. Ve cambiando el peso de una pierna a otra y, si es posible, coloca delante un taburete para elevar un pie y, al cabo de un rato, el otro.
  • No cargues y reparte. Evita llevar demasiado peso en el bolso y saca lo que no sea imprescindible. Si necesitas llevar más peso, utiliza mejor una mochila. Y para la compra, usa un carro –mejor si es un modelo que se empuje frontalmente– o reparte el peso en dos bolsas y lleva una en cada mano.
  • Al coger pesos del suelo. Flexiona las rodillas, en vez de doblar la espalda, coge el peso con ambos brazos, pega el bulto al pecho e incorpórate manteniendo la espalda recta.