Sin duda, uno de los motivos que explican por qué gran parte de las personas que se apuntan a un gimnasio acaban dejando de ir poco tiempo después es que, cuando empiezan, lo hacen de golpe y a un ritmo alto.

  • Al realizar tanto esfuerzo uno se agota muchísimo, lo que lleva inevitablemente a la frustación y al abandono.
  • Para que eso no ocurra, lo ideal es intentar ganar algo de fondo e instaurar gradualmente el hábito del ejercicio, ir paso a paso.

Te proponemos un sencillo plan de "puesta a punto" de dos semanas para lograrlo. Verás que usamos elementos muy comunes en playas y piscinas (churros, tablas de corcho...), por si quieres aprovechar el final de las vacaciones para empezar a ejercitarte.

Busca tus razones para ponerte en forma

Para lograr ser constante con el ejercicio hay que buscar “motivos”.

  • Pensar en lo mucho que repercute en tu buena salud y en lo bien que te sentirás te ayudará.
  • Otros de tus posibles objetivos puede ser adelgazar. Cuando estés a punto de desistir imagina tu figura más estilizada. No pienses en perder mucho peso: ser realista te ayudará a tomar conciencia de que puedes lograrlo.
AFINA TU CINTURA Y REAFIRMA TU PECHO

1 / 5 Afina tu cintura y reafirma tu pecho

De pie, separa las piernas a la anchura de las caderas y bascula la pelvis ligeramente hacia delante.

  • Coge un churro de gomaespuma de los que se utilizan en las piscinas y pásalo por detrás de tu cuello sujetándolo por los extremos. También puedes usar una toalla grande enroscada.
  • Gira la parte superior del cuerpo desde el centro hacia la derecha, y de nuevo del centro y hacia la izquierda. Hazlo 6 veces.
  • Eleva ahora el churro por delante de tu cabeza (o un cojín o almohadón grande, si no dispones de un churro) y abre y cierra los brazos. Repite 16 veces.
REJUVENECE GLÚTEOS Y MOLDEA LAS CADERAS

2 / 5 Rejuvenece glúteos y moldea las caderas

Sujeta una tabla de corcho (de las de natación) y haz estos dos movimientos, que son muy eficaces para reafirmar el trasero y las caderas.

  • De pie y con las piernas juntas, sujeta la tabla a la altura de la cintura. Eleva las rodillas de forma alterna dando un pequeño toque en la tabla.
  • Haz 10 elevaciones rítmicas y controladas, apretando las piernas y el abdomen.
  • Túmbate ahora sobre una colchoneta o una toalla, flexiona las piernas y apoya las puntas de los pies.
  • Coloca la tabla (o una pelota hinchable o de tenis) entre la cara interna de tus rodillas. Aprieta bien fuerte y cuenta hasta 8. Descansa y vuelve a repetir.
HOMBROS BONITOS Y BRAZOS TERSOS

3 / 5 Hombros bonitos y brazos tersos

Este ejercicio tan sencillo es ideal para evitar que la parte interna de los brazos “cuelgue”.

  • Túmbate sobre una colchoneta o una toalla con las piernas flexionadas y los pies apoyados en el suelo a una distancia similar al ancho de la cadera. Coge una tabla de corcho (un libro grueso o un botellín de agua lleno también sirven) y sujétala entre tus manos por encima del pecho.
  • Eleva los brazos y vuelve a bajarlos. Haz 2 series de 8 repeticiones. A continuación, junta los dos brazos sujetando la tabla entre las manos. Llévalas por detrás de la cabeza y estira los brazos 10 veces.
MENOS BARRIGA EN DOS PASOS

4 / 5 Menos barriga en dos pasos

Empieza este ejercicio de pie y después sigue sentada en una silla con la espalda recta.

  • Con las piernas algo abiertas y las rodillas semiflexionadas, aprieta el abdomen redondeando y cerrando los brazos. Vuelve a la postura inicial y repite 8 veces.
  • En la silla, haz un movimiento similar al anterior, pero cada vez que contraigas el abdomen eleva una pierna y redondea la espalda cerrando ligeramente los brazos. A continuación vuelve a la postura inicial. Haz 8 repeticiones controlando la respiración en todo momento.
LOGRA UNAS PIERNAS ESTILIZADAS

5 / 5 Logra unas piernas estilizadas

Este ejercicio te ayuda a fortalecer las piernas y, además, a estirar la musculatura para evitar las típicas “agujetas”.

  • Túmbate en una colchoneta o en la toalla y flexiona una pierna sobre el pecho (de esta forma conseguirás que tu espalda quede perfectamente apoyada en el suelo). Después, eleva la otra pierna, formando una L con tu cuerpo.
  • Dobla la rodilla de la pierna que tienes estirada para subirla y bajarla. Inspira mientras la mantienes en alto y espira al bajarla. Haz 8 repeticiones y cambia de pierna.
  • Con una pierna de nuevo en alto, acércala lo máximo que puedas al pecho y, a continuación, estírala hacia delante. Repite 8 veces por pierna.