Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Definen 4 tipos de obesidad diferentes
iStock by Getty Images

Dietas para perder peso hay muchas, pero no siempre funcionan. Y no porque se trate de dietas milagro o no haya evidencia científica que las avale.

Según una investigación de la Clínica Mayo publicada en The Obesity Society, el problema radica en que existen diferentes tipos de obesidad y cada uno requiere un tratamiento personalizado.

El estudio, liderado por el Dr. Andrés Acosta, gastroenterólogo experto en obesidad de este centro estadounidense, ha identificado hasta cuatro tipos distintos de obesidad, y a cada uno le conviene un plan de adelgazamiento concreto.

Obesidad, una pandemia crónica

"La obesidad se ha convertido en una pandemia crónica y reincidente, cuyos índices empeoran año a año", ha señalada el autor del estudio.

Hacer una y otra vez dietas que no te funcionan solo contribuye a cronificar el problema porque pierdes peso y lo vuelves a recuperar.

Y es un pez que se muerde la cola porque, a base de hacer dieta, el metabolismo se acostumbra a la restricción calórica, se vuelve más ahorrador, y con el tiempo cuesta horrores perder los kilos de más.

Esto explicaría porque la obesidad es a día de hoy una enfermedad de difícil curación.

Los tres pilares para perder peso

Cualquier tratamiento de reducción de peso debe contar contar con tres pilares básicos, apuntan desde la Clínica Mayo:

  • Dieta.
  • Plan de ejercicio
  • Plan de cambio de hábitos.

Y en algunos casos concretos, es necesario recurrir a fármacos o cirugía.

Sin embargo, no todas las personas responden de la misma manera a los tratamientos y los resultados pueden variar mucho de unos a otros.

"La pérdida de peso sostenida con los tratamientos disponibles continúa siendo un desafío en la práctica clínica", señala el Dr. Acosta.

Eso fue lo que llevó al especialista de la Clínica Mayo a investigar las características que llevan a cada individuo a sufrir la enfermedad.

Después de 6 años de análisis, identificaron 4 fenotipos de obesidad y establecieron el tratamiento al que mejor responde cada uno.

1. El cerebro hambriento

A este grupo pertenecen las personas que no sienten saciedad (sensación de estar lleno tras haber comido).

Comen más raciones de la cuenta y, obviamente, consumen muchas calorías en cada comida.

  • Esto se explica porque cerebro y aparato digestivo están conectados. Este último le envía al cerebro el mensaje de que está lleno y el cerebro "ordena" parar de comer.

Sin embargo, en estas personas es como si la señal de saciedad del cerebro no llegara nunca al estómago.

2. El intestino hambriento

Estas personas ingieren raciones normales en cada comida, pero vuelven a tener hambre a las pocas horas de haber comido. Comen entre horas y acostumbran a esta siempre picando y además no escogen alimentos saludables.

Según Acosta, esta actitud también tiene que ver con un fallo en la comunicación entre el cerebro y el aparato digestivo.

En este caso, el intestino no envía correctamente la señal de "acabo de comer, necesito tiempo para digerir la comida". Esa señal se pierde y aparece enseguida la sensación de hambre.

3. el hambre emocional

Muchas personas comen cuando se sienten nerviosas o tristes, pero también cuando están muy alegres.

  • Asocian las emociones con la comida, sean positivas o negativas.

"Cuando tienen un mal día van a comprar Dunkin'Donuts (una cadena americana de dulces conocidos como doughnut o donas) y cuando tiene un mal día también", explica a BBC Mundo el especialista.

4. el metabolismo lento

Según Acosta, la mayoría de los pacientes con obesidad que le consultan pertenecen a este fenotipo. "Me dicen: 'Doctor, mi metabolismo no funciona' y efectivamente es insuficiente", asegura Acosta.

De hecho, el 22% de los pacientes estudiados por la Clínica Mayo pertenecían a este fenotipo.

Se trata de personas que no queman las calorías que les corresponden por su peso, talla, edad y sexo.

Tratamiento personalizado

Una vez establecidos los fenotipos, la segunda parte del estudio fue encontrar el mejor tratamiento para cada uno.

Para ello desarrollaron un algoritmo para tratar con medicamentos a 88 pacientes según su fenotipo, mientras que otros 230 recibieron el mismo tratamiento estándar para adelgazar.

Al analizar los resultados, vieron que los que habían seguido un tratamiento según su fenotipo habían perdido el 16% de su peso en un año, mientras que el resto perdieron solo un 9%.

"Es un verdadero cambio en la práctica de la medicina contra la obesidad", señala el gastroenterólogo. "Se pasa de recetar de todo a todos, a diseñar un tratamiento específico para cada tipo de obesidad", concluye.

Es algo parecido a lo que ya ocurre en el tratamiento de otras enfermedades como el cáncer. ¿Por qué no hacer lo mismo con la obesidad?

Estudios como este suponen un avance en la lucha contra esta enfermedad que aumenta de forma imparable en el mundo.

Algo que preocupa a la comunidad médica de todo el mundo, incluida la española. Ante la gravedad de la situación, en su último congreso la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO) ha instado al Ministerio de Sanidad a crear un Plan Nacional de Lucha contra la Obesidad.

Según datos de la SEEDO, el 40% de los niños españoles presentan un peso no saludable, mientras que el 60% de la población adulta tiene obesidad o sobrepeso.