Con el asesoramiento del Dr. José Miguel Rosales, portavoz de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD) 

Por Eva Mimbrero, periodista especializada en salud

6 cosas dana higado

El papel del hígado es imprescindible para deshacernos de las toxinas del cuerpo que, si se acumulan en exceso, pueden acabar dañando nuestra salud. Pero esa no es, ni mucho menos, su única función.

  • Entre otras cosas, “este órgano también almacena nutrientes como vitaminas, hierro, glucosa… y fabrica elementos necesarios para la coagulación de la sangre y otros relacionados con la inmunidad y, por tanto, con nuestra defensa frente a las infecciones”, apunta al respecto el doctor José Miguel Rosales, vocal de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD).

El hígado es un órgano fundamental, que cumple un gran número de funciones

Pero el hígado es capaz de deteriorarse por un gran número de factores: infecciones, tóxicos, un estilo de vida sedentario, dietas poco saludables… Y, “por desgracia, puede estar sufriendo daños durante tiempo sin que provoque síntomas, advierte el especialista.

  • Reducir la ingesta de tóxicos es, sin duda, una de las mejores maneras de proteger a este órgano. Algunos, como el alcohol, son muy conocidos, pero tal vez no seas consciente de que hay otros que también pueden dañarlo si los ingieres en gran cantidad. Pregúntate si…

1. Tomas mucho azúcar y refrescos

Los alimentos con un índice glucémico alto (cereales refinados, bollería...) elevan la glucosa en sangre. Esto, si ocurre muy a menudo, no solo aumenta el riesgo de diabetes, también favorece que el hígado almacene grasa.

  • Es lo que se conoce como hígado graso, un trastorno que afecta a entre el 20% y el 30% de la población.

    Según un estudio publicado en Journal of Hepatology, disminuir tanto el consumo de bebidas azucaradas (zumos, refrescos...) como el de alimentos con azúcares añadidos puede reducir, y mucho, la acumulación de grasa en el hígado.

2. Abusas de grasas y procesados

Si precocinados, carnes procesadas o rojas forman parte de tus menús de forma habitual, seguramente tu hígado está trabajando a un ritmo más alto del que le conviene.

  • Son alimentos ricos en grasas saturadas. El hígado es el órgano en el que se forma la bilis, indispensable para descomponer las grasas. Por eso, si la cantidad de lípidos es muy alta, aumenta el estrés oxidativo y, con ello, el riesgo de inflamación.

3. Tomas infusiones sin control

Beber líquido es fundamental para eliminar los tóxicos. Pero, a veces, abusar de ciertos remedios herbales (y tomarlos sin el asesoramiento de un especialista) es contraproducente.

  • “Los productos de herboristería también pueden ser tóxicos y, por tanto, dañinos para el hígado”, advierte al respecto el doctor Rosales.

    Una infusión tan popular como el poleo menta, por ejemplo, contiene pulegona, una sustancia que, cuando se metaboliza, puede ser tóxica para el hígado. Por eso, quienes tienen problemas hepáticos no deben tomarla.

4. Te sobra algo de peso

La obesidad es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar una enfermedad hepática crónica. De hecho, es el más relevante según un informe publicado en The American Journal of Gastroenterology, que concluyó que en el 31% de los pacientes con fibrosis en el hígado la obesidad era su único factor de riesgo.

  • Los kilos de más favorecen que el tejido que forma parte del hígado se endurezca y se dañe, y esto le resta eficacia.

5. Abusas de ciertos medicamentos

Algunos de uso muy común, como el paracetamol o los corticoides, pueden dañarlo si los tomas sin control médico.

  • Las sustancias tóxicas que se producen durante su transformación en el hígado pueden acumularse en él si se ingieren con mucha frecuencia o en dosis altas.

Haz un uso racional de los fármacos, y siempre supervisado por un especialista

Tampoco te conviene tomar los fármacos con zumo de pomelo, porque puede aumentar la capacidad tóxica de algunos de ellos, como ocurre con las estatinas (que se usan para controlar el colesterol alto).

6. Bebes alcohol, aunque sea poco

“Estudios recientes realizados con la participación de un gran número de países muestran que no existe una dosis mínima de alcohol que sea segura”, afirma tajante el vocal de la FEAD.

  • El hígado necesita mucho tiempo para procesarlo. Por eso lo más adecuado es limitar al máximo su consumo.

¿el hígado se daña con frecuencia?

Los consejos anteriores te ayudarán a reducir el riesgo de que tu hígado pierda su salud. Algo que es más habitual de lo que tal vez piensas:

  • "Las enfermedades hepáticas crónicas se sitúan entre las diez primeras causas de mortalidad en España. Y una de ellas, la cirrosis hepática, es responsable de más de 8.000 muertes al año", advierte el doctor Rosales.

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