Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

El humo de los incendios puede ser también propagador del coronavirus
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Un verano más se han empezado a suceder los incendios forestales por toda la geografía española. Ya ha habido varios de grandes dimensiones y que han afectado a grupos de población importantes.

Estos incendios son de por sí perjudiciales para el medioambiente y para la salud de los que respiran su humo.

Si se le suma la pandemia se añade un problema, puesto que el humo del fuego se ha indicado como un buen transmisor del coronavirus.

Favorece la transmisión del coronavirus

Un estudio realizado en Reno (Estados Unidos) a partir de los incendios que hubo el verano del 2020, en plena ola pandémica, ha constatado que el humo pudo ser un elemento propagador.

Tras los incendios de California, creció la transmisión más de un 17%

Se constató un aumento del 17,7% de casos positivo de covid. Esos casos son atribuibles al factor del humo, puesto que coincidió en el tiempo con los incendios forestales de California.

  • La culpa podría estar en las microparticulas PM 2,5.

Estas partículas, que son igual o más pequeñas de 2,5 micras, son más peligrosas que el otro gran grupo que se encuentra en los contaminantes del aire. Ese otro gran grupo son las PM 10; es decir de 10 o más micras de tamaño.

Durante el periodo estudiado, la ciudad de Reno se vio sometida al humo muchos más días que la ciudad de San Francisco. Pese a que las dos se vieron afectadas por la cercanía de los incendios, la ciudad californiana se vio favorecida por los vientos circundantes y no se registró un aumento tan significativo de casos.

También la contaminación afecta

Esta relación no debería sorprender. Desde el principio de la pandemia de covid han aparecido diversos estudios que han relacionado la calidad del aire con una mayor incidencia de casos.

Estos estudios, ya en mayo de 2020, establecieron un posible vínculo entre la contaminación y el número de contagios y muertes por covid.

  • En el caso de la contaminación urbana se relaciona más el peligro con otro elemento del aire, el dióxido de nitrógeno.

El dióxido de nitrógeno es uno de los mayores contaminantes urbanos, provocado por la combustión de los motores de diesel sobre todo.

Pero el humo en general, como el del tabaco y el del fuego, es un aire más cargado de partículas y con mayor capacidad de transmitir el coronavirus.

No solo el fuego, el humo del tabaco también expande más coronavirus

Por eso en zonas donde el virus circula mucho también se han establecido restricciones para que los fumadores no puedan exhalar el humo cerca de otras personas.

Cómo perjudica el humo a la salud

El humo del fuego contiene una mezcla de productos contaminantes que viajan por el aire y puede afectar a nuestros pulmones y pasar a otros órganos a través de la sangre.

Básicamente hay dos elementos peligrosos: el monóxido de carbono y los gases irritantes.

Las principales afectaciones del humo son:

  • Irritación de los pulmones.
  • Perjudicar nuestro sistema inmunitario, debilitándolo.

Como consecuencia del daño provocado en nuestras defensas y pulmones, hay una tercera consecuencia:

  • Favorece las infecciones respiratorias, incluida la covid.

Síntomas del humo y de la covid

En caso de estar en una zona de incendio es posible que sufras los efectos comunes que el humo provoca en nuestro cuerpo:

  • Tos seca, dolor y sequedad de garganta, y dificultad para respirar son los más habituales.

Como bien sabes, son también algunos de los posibles síntomas que causa la covid. De todas formas, es fácil diferenciar los dos casos.

Otros síntomas de la enfermedad como la fiebre, el dolor muscular, el cansancio son específicos.

Además, los efectos de los gases irritantes del humo, como el picor de ojos y nariz son fácilmente distinguibles.

Personas más vulnerables al humo

Lo que no tenemos que olvidar es que las personas más vulnerables a esta enfermedad infecciosa son también las que más riesgo tienen de sufrir complicaciones al respirar el humo de los incendios:

  • Personas mayores de 65 años.
  • Mujeres embarazadas.
  • Personas con enfermedades crónicas, ya sean problemas pulmonares u otros, como afecciones cardíacas o diabetes.
  • Personas con el sistema inmune debilitado, por edad o por enfermedad.

El único colectivo que está más expuesto a tener problemas por el humo de los incendios y que sin embargo se ven menos afectados por el coronavirus son los niños.