Por Soledad López, periodista especializada en salud

Inmunosenescencia: por qué la gente mayor tiene más riesgo de morir de Covid
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Ni la hipertensión, ni el tabaco, ni la obesidad. El principal factor que aumenta el riesgo de morir por Covid es la edad.

La razón es la siguiente: a medida que nos hacemos mayores el sistema inmunitario se deteriora. Es la llamada inmunosenescencia o envejecimiento del sistema inmunitario.

Y unas defensas débiles nos convierten en blanco fácil para que cualquier infección sea más devastadora, incluida la Covid.

Menos células inmunes con la edad

Una extensa investigación basada en 242 estudios de inmunidad realizada por el equipo del Dr. Atul Butte de la Universidad de California y publicada en Cell revela cómo cambia nuestro sistema inmunitario a media que envejecemos.

Con los años se reduce el número de células B y T, dos tipos de células inmunes que son clave para luchar contra los virus.

  • Las células B producen anticuerpos que actúan contra sustancias extrañas (antígenos).
  • Las células T están programadas para reconocer, responder y recordar antígenos. Existen dos tipos: las células T de "memoria" que ya han topado con un patógeno y recuerdan cómo combatirlo. Y las células T "ingenuas" que todavía no han combatido nada.

Según los estudios del Dr. Butte, toda ellas van a menos con la edad, pero en especial las llamadas células T ingenuas.

Los mayores, más vulnerables a la Covid

La reducción del número de células T ingenuas explicaría en gran medida el efecto devastador que ha tenido la Covid en la gente mayor.

El cuerpo humano se ha enfrentado a un virus, el SARS-CoV-2, totalmente desconocido para él. Así pues, no había células T de memoria a movilizar que recordaran cómo combatirlo porque era completamente nuevo.

  • En estos casos, son las llamadas células ingenuas las que tienen que asumir la lucha, pero la gente mayor suele tener menos. Por eso son más vulnerables a la infección.

De todas maneras, el declive del sistema inmunitario no afecta a todos por igual. Los análisis de Butte revelan que no todas las personas mayores experimentan el mismo descenso de células T.

Algunas pueden llegar a conservar la misma cantidad que las personas jóvenes. Y parece que las mujeres llegan a edades avanzadas con niveles más altos. Todo un misterio.

La inflamación también aumenta con los años

Con la edad no solo disminuyen las células inmunitarias. También aumenta la inflamación crónica de bajo grado.

  • La inflamación no siempre es negativa. El cuerpo libera citoquinas (sustancias inflamatorias) de forma puntual cuando tienes dolor o te das un golpe. La zona se hincha y se calienta por la acción de esas citoquinas que en realidad lo que hacen es reparar el daño.

Por tanto, esa inflamación a corto plazo es un mecanismo de defensa del organismo completamente normal y es buena.

Pero con los años se produce una inflamación crónica alimentada por varios factores. Unos están relacionados con los malos hábitos:

  • La obesidad.
  • La mala alimentación.
  • El insomnio o un descanso deficitario.
  • El estrés.

Otros se deben a determinados trastornos:

  • Infecciones virales persistentes.
  • Disminución de la función renal y hepática porque los riñones y el hígado trabajan peor.
  • Aumento de la permeabilidad intestinal, lo que provoca que pasen sustancias dañinas a la sangre.
  • Enfermedades autoinmunes.

Como decíamos, todos estos factores provocan una inflamación de bajo grado que puede hacer que se multipliquen por cuatro los niveles de citoquinas en sangre.

Esto provoca tales desarreglos en el sistema inmunitario (hacen que constantemente salten las alarmas y funcione mal) que acelera el envejecimiento celular.

Inflamación y Covid

En la Covid grave se produce una reacción exagerada del sistema inmunitario que provoca la llamada tormenta de citoquinaso tormenta inflamatoria que complica los síntomas y puede agravar la enfermedad hasta el punto de llegar a ser mortal.

Es fácil imaginar que en un organismo con una inflamación crónica de base, y con unas defensas deterioradas, la acción del SARS-CoV-2 sea mucho más devastadora.

¿Se puede prevenir la inmunosenescencia?

Unos hábitos de vida saludables ayudan a mitigar el impacto de la edad en el sistema inmunitario.

La práctica de ejercicio y una dieta equilibrada son claves para mantener a raya el sobrepeso, uno de los factores que más favorece la inflamación.

Además, el ejercicio también es uno de los mejores antídotos contra el estrés y favorece el sueño.

Otro factor a tener muy en cuenta es la microbiota intestinal, ya que alberga un gran número de células inmunitarias. Por eso es importante mantenerla en buen estado. Además de una dieta saludable y ejercicio, el consumo de probióticos ejerce una acción beneficiosa en la microbiota intestinal.

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