Por Pablo Cubí, periodista

Nuevos estudios confirman que leer antes de dormir ayuda a conciliar el sueño
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Leer un libro antes de dormir ha sido, durante décadas, una rutina instaurada en las noches de muchas familias. Sin embargo, hoy en día, el móvil, la televisión y las pantallas en general están sustituyendo este hábito.

Los expertos de la Cátedra del Sueño de la Universidad de Granada - LOMONACO afirman que leer un buen libro, antes de irnos a dormir, ayuda a reducir el estrés e induce la relajación.

Sumergirse en la lectura y dejar de lado (al menos en esa última hora) las omnipresentes pantallas, puede convertirse en un paso clave de nuestra rutina de noche:

  • Nos ayuda a conciliar mejor el sueño.
  • Nos permite disfrutar de un descanso de mayor calidad.

por qué la lectura ayuda a dormir

Para conseguir una buena calidad del sueño, se recomienda establecer una serie de hábitos que se repitan diariamente para tratar de condicionar al cuerpo a que inicie todos los procesos hormonales y biológicos que van a inducir el sueño, explica el doctor en psicología Alejandro Guillén-Riquelme, coordinador de la cátedra.

"Nuestro cuerpo responde al hábito de leer con relajación y cansancio"

La lectura es ya de por sí un ejercicio beneficioso para nuestra mente por muy diversos motivos. Desde la plataforma de psicología TherapyChat aportan algunos:

  1. Reduce el estrés. Nos ayuda a olvidarnos de los problemas pendientes.
  2. Incrementa la conectividad entre neuronas. La lectura hace que se activen en zonas neuronales del lenguaje y del pensamiento simbólico.
  3. Descansa nuestro cuerpo. Es obvio que al leer se mantiene activa la mente y que los músculos ya se predisponen al descanso.

Si cogemos como rutina leer 15 o 20 minutos antes de dormir, nuestro cuerpo va a entender que estamos iniciando nuestro ritual de noche y va a responder con relajación y cansancio”, añade el doctor Guillém-Riquelme.

No vale cualquier tipo de libro

Eso sí, este experto aconseja apostar por libros que no resulten demasiado estimulantes, ni adictivos, ya que esto puede generar el efecto contrario al que estamos buscando y mantenernos en vilo.

  • ¿Lo mejor? Lecturas que nos acerquen a emociones sosegadas, con contenidos positivos y relajantes.

Algunos estudios establecen que las emociones que vivamos al final del día van a influir en el tipo de sueños que tengamos mientras dormimos.

Y más allá de la recomendación de salud, no olvidemos algo importante. La lectura es todo un placer. Si logramos inculcar eso a las nuevas generaciones, les abrimos una vía de disfrute y una mejor calidad de sueño.

No en la tablet o el móvil y sí un ebook

Revisar nuestras redes sociales o repasar nuestra bandeja de correo en el móvil o el ordenador también es leer, pero no son actividades aconsejadas por la noche.

La televisión, el móvil, las tablets y en definitiva todos los dispositivos que emiten luz azul, van a dificultar la iniciación al sueño, porque activan la segregación de melatonina, que es una hormona vinculada tanto con el despertar, como con los ritmos circadianos” advierte el doctor Guillén-Riquelme.

¿Y qué pasa con aquellos que se han pasado a los libros digitales? Hay románticos que dicen que se pierde un cierto disfrute cuando no se tiene el libro en las manos y se pasa páginas.

  • Sin embargo, al contrario de lo que muchas veces se piensa, desde el punto de vista científico, no se pone objeciones.

Podemos utilizar ebooks por la noche siempre que dispongan de lo que se conoce como pantallas de tinta electrónica, ya que esta luz está pensada para favorecer el descanso, sobre todo si la regulamos a intensidad muy baja”, explica el psicólogo.

la mejor postura para leer en la cama

Leer en la cama no es la mejor opción si pensamos en una postura recomendable para leer. Lo ideal sería coger nuestro libro y sentarnos en una silla ergonómica que cuide nuestra postura y, cuando terminemos, meternos en la cama.

Leer de lado o boca abajo fuerza las cervicales y la espalda

No obstante, podemos tomar precauciones para que la lectura en la cama sea lo más correcta posible y evitemos dolores cervicales o de espalda a largo plazo.

  • Ni de lado ni boca abajo. Hay que evitar posturas forzadas que nos obligue a doblar el cuello y que carguemos los hombros y las cervicales.
  • Sentados y apoyados en el cabecero de la cama, dando soporte a la cabeza con una almohada. O boca arriba, con un cojín en la nuca y otro bajo las rodillas, para que la espalda esté totalmente apoyada y las piernas se relajen.
  • Con el libro a unos 35-40 centímetros de nuestros ojos para evitar problemas de vista. Y procura que no sea muy grueso y te canses al cogerlo.
  • Procura que la luz provenga de detrás de nuestra cabeza.
  • Una base articulada puede ser la mejor opción si piensas pasar mucho rato. Su mecanismo permite regular y adaptar totalmente el respaldo, ofreciendo una posición ergonómica.

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