Valentina Aybar
Valentina Aybar

Veterinaria especialista en medicina felina

Eva Mimbrero
Eva Mimbrero

Periodista especializada en salud

Viajar con tu gato: qué hacer para que no se ponga nervioso en el transportín
iStock by Getty Images

Los gatos son animales muy territoriales. Se sienten cómodos y seguros en su espacio cotidiano, y trasladarles a otro sitio, ya sea porque te vas de vacaciones o, simplemente, porque debes llevarle al veterinario, puede estresarles muchísimo.

  • "Los gatos responden a una situación nueva, estresante, de tres maneras. Una es quedándose quietos, otra intentando escapar, y otra intentando defenderse. Y salir de casa ya es una situación estresante para ellos", nos cuenta la veterinaria Valentina Aybar, experta en medicina felina.

Esto explica por qué el simple hecho de intentar meterlos en el transportín se convierte en una odisea para muchos cuidadores de un gato. Y, una vez dentro, el felino puede ponerse muy nervioso y angustiarse.

Acostúmbrale al transportín en casa

Actualmente puedes encontrar en el mercado una gran variedad de transportines: rígidos, blandos, de tela, de plástico... ¿cuál es el mejor para que tu gato se acostumbre a él y no tema introducirse?

  • Los de plástico rígidos, que pueden abrirse por arriba e incluyen una puerta frontal extraíble de rejilla, son seguramente los más recomendables.

Este tipo de transportín puede, fácilmente, habilitarse en casa como una parte más del mobiliario del animal.

  • Lo ideal es que, cuando lo adquieras, lo instales en la zona de descanso del animal, sin la puerta, y con una camita dentro que ya haya usado para que pueda descansar en ella si lo desea.
  • Si ves que no se acerca, puedes poner un cuenco con comida al lado, unas golosinas o un juguete que le guste mucho. A medida que se vaya acercando aproxima la comida o el juguete cada vez más al transportín, hasta meterlo dentro. Eso sí, no debes forzarlo en ningún momento a entrar: tienes que darle tiempo para que, poco a poco, vaya ganando confianza.

El trabajo de adaptación al transportín debe hacerse mucho antes del viaje

  • Una vez veas que el gato entra y sale con tranquilidad, incorpora la puerta frontal y déjala abierta. Cuando esté tranquilo dentro, ciérrala tan solo unos segundos, sin bloquearla, y prémiale si se queda tranquilo. Si quiere salir, déjale hacerlo. Ve aumentando progresivamente el tiempo durante el cual cierras la puerta.
  • Cuando ya se ha acostumbrado a estar en el transportín con la puerta cerrada, levántalo ligeramente, primero durante unos segundos y ve aumentando el tiempo de forma progresiva, dando paseos por casa con el gato dentro.
  • El siguiente paso es llevar al gato hasta el coche y, luego, darle breves paseos en él.

Recomendaciones para reducir su estrés

Si no se ha llevado a cabo este entrenamiento inicial o si el gato no ha logrado acostumbrarse del todo al transportín, existen maneras de intentar reducir sus nervios y estrés en los viajes.

  • "El uso de feromonas en spray, pulverizándolas en cada esquina del transportín media hora antes del viaje, puede ayudar", aconseja la veterinaria. Son sustancias que generan un olor familiar para los gatos, que les ayuda a estar más tranquilos.
  • "Que el transportín vaya cubierto con una tela opaca, para que el gato no pueda ver lo que hay fuera, también puede contribuir a tranquilizarle", añade la especialista.

Para los casos más graves, en los que el nivel de estrés y nervios en los felinos es muy alto, se les puede prescribir gabapentina. "Este fármaco no es un sedante, pero los hace estar más tranquilos porque perciben el exterior de forma menos agresiva", aclara Valentina Aybar.

  • Así, si el motivo del traslado del gato es llevarlo al veterinario, el uso de este fármaco "permite que nos manejemos con mayor facilidad en la consulta y, en muchas ocasiones, no tenemos que sedar a gatos que anteriormente siempre habíamos sedado", remarca.
  • Eso sí, no se lo des por tu cuenta: debe ser siempre el veterinario quien aconseje su uso.

Qué hacer si el trayecto es muy largo

Si el gato va a pasar muchas horas en el coche, debes introducir en él un pequeño arenero (o un empapador), para que el animal no se inquiete al no poder hacer sus necesidades. Y ofrécele agua siempre que pares (cada 2-3 horas); otra opción, si el gato está acostumbrado, es instalar un bebedero antigoteo en el transportín.

  • Coloca el transportín en un lugar en el que se mueva poco. Dejarlo encajado en el suelo, entre los asientos delanteros y los traseros, puede ser una muy buena opción. El transportín ganará estabilidad y, al mismo tiempo, al estar a nivel de suelo, recibirá menos estímulos del exterior.