Por Soledad López, periodista especializada en salud

Más de la mitad de los ingresados por Covid-19 necesitan rehabilitación
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El periplo que sufre un enfermo hospitalizado por Covid-19 no acaba cuando le dan el alta.

Una vez superada la enfermedad, más del 50% de los pacientes precisan tratamiento de rehabilitación porque tienen limitada la movilidad por problemas derivados de su mal estado muscular y respiratorio.

Muchos pacientes necesitan ayuda para caminar y otros tantos tienen sensación de ahogo simplemente al andar.

Estos datos, que reflejan la situación de muchos pacientes de Covid-19 al alta hospitalaria y de sus necesidades, son las conclusiones de un estudio realizado por el Grupo de Trabajo COVID-19 de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF).

estudiAR de las necesidades de rehabilitación

En total se han estudiado los casos de 339 pacientes ingresados por Covid-19 durante la primera y segunda ola de la pandemia (de marzo a diciembre de 2020) de 5 hospitales españoles.

"Más de un año después de que la OMS declarara la situación de pandemia, hemos comprobado que sus previsiones sobre las necesidades de rehabilitación se quedaron cortas", señalan desde la SERMEF.

Y es que, además de atender a los pacientes de Covid, los servicios de Medicina Física y Rehabilitación no pueden desatender otras situaciones que causan discapacidad (ictus, lesiones medulares, cirugías de diversa índole...).

Dificultades para caminar y ahogo

Los resultados del minucioso estudio de la SERMEF arrojan una fotografía detallada de la situación de los pacientes de Covid-19 al recibir el alta hospitalaria:

  • El 54% de los pacientes ingresados en un hospital por Covid-19 ha necesitado recibir tratamiento médico-rehabilitador al alta.
  • Solo un 10% era totalmente autónomo al salir del hospital.
  • Los pacientes que precisaron de rehabilitación tenían principalmente limitada la movilidad por problemas derivados de su mal estado muscular y respiratorio.
  • El 27,4% de los pacientes estudiados (1 de cada 4) necesitaba ayuda para caminar (bastón, andador o apoyo en otra persona). Solo un 7,4% necesitaba silla de ruedas.
  • Entre los pacientes que habían estado en la UCI, un 32,9% (1 de cada 3) ha llegado a requerir ayuda para caminar al alta.
  • Solo un 5,9% necesitó oxígeno para caminar al salir del hospital. En los pacientes ingresados en UCI aumentó a un 6,4%.

El estudio revela que la estancia en la UCI se relaciona clara y fuertemente con la necesidad de rehabilitación al salir del hospital.

  • De los pacientes ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos, 7 de cada 10 necesitaron tratamiento médico-rehabilitador al ser dados de alta (68,5%).
  • Sin embargo, en los que no precisaron ingreso en UCI, solo 3 de cada 10 pacientes (27,7%) necesitaron tratamiento rehabilitador al alta hospitalaria.

La tele-rehabilitación no despega

La pandemia ha dado un gran impulso a la telemedicina y también a la tele-rehabilitación. Pero al margen de los avances que han habido en este ámbito, solo un paciente de los 399 estudiados usó esta modalidad de tratamiento.

Un 22% de los pacientes fueron derivados a tratamiento rehabilitador ambulatorio hospitalario y otro 22% recibió el tratamiento rehabilitador en su domicilio.

Además de la terapia física para reforzar la musculatura y recuperar la marcha, 1 de cada 4 necesitó también entrenamiento de la musculatura respiratoria.

¿POR Qué aporta la rehabilitación?

Desde la SERMEF explican que el tratamiento rehabilitador es clave para abordar las distintas secuelas que puede presentar un enfermo que ha sufrido COVID grave:

  • Limitaciones físicas provocadas por la debilidad muscular que dificultan algo tan básico como caminar.
  • Trastornos de la deglución. Los pacientes intubados tienen más riesgo de disfagia (dificultad para tragar) porque la musculatura de esta zona también se debilita.

Es muy importante que el tratamiento rehabilitador se inicie cuanto antes una vez el paciente está estable.

La rehabilitación debería empezar cuando el enfermo sale de la UCI y se traslada a planta, y no debería interrumpirse hasta que no estuviera recuperado, insisten desde la SERMEF.