Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

La mochila no debe superar el 15% del peso del niño
iStock by Getty Images

Con la vuelta al cole, las mochilas vuelven a tomar protagonismo.

Ya sea la del año anterior, aprovechada de algún hermano o conocido, o nueva de trinca, la mochila es una de las piezas fundamentales del material escolar que hay que tener a punto para iniciar el nuevo curso.

Pero conviene prestar atención a una serie de recomendaciones porque si el diseño no es el adecuado o se carga con mucho peso puede provocar dolor de espalda en el niño y, a largo plazo, que tenga una altura más baja de la que deberían.

La Dra. Helena Bascuñana, médica rehabilitadora y miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) nos da unas recomendaciones básicas, no siempre conocidas por los padres, para evitar problemas.

La mochila más saludable

Carpeta, estuche, libros, libretas... "Los niños y niñas suelen llevar mochilas con mucho más peso del que deberían y con frecuencia aparece el dolor de espalda", señala la Dra. Bascuñana.

Así pues, una mochila "saludable" debe cumplir los siguientes requisitos según la doctora:

  • No debe superar el 15% del peso total de quién la lleve.
  • Tiene que ser acolchada en la espalda.
  • Las asas deben ser anchas.
  • Es aconsejable que tenga un cinturón para poder abrocharse a la cintura.

Mochilas pesadas, niños bajitos

Cargar mucho peso en la mochila no solo provoca dolor de espalda, también puede afectar de forma negativa a la altura del niño.

  • "A largo plazo, llevar mucho peso en la mochila puede provocar que el niño o adolescente tenga una talla más baja de la que debería", advierte la Dra. Bascuñana.
  • "Los españoles hemos mejorado de talla porque ha mejorado la alimentación, pero también porque ha desaparecido el trabajo infantil", prosigue.
  • "El trabajo infantil provocaba que los niños llevaran una gran carga de peso, con consecuencias en su talla, y ahora esta situación puede volver a producirse con el peso de las mochilas, que en algunos casos es muy elevado", concluye.

No hay que meterlo todo en la mochila

La mochila puede tener un diseño fantástico, pero hay que usarla correctamente. En este sentido, la médica rehabilitadora recuerda que hay que evitar ponerla en modo bandolera y utilizar siempre las dos tiras.

Pero, sobre todo, es muy importante pensar muy bien lo que el niño va a meter en la mochila:

  • "No hay que llevarlo todo, sino solo lo que hace falta. Es muy importante que los niños tengan el hábito de planear lo que se necesita llevar al día siguiente para intentar que lleven el menor peso posible", asegura.
  • "Además, lo ideal sería que lleven libros electrónicos. Ahora es una práctica muy extendida y con el ordenador llevan casi todo lo que necesitan".
  • "Si no hay opción, es mejor que los libros tengan las tapas blandas para que pesen menos", aconseja la portavoz de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física.

Las de ruedas no son la solución

Muchos padres piensan que la mochilas de ruedas son la solución perfecta para que el niño no cargue tanto peso en la espalda, pero no es del todo cierto.

"Son cómodas para ir al colegio, pero son incómodas para moverse dentro del propio centro escolar porque hay escaleras y los niños acaban levantando la mochila, subiéndola con una sola mano y provocando que la distribución del peso sea peor, con riesgo de generar dolor en la espalda", afirma la especialista.

Más ejercicio con la vuelta al cole

Para una vuelta al cole saludable, la Dra. Bascuñana recuerda también que en esta época de reinado de las pantallas es más importante que nunca que los niños hagan ejercicio físico.

Las pantallas son sinónimo de sedentarismo, que es factor de riesgo de muchas enfermedades.

Mientras que el ejercicio fortalece la musculatura, lo que beneficia la salud general del niño y también aumenta su rendimiento escolar porque es bueno para el cerebro. Así lo explica la especialista:

  • El músculo libera unas hormonas llamadas miokinas.
  • Las miokinas tienen unos receptores cerebrales que ayudan a mejorar la memoria.

"Por eso la receta para hacer un buen examen es dormir bien y hacer ejercicio diariamente. El ejercicio, además, aumenta la corteza cerebral y el rendimiento académico al incrementar los lóbulos cerebrales frontales y temporales", asegura.

Así pues, en los extraescolares de los niños deberían tener protagonismo las actividades deportivas: futbol, baloncesto, patinaje...

Pero cualquier ejercicio físico es bueno si evita que el niño esté sentado frente a una pantalla. Incluso jugar a pillar en la calle, señala la especialista.