Dr. Óscar Castro Reino
Dr. Óscar Castro Reino

Presidente del Consejo General de Dentistas de España

Nuria Blasco

Periodista

Las carillas dentales, cómo son y cuándo las necesitas
iStock by Getty Images

Actualmente, las carillas dentales son uno de los tratamientos más demandados en odontología estética y de los que más ha evolucionado en los últimos años.

Su finalidad no es funcional sino que con ellas se busca embellecer la sonrisa, mejorando el aspecto de los dientes de forma eficaz y rápida.

El Dr. Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas, nos explica todos los detalles que debemos conocer sobre las carillas.

Qué son las carillas dentales

Las carillas estéticas dentales (o venners) son unas piezas finas o láminas, generalmente de porcelana o resina, que se adhieren a la cara visible del diente y que tienen una función estética.

Mediante ciertos componentes como la porcelana, se fabrican pequeñas láminas de un grosor de entre 0,8 y 1,5 milímetros que se colocan sobre la superficie de la cara externa de la dentición, camuflando el diente natural.

Suelen colocarse en dientes anteriores, ya sea en uno o en varios, dependiendo de cada caso.

Cuándo se utilizan carillas

Las carillas dentales se pueden usar para corregir defectos como:

  • Dientes torcidos.
  • Piezas rotas.
  • Dientes separados (diastemas).
  • Dentaduras con manchas.
  • En caso de dientes irregulares o desgastados.

Por ejemplo, las carillas estéticas pueden ser una alternativa a la ortodoncia si la persona desea modificar levemente la forma de sus dientes.

También son eficaces en dientes que se han calcificado u oscurecido tras haberse sometido a una endodoncia.

de qué Materiales están hechas

Existen diferentes materiales con los que se pueden confeccionar las carillas.

  • Porcelana: Estas son las más usadas, ya que son más estéticas y resistentes. Si son de este tipo requieren una preparación previa y un proceso de fabricación que puede durar unos días.
  • Composite o resina: También son frecuentes las de este material (que se utiliza también en los empastes). Este tipo de carillas se moldean directamente y se pueden realizar en una sesión. Son más económicas y fáciles de reparar, pero suelen requerir mantenimiento y cambian de color con el tiempo.

Beneficios e inconvenientes

Las de porcelana son más estéticas y duraderas, pero más costosas, con una preparación que requiere más tiempo y cuya reparación es más difícil. Este tipo de carillas no pierden su color ni se tiñen, es decir, no aparecen manchas.

Las de composite son más económicas y fáciles de reparar, pero necesitan retoques más frecuentemente. Y como son porosas, pueden cambiar de color o mancharse con el tiempo.

Estas se recomiendan, sobre todo, cuando se quiere modificar de forma leve el tamaño o la forma del diente, o para cerrar troneras (los pequeños triángulos negros que aparecen entre diente y diente).

La fase de estudio y fabricación

Por lo general, en el tratamiento de carillas estéticas, durante la primera visita se suele informar y estudiar el caso individual de cada paciente, realizando un diagnóstico para determinar el mejor tipo de tratamiento.

Posteriormente, se muestran las diversas tonalidades y resultados al paciente, para que pueda observar cómo sería el efecto final del tratamiento. Se puede hacer una aproximación, ya sea en modelos de escayola o de manera virtual por ordenador. También se puede hacer en resina una maqueta que muestre cómo quedaría la sonrisa del paciente.

Las carillas requieren menor tallado del esmalte que las coronas

La de resina puede estar a disposición del paciente para su colocación el mismo día y, en las de porcelana, se tardan varios días.

En ocasiones hay que alterar levemente el diente natural. Una de las ventajas de las carillas de porcelana es que, como son ultrafinas, suelen requerir menor tallado del esmalte de las coronas.

Una vez realizado dicho tallado para compensar el grosor de la carilla, se toman impresiones y se realiza su fabricación individualizada. Tras una fase de prueba se adhieren al diente y se ajustan.

Las carillas de composite se moldean directamente sobre el diente, aplicando el material sobre la parte visible y dándole forma hasta que se consigue el aspecto deseado.

Este tipo de carillas se suelen recomendar cuando la corrección es sencilla o en pacientes muy jóvenes, ya que el tratamiento con carillas de porcelana es mejor hacerlo cuando se ha completado el crecimiento, a partir de los 18 años.

Un proceso rápido e indoloro

En la segunda visita se preparan los dientes para colocar las carillas. Lo normal es colocarlas todas en la misma sesión, ajustando límites y oclusión.

El tiempo que dura el procedimiento puede oscilar entre 20 minutos y una hora, dependiendo del número de carillas que se coloquen al paciente. No es doloroso y rara vez requiere anestesia.

Una vez colocadas las carillas, no es necesario tener ningún cuidado específico en los días posteriores.

¿Se pueden caer o hay que cambiarlas?

Las carillas de porcelana son las más resistentes, suelen durar entre 10 y 15 años.

En el caso de las de composite, se mantienen entre 5 y 10 años. Si se despegan el dentista puede recolocarlas. En este tipo de carillas, en el caso de que aparezcan manchas, con un simple pulido desaparecen, sim embargo, al ser más porosas, con el tiempo pueden necesitar cambiarse.

Al cabo de los años pueden aparecer desajustes con la encía, filtraciones o cualquier otro problema que recomiende su sustitución. De ahí la importancia de las revisiones periódicas.

Hábitos para mantenerlas en buen estado

Los cuidados que hay que tener para mantenerlas en buen estado son las habituales para el cuidado de la boca:

  • Una buena higiene bucal diaria.
  • Revisiones periódicas con el dentista.
  • Si se observa apretamiento nocturno o rechinamiento, debe comunicárselo al dentista lo antes posible.
  • Con las carillas de composite, hay que tener especial cuidado con alimentos o bebidas con fuerte coloración como el café, vino tinto, cola, chocolate negro, frutos rojos... y no execederse con su consumo ya que pueden teñir los dientes.
  • Y, al igual que pasa con los dientes naturales, el tabaco también puede oscurecer las carillas de resina. Todo esto no afecta al tono de las porcelana, ya que no se tiñen.
  • Realizar palanca con los dientes para abrir o partir algún objeto puede poner en riesgo la integridad de las carillas, así como morder alimentos muy duros o pegajosos, ya que pueden despegarse o romperse.
  • Y si se practican deportes de contacto se debería usar un protector bucal.