primavera alergias

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primavera alergias

Unos 16 millones de españoles, alrededor del 30% de la población, sufren alguna alergia, según datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC). Y de ellos, la mitad, unos 8 millones, son alérgicos a algún tipo de polen, los que peor lo pasan en cuanto empieza la primavera.

Sin embargo, este año puede ser algo más liviana que otras veces. Los especialistas de la SEAIC prevén que esta primavera sea de intensidad entre leve y moderada, dependiendo de la zona donde se viva.

Pese a ello, nos cuentan que es necesario que las personas alérgicas tomen una serie de precauciones para "protegerse" del efecto del polen.

Por qué esta primavera será más leve

El tiempo que ha hecho en los últimos meses juega un papel decisivo a la hora de prever cómo será la primavera para los alérgicos.

Las bajas temperaturas que ha habido este invierno –con una media nacional de 8,5º; y de 6,9º en febrero– así como las intensas lluvias –que en febrero fueron cinco veces superiores a lo habitual y compensaron un otoño especialmente seco– son factores que determinan que las concentraciones de polen en primavera no sean tan elevadas como otras veces.

El frío y las lluvias de este invierno han hecho que los niveles de polen sean menores

En función del recuento del número de gramíneas recogido, los expertos de la SEAIC clasifican así la primavera:

  • Muy leve: menos de 1.000 granos por metro cúbico de aire.
  • Leve: menos de 4.000 granos por metro cúbico.
  • Moderada: entre 4.000 y 6.000 granos por metro cúbico.
  • Intensa: más de 6.000 granos por metro cúbico.

así te irá según dónde vivas

Pero la concentración de polen no es el único factor que interviene en las alergias. También es importante el tipo de plantas que predomina en cada zona geográfica.

"Todas las plantas se reproducen por pólenes, pero por suerte no todos dan problemas alérgicos", nos explica el doctor Ángel Moral, presidente del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).

En España, las especies que ocasionan más síntomas son, por este orden, las gramíneas, el olivo, el ciprés, la salsola, el plátano de sombra y la parietaria. "Pero en determinadas zonas pueden ser importantes otros pólenes, como la palmera en Elche o el abedul en Galicia", aclara el especialista.

En Madrid y Barcelona el plátano de sombra es el que más alergias causa

Dependiendo de dónde vivas, estas son las previsiones de los expertos para esta primavera:

  • Centro peninsular (Madrid, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Aragón): primavera de intensidad moderada. Los tipos de polen más habituales son los de gramíneas y olivos. Pero en Madrid capital las personas alérgicas al plátano de sombra superan el 40% de la población.
  • Cornisa cantábrica (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra y La Rioja): primavera leve. Abedul y gramíneas son los pólenes más abundantes en esta área.
  • Litoral mediterráneo (Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia y Baleares): primavera leve. Los tipos de polen más frecuentes son los de parietaria, olivo y gramíneas, aunque en Barcelona predominan las personas alérgicas al plátano de sombra, muy común en parques y jardines.
  • Suroeste de la península (Andalucía y Extremadura): primavera moderada. El polen de olivo y el de gramíneas son los más numerosos.
  • Canarias: primavera muy leve. Los pólenes que más abundan son los de artemisa y gramíneas.

La contaminación duplica las alergias

El doctor Moral nos cuenta que en los últimos 10 años se ha duplicado el porcentaje de personas que sufren reacciones a los pólenes más alergénicos: "La causa parece hallarse en el efecto de la contaminación y el cambio climático sobre los pólenes".

La polución "estresa" al polen y lo vuelve más agresivo

La explicación, según el experto, es que las partículas contaminantes que emiten las calefacciones y los motores de los vehículos diésel alteran la estructura del polen, haciendo que este genere proteínas de estrés como mecanismo de defensa.

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Y esto, a su vez, aumenta su capacidad para provocar una respuesta alérgica en las personas propensas a ella.

Peor en la ciudad que en el campo

Por esta razón, y en contra de lo que se cree, la ciudad puede perjudicar más que el campo a las personas que sufren alguna alergia al polen.

"Estas proteínas de estrés incrementan la agresividad del polen en las ciudades y en poblaciones que viven cerca de autopistas en comparación con los pólenes de zonas rurales sin contaminación. Por eso, en las ciudades se producen más casos de alergia a pesar de que la concentración de pólenes sea menor que en el campo", explica el doctor Moral.

El cambio climático alarga el periodo de polinización de las plantas

Además, añade que los altos niveles de contaminación de las ciudades favorecen el fenómeno de inversión térmica: "Lo que impide a los pólenes abandonar la atmósfera y aumenta el tiempo de exposición a ellos".

Y por si esto no fuera suficiente, el cambio climático está alargando la duración de los ciclos de polinización de las plantas, adelantando su inicio y retrasando el final de la floración. "Por eso también hay una mayor exposición de la población a los pólenes", afirma el doctor Moral.

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En definitiva, ahora estamos más meses expuestos al polen que nuestros antepasados.

10 consejos para reducir los síntomas

Al margen del tratamiento que el especialista te recomiende, tomar las siguientes precauciones en el día a día te ayudará a reducir la exposición al polen y, por lo tanto, a que los síntomas de la alergia sean más leves:

  • Ventila la casa a primera hora de la mañana o última de la tarde-noche, cuando las concentraciones de polen son menores. Con unos minutos basta, el resto del día mantén las ventanas cerradas.
  • Utiliza purificadores de aire para interiores. Al filtrar la mayoría de las partículas de pequeño tamaño, ayudan a conseguir un control ambiental adecuado de los espacios cerrados para las personas alérgicas y, por lo tanto, a reducir sus síntomas.
  • Consulta los niveles de polen antes de salir. La web www.polenes.com del Comité de Aerobiología de la SEAIC ofrece información actualizada y gráficos muy útiles para las personas alérgicas sobre las concentraciones de los diferentes tipos de polen por regiones. También puedes consultar aplicaciones para el móvil avaladas por la SEAIC, como Polen Control.

Existen filtros antipolen, tanto para casa como el coche, que purifican el aire

  • Evita las actividades al aire libre y las salidas al campo, sobre todo los días de alta polinización y en las horas centrales del día, cuando hay mayor concentración de polen.
  • No podes plantas ni cortes el césped.
  • Al salir utiliza gafas de sol.
  • Usa mascarillas que cubran nariz y boca si vives en una zona de elevada intensidad de polen. Es muy importante que sean mascarillas homologadas, para que puedan filtrar el polen especialmente pequeño. Además, estas suelen tener una válvula por la que sale el aire exhalado, de manera que se reduce el calor y la humedad en su interior.
  • Si viajas en coche, mantén las ventanillas subidas e instala filtros antipolen.
  • Al llegar a casa, dúchate y cámbiate de ropa. Y tras hacer la colada, no tiendas la ropa al aire libre.
  • No te automediques. El alergólogo es el que debe prescribir el tratamiento especializado más adecuado para cada caso.