¿Problemas para dormir? Tienes más riesgo de sufrir diabetes

Las personas que duermen mal no solo deberían preocuparse por sentirse más cansadas al día siguiente. Un estudio ha demostrado que los problemas de insomnio también se relacionan con una peor salud cardiometabólica y más riesgo de diabetes.

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Dr. Francisco Marin
Dr. Francisco Marín

Médico de Atención Primaria

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

¿Problemas para dormir? Podrías tener riesgo de diabetes
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Las personas que tienen insomnio acostumbran a sufrir más factores de riesgo de diabetes.

Tener problemas para dormir podría estar directamente relacionado con un mayor riesgo de diabetes. Un estudio de la Universidad del Sur de Australia ha analizado por primera vez este vínculo y ha descubierto que las personas que sufren más problemas de insomnio también tienen indicadores de mala salud cardiometabólica (marcadores inflamatorios, colesterol y sobrepeso u obesidad) que contribuyen al desarrollo de la diabetes tipo 2.

la relación entre el sueño y la diabetes

Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), un 25-35% de la población adulta padece insomnio transitorio y entre un 10 y un 15% –más de cuatro millones de españoles– insomnio crónico.

"Todo el mundo sabe que el sueño es importante. Pero cuando pensamos en el sueño, nos enfocamos principalmente en cuántas horas dormimos, cuando también deberíamos considerar nuestra experiencia del sueño como un todo", afirma la Dra. Lisa Matricciani, autora del estudio.

La investigación de la Universidad del Sur de Australia evaluó a más de 1.000 adultos con una media de edad de 44 años. Los investigadores examinaron diferentes aspectos del sueño: problemas para conciliar el sueño, duración del sueño, despertares a lo largo de la noche, si el sueño era o no reparador...

"Las personas que informaron tener problemas para dormir también tenían más probabilidades de tener un índice de masa corporal más alto, así como marcadores sanguíneos de colesterol e inflamación", explica la Dra. Matricciani.

obesidad, insomnio y diabetes

Los mismos factores que aumentan el riesgo de diabetes indicen de forma negativa en el sueño y el principal de ellos es la obesidad.

La obesidad provoca apnea del sueño (breves paradas respiratorias durante del sueño), que a su vez genera insomnio. La mayoría de las personas con apnea e insomnio sufren obesidad.

Las personas con obesidad también necesitan más insulina para llevar la glucosa a las células, por lo que el páncreas tiene que hacer un sobreesfuerzo que acaba debilitándolo y reduciendo la producción de insulina. El 90% de las personas con diabetes tipo 2 también tiene obesidad, de ahí que haya surgido el término de diabesidad.

La obesidad también se asocia con niveles de colesterol elevados y marcadores inflamatorios. Por eso el estudio ha observado que las personas que tienen problemas para dormir también presentan factores de mala salud cardiometabólica (obesidad, colesterol, inflamación).

El insomnio también engorda

La obesidad y el insomnio son problemas que se retroalimentan. La personas obesas tienen más problemas para dormir y sufren más diabetes, pero a su vez dormir mal también engorda.

La falta de sueño hace que se libere mayor cantidad de hormona grelina, la hormona que envía la señal del hambre al cerebro. Niveles altos de grelina abren el apetito. Por el contrario, bajan los niveles de leptina, la hormona que envía la señal de saciedad y la encargada de reducir el apetito.

Consecuencias de dormir mal

Durante el sueño el organismo se repara, por eso dormir bien es clave para tener una buena salud. Las consecuencias tanto a corto como a largo plazo del insomnio para la salud son muchas:

  • Falta de concentración y un deterioro de la capacidad de pensar con claridad el día siguiente.
  • Baja tolerancia al estrés y mayor riesgo de ansiedad y depresión.
  • Riesgo de obesidad porque aumentan los niveles de hormonas que disparan el apetito.
  • Sistema inmunitario más débil y propenso a sufrir más infecciones.
  • Envejecimiento prematuro. El insomnio dificulta la correcta reparación del organismo. No dormir bien acelera el envejecimiento y favorece el riesgo de enfermedades.