Susana López Chicón

Psicóloga clínica del ámbito de atención primaria

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Qué problemas psicológicos han aumentado con la pandemia
iStock by Getty Images

La Covid se ha cobrado vidas y ha afectado profundamente a nuestro día a día. El año atípico que hemos vivido salpicado de confinamientos más o menos restrictivos y aislamiento social ha pasado y está pasando aún factura en la salud mental.

La problemática es absolutamente generalizada. Un estudio de la Universidad de Columbia publicado en Psychological Medicine revela que a nivel global han aumentado los casos de depresión y ansiedad a causa de la pandemia.

Las OMS y los colegios profesionales han advertido que la demanda de ayuda psicológica va en aumento y de hecho muchos psicólogos ya no dan abasto.

Susana López Chicón, psicóloga clínica del ámbito de atención primaria, es uno de esos profesionales que ha visto cómo la Covid ha aumentado de forma considerable su lista de pacientes.

Hemos normalizado el ir al psicólogo

La psicóloga aclara que esa avalancha de consultas al psicólogo se debe obviamente a los efectos directos de la pandemia en nuestra salud mental, pero también a que empezamos a ver el hecho de ir al psicólogo con otros ojos. "Cada vez se asocia menos a tener un problema mental grave y esto es muy positivo", afirma.

¿Qué nos ha hecho cambiar esa visión?

  • "Durante el confinamiento hubo mucha información sobre la importancia de cuidar las emociones y la salud mental cuando estás confinado", explica Susana López.
  • "Mucha gente ha entendido que todo el mundo puede tener una mala racha, estar triste o angustiado porque te pueden pasar cosas en la vida, como una pandemia por ejemplo, y puedes acudir al psicólogo no porque estés loco, sino sencillamente porque no te encuentras bien", asegura.

En definitiva, la pandemia ha contribuido a normalizar el hecho de ir al psicólogo. Igual que vas al médico aunque no tengas una enfermedad muy grave, también vas al psicólogo aunque no sufras un trastorno mental grave. "Para que vas a estar psicológicamente mal pudiendo estar mejor", subraya.

Las mujeres piden más ayuda que los hombres

Pero, ¿cuáles son los trastornos más habituales que ha provocado la Covid en personas que nunca habían acudido al psicólogo? Susana López nos da los detalles de lo que está viendo en consulta. Probablemente no es extrapolable a todos los rincones de España, pero sí nos ayuda a hacernos un retrato fiel de la factura psicológica que ha pasado y está pasando la Covid-19.

Y la primera observación que señala es que la gran mayoría de esos nuevos pacientes son mujeres.

"Eso no quiere decir que no haya hombres afectados. La mujer es más receptiva a pedir ayuda, mientras que el hombre es más reacio y cuando lo hace es porque está muy mal. Por poner un ejemplo, el principal grupo de riesgo de suicidio por depresión son los hombres de 40-50 años con un divorcio reciente no deseado, eso da una idea del extremo al que llegan antes de pedir ayuda", explica.

Síntomas depresivos en mujeres de 35 a 50 años

La psicóloga explica que ha tenido un gran número de casos de mujeres entre 35 y 50 años que nunca antes habían acudido al psicólogo porque no lo habían necesitado.

  • "Se trata de mujeres solteras, separadas o divorciadas sin una red social amplia que se encontraron muy solas durante el confinamiento", afirma.
  • "Son mujeres que eran activas y tenían su profesión, pero de pronto la pandemia las encerró en casa y las aisló", prosigue.
  • "Ese aislamiento desembocó en síntomas depresivos y de ansiedad y no han sabido cómo superarlo, de ahí que acudieran al psicólogo, un repunte que se observó sobre todo en otoño del pasado año", concluye.

Las personas que sufren este tipo de síntomas:

  • Sienten mucha incertidumbre ante el futuro y tienen miedo de lo que les pueda pasar.
  • Tienden a llorar con mucha facilidad y están muy irritables.
  • Piensan que su vida no tiene sentido porque antes hacían muchas cosas que llenaban el día y ahora no tienen nada que hacer.
  • Se sienten desmotivadas, apáticas y creen que no pueden controlar lo que les ocurre.

Más anorexia nerviosa en chicas

Otro problemática que está observando la psicóloga en la consulta es un repunte de los trastornos de la conducta alimentaria en chicas de 15 a 26 años a raíz del confinamiento.

"Se trata de personas que se preocupaban por su figura y su peso, pero sin ser algo patológico porque tenían también otros intereses y otras distracciones en su vida", señala Susana López.

Pero llegó el confinamiento y de la misma manera que hubo mucha información sobre la importancia de cuidar las emociones, también hubo una avalancha de cómo cuidarse en casa haciendo ejercicio o comiendo sano.

  • "En youtube, instragam o tik tok proliferaron un montón de rutinas de ejercicio de alta intensidad y de dietas para hacerlas en casa y mantener un cuerpo 10. Estas personas que ya de por sí se preocupaban por el físico empezaron a seguir estas rutinas llevándolas al extremo, provocándoles un trastorno de la conducta alimentaria", asegura.

La psicóloga explica que lo que más ve son anorexias nerviosas, pero también está observando casos de trastorno por atracón. "Es un trastorno de la conducta alimentaria que mucha gente no se da cuenta de que lo sufre. La persona se permite dos o tres atracones a la semana y luego se siente tan culpable que reanuda la dieta restrictiva, el ejercicio intenso...".

¿Chicos adictos a los videojuegos?

De la misma manera que han aumentando los casos de anorexia nerviosa en las chicas, Susana López avanza que "no debería extrañarnos que de aquí a un tiempo se produzca un aumento de las adicciones a las TIC en hombres jóvenes".

"Los adolescentes se pasaron el confinamiento jugando a videojuegos o con el móvil", recuerda.

La agorafobia y los TOC han empeorado

La personas que sufren agorafobia, miedo a salir al exterior y transitar por lugares concurridos, han pasado gran parte de la pandemia encerrados en casa sin ningún problema, como si no les pasara nada. Sin embargo, su trastorno ha empeorado porque salir de casa forma parte del tratamiento.

"Estas personas tienen que afrontar su miedo para normalizar su vida. La pandemia ha supuesto un parón en su recuperación y algunos de estos pacientes han sufrido nuevos brotes", asegura la psicóloga.

Los trastornos obsesivos compulsivos también han empeorado muchísimo con la pandemia.

"Por ejemplo, las personas que tienen un trastorno obsesivo compulsivo con la limpieza o con el miedo a infectarse están siempre lavándose las manos. Con la Covid, algunas de estas personas se han encerrado en casa y no salen para nada, o bien están lavándose las manos o poniéndose gel hidroalcohólico hasta el punto de provocar lesiones en la piel", concluye.

Madres pidiendo ayuda para hijos de 20 años

Los jóvenes son también un colectivo castigado por las restricciones de la pandemia. Clases online sin contacto con los compañeros, toque de queda, discotecas cerradas, distancia social....

Susana López afirma que se está encontrando con más frecuencia que antes del coronavirus con madres que llaman para pedir visita para su hijo de 20 años. "Es un gran error porque el chico se avergüenza y acaba no viniendo, sería mucho más útil convencerlo para que llamase o viniera él por su propio pie", alerta.

En todo caso, tanto en los hombres como en las mujeres de 20 años se ha observado un aumento de la sintomatología ansioso depresiva. "Ellas lo manifiestan en forma de ansiedad y ellos en comportamientos agresivos, pero al final son síntomas de una misma cosa", aclara.

Depresión grave en gente mayor

"Son el colectivo con secuelas a nivel de salud mental más graves por la pandemia", asegura la psicóloga.

"Aquí ya no hablaríamos de sintomatología depresiva, sino de depresión en toda regla. La gente que está en residencias y que se ha pasado meses sin ver a sus familiares lo ha pasado muy mal", lamenta.

Crisis de pánico en niños de 7 a 10 años

Esta franja de edad vivió un confinamiento domiciliario extremo: sin colegio, sin ver a los amigos o a los abuelos, sin hacer deporte, sin salir a la calle para nada, con menos contacto físico, con menos risas, con menos besos y abrazos...

"La situación ha provocado un estado de ansiedad en muchos niños que en ocasiones han acabado en el hospital con el diagnóstico de crisis emocional, aunque en realidad son crisis de pánico", concluye la psicóloga clínica Susana López.