Cristóbal Rivera

Psicólogo y director del Centro ABB Hospital de Día para trastornos alimentarios del Grupo Ita.

Nuria Blasco

Periodista

 

 

Ortorexia
iStock by Getty Images

Sabemos que para tener una buena salud es clave mantener una alimentación sana y equilibrada. Sin embargo, hay veces en que esto puede convertirse en una obsesión, llamada ortorexia, un trastorno mental que se encuentra dentro de los llamados trastornos alimentarios.

Pero ¿cuál es el límite entre la intención de llevar una alimentación saludable y la ortorexia?

Cristóbal Rivera, psicólogo y director del Centro ABB hospital de día para trastornos alimentarios del Grupo Ita, nos lo explica.

Qué es la ortorexia y sus riesgos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicaba recientemente un dato impactante: el 28 % de la población occidental sufre ortorexia.

Este trastorno alimentario se puede definir como "la presencia de preocupación obsesiva y excesiva por la ingestión de alimentos sanos".

Y aunque es positivo alimentarse saludablemente, un patrón de alimentación con requisitos estrictos y restrictivos puede convertirse en un problema cuando la vida y la autoestima de la persona gira en torno a la comida.

  • "El límite entre querer llevar una alimentación saludable y la ortorexia se encuentra en la imposibilidad de llevar a cabo una vida normal", explica Cristóbal Rivera.
  • "La ortorexia puede llevar a las personas que la padecen a situaciones como el aislamiento social porque evitan tomar muchos alimentos, les produce sentimientos de culpabilidad haber ingerido esos alimentos 'insanos', pudiendo llegar en casos más extremos a la ausencia total de ingerir alimentos".

Se diferencia de otros trastornos alimenticios como la anorexia y la bulimia en que en estos existe preocupación por la cantidad de comida, mientras que en la ortorexia es por la calidad. Por otro lado, con la ortorexia no hay una percepción errónea del aspecto físico.

En muchas ocasiones la ortorexia pasa desapercibida tanto para aquellos que lo padecen como para quienes le rodean qienes, sencillamente, piensan que esa persona tiene una pasión por lo sano.

Síntomas de la ortorexia

Hay una serie de señales que son característicos de la ortorexia nerviosa:

  • Obsesión por la comida sana y la composición de los alimentos que ingiere, así como por las calorías que pueda tener, con pensamientos recurrentes acerca de la compra, preparación y consumo de los alimentos de su dieta.
  • Limitación y restricción severa de un gran número de alimentos que la persona no considera saludables (esto no implica que realmente lo sean, ya que se basa en sus propias creencias).
  • Ausencia de disfrute o gratificación: se preocupan más por la calidad de los alimentos que del placer de consumirlos.
  • Afectación en la calidad de vida y descuido de responsabilidades como consecuencia del exceso de dedicación a la alimentación.
  • Rituales obsesivos en la preparación de los alimentos y también en la forma de cortarlos o pelarlos o en el uso de determinados instrumentos culinarios.
  • Sentimientos de culpabilidad cuando no cumple sus convicciones dietéticas. En ocasiones, saltarse sus propios parámetros puede llevarles al autocastigo, que a veces consiste en el ayuno.
  • Limitación de actividades que anteriormente eran de disfrute, como puede ser salir a comer con amigos o familiares (no se fían de los alimentos que no hayan preparado ellos mismos).
  • Rechazo fóbico de aquellos alimentos que no considera aptos.

Las consecuencias de la ortorexia

La ortorexia puede derivar en una serie de afectaciones:

  • Físicas: anemia, exceso o déficit de vitaminas, hipotensión, osteoporosis, problemas de tiroides, problemas cardiovasculares, pérdida de peso, amenorrea, debilitamiento del sistema inmune, infertilidad, déficits nutricionales o desnutrición, caída de pelo...
  • Psicológicas: ansiedad, estrés, depresión, baja autoestima, trastornos obsesivos, irritabilidad, dificultades de concentración…
  • Sociales: aislamiento social, pérdida de amistades, descuido de responsabilidades familiares, personales, sociales e incluso laborales...

Factores que pueden predisponer a padecerla

  • Normalmente, quienes sufren de ortorexia, son personas muy estrictas, controladas y exigentes consigo mismas y con los demás.

"En la mayoría de los casos nos encontramos con personas donde subyacen problemas psicológicos. Podríamos decir que se sustenta en base a miedos e inseguridades de la persona, o en muchos casos podríamos hablar de una anorexia encubierta, donde las personas que lo sufren eliminan de su dieta muchos alimentos por miedo a engordar", explica Cristóbal Rivera.

También predisponen los siguientes factores:

  • Tener comportamientos obsesivo-compulsivos.
  • Se producen más casos en población con nivel sociocultural elevado, debido al alto coste de los alimentos que están en la dieta de la persona que lo sufre.
  • También constituyen un grupo vulnerable los deportistas que se dedican al culturismo, atletismo y otros deportes en que se cuida especialmente la alimentación, o se adapta a su tipo de entrenamiento, por lo que acaban consumiendo únicamente alimentos que consideran adecuados para fortalecer sus músculos o mejorar su rendimiento físico.

Tratamiento

Puede variar en función de la gravedad del trastorno:

  • "Para los casos más graves se necesita un internamiento hospitalario debido al bajo peso o a un riesgo vital".
  • "Para otros casos de gravedad media, es necesaria la intervención multidisciplinar (médico, psiquiatra, psicólogos…) desde un hospital de día para tratar la patología".
  • "En los casos más leves podemos realizar tratamiento en consultas externas, siempre eso sí en coordinación con un equipo interdisciplinar", describe el psicólogo especialista en trastornos alimentarios.

El tratamiento se debe iniciar por el área nutricional para subsanar primero las carencias físicas y orgánicas del paciente. Después es básico tratar la base psicológica que origina el problema con el objetivo de modificar aquellos pensamientos y conductas que mantienen la ortorexia.

Consejos para prevenirla

Según Cristóbal Rivera, si bien "es importante que todos estemos informados a cerca del tipo de alimentos que ingerimos, debemos evitar la sobreinformación. Lo importante es tener una dieta variada sin restringir ningún tipo de alimentos".

De igual forma, es clave "detectar que no nos estamos relacionando de forma sana con la comida y si puede estar relacionado con algún aspecto psicológico: obsesión por la delgadez, sentimientos de inferioridad, rasgos obsesivos de personalidad…", concluye.