doctora blanca rodriguez ayala
Dra. Blanca Rodríguez Ayala

Medicina general

Accidentes domésticos con líquidos de limpieza
Stocksy

Amoniaco, lejía, desinfectantes… Los productos de limpieza que utilizamos casi a diario en el hogar son muchos y variados, y aunque usados de forma adecuada suelen ser seguros, el riesgo de intoxicación accidental es elevado. Así que toda precaución es poca.

El peligro no solo está en su ingesta; inhalarlo directamente de los envases, o que contacte con la piel o los ojos puede provocar graves lesiones.

Mantener la calma en una circunstancia así no es fácil. Por eso, saber cómo reaccionar en cada caso, qué te conviene hacer y qué no, es fundamental para que la situación no te supere. Las medidas a seguir dependerán del tipo de intoxicación.

QUÉ HACER SI SE INGIERE UN LÍQUIDO

  • En primer lugar, retira los posibles restos de la cavidad bucal con una gasa húmeda, sin frotar y con mucha suavidad.
  • Ponte rápidamente en contacto con el Servicio de Información Toxicológica (SIT) en el teléfono 915 620 420. Funciona ininterrumpidamente las 24 horas del día durante los 365 días del año.
  • Indícales qué has ingerido y sigue las instrucciones que te den.

Qué no debes hacer

  • No intentes provocarte el vómito. Los productos corrosivos podrían dañar otras estructuras internas al volver hacia la boca.
  • Tampoco bebas agua ni tomes ningún alimento. ¿Ni siquiera leche? Si la sustancia ingerida es un cáustico (lejía o sosa cáustica), pueden tomarse pequeños sorbos de leche para diluirlo, pero no hay que hacerlo nunca con otros tóxicos, ya que el efecto sería contrario. Ante la duda, mejor contactar de inmediato con el SIT.

QUÉ PASA SI SE inhala EN EXCESO

  • Apártate de inmediato de la fuente tóxica.
  • Ventila la estancia abriendo bien puertas y ventanas, mucho mejor si se genera una corriente de aire.
  • Sería conveniente que te ducharas por completo (también la cabeza)
  • También es conveniente que hiervas agua y respires el vapor que se genere.

Qué no debes hacer

Tener la tentación de creer que ya se pasará y no necesitas consultar al médico: si tienes tos persistente,dificultad respiratoria, dolor torácico o malestar general, acude al servicio de urgencias más cercano.

Si salpican a los ojos o a la piel

  • En el primer caso, lava a conciencia el ojo abriendo bien los párpados con ayuda de dos dedos. Puedes hacerlo con agua o, mejor aún, con suero fisiológico, durante un mínimo de 10 minutos. Luego, cubre el ojo afectado con una gasa estéril mojada y acude a urgencias. Si llevas lentillas, retíralas de inmediato.
  • Si se derrama sobre la piel, retira prendas de ropa, joyas y cualquier otro elemento que pueda “retener” el producto en la zona. Lávala de inmediato con agua abundante manteniéndola al menos 20 minutos en remojo.

Qué no debes hacer

Si ha entrado en contacto con tu piel, nunca utilices sustancias neutralizantes, ya sean químicos o naturales, como bicarbonato, zumos o limón.

precauciones CUANDO USAS ESTOS PRODUCTOS

Como siempre, el mejor consejo que se puede dar es ir con mucho cuidado si se van a manipular productos de este tipo:

  • Lee detenidamente las instrucciones de uso y las recomendaciones del etiquetado.
  • Utiliza guantes para proteger las manos.
  • Deja los productos en sus envases originales, no intentes trasvasarlos a otros diferentes, y mucho menos a recipientes en los que habitualmente comas o bebas como fiambreras, platos o vasos.
  • Guárdalos en un sitio seguro y destinado solo a este tipo de sustancias, lejos del alcance de los niños, y sin posibilidad de tener contacto con alimentos, aun estando estos envueltos.
  • Nunca mezcles los productos, ni siquiera los que parece que no van a resultar peligrosos, como el vinagre con el amoniaco, pues es frecuente que emanen vapores al realizarlas.
  • Procura mantener ventilada la estancia a limpiar abriendo bien las ventanas.
  • No respires directamente el producto: quitar el tapón e inhalar el contenido puede afectar a las vías respiratorias.
  • Para abrir el envase utiliza las manos, mejor ayúdate de un trapo para evitar el contacto con la piel, y nunca lo hagas con la boca.
  • Si tienes gafas protectoras, haz uso de ellas mientras manipules estos tóxicos.