Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Qué se puede hacer (y no hacemos) para luchar contra la obesidad
iStock by Getty Images

Ni el cáncer ni los infartos. Tampoco el coronavirus. La auténtica pandemia del siglo XXI es, sin duda, la obesidad.

Es factor de riesgo de un sinfín de enfermedades. Cualquier patología se complica si hay un exceso de peso. Ocurre con las enfermedades cardiovasculares, las reumáticas, el alzhéimer y también con la Covid-19.

  • De hecho, se considera que la obesidad reducirá la esperanza de vida en 3 años para el 2050.

Esta enfermedad crónica con dimensión pandémica es un problema tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo y cada vez afecta más a los niños. Plantarle cara exige un compromiso de todos: gobiernos, comunidad médica, industria alimentaria y también a nivel individual.

Las (alarmantes) cifras de la obesidad

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la prevalencia de la obesidad en muchos países europeos se ha triplicado desde 1980:

  • Entre el 30 y el 70% de los adultos en la Unión Europea tienen sobrepeso y entre un 10 y un 30% obesidad.
  • Globalmente, al menos 2,8 millones de personas mueren cada año como resultado del exceso de peso.

En el caso concreto de España:

  • El 39,3% tiene sobrepeso y el 21,6% padece obesidad (el 22,8% de los varones y el 20,5% de las mujeres), y aumenta con la edad.
  • De seguir con el ritmo de crecimiento actual, en 2030 en España habrá 27,2 millones de adultos con exceso de peso.

Y según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en las próximas tres décadas el exceso de peso será responsable de 92 millones de muertes, reduciéndose la esperanza de vida en 3 años para el 2050.

Sufrir obesidad es sufrir una enfermedad crónica

Desde la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) alertan que uno de los principales problemas que rodean a esta enfermedad es "la falta de reconocimiento tanto por parte de la sociedad como por el sistema sanitario".

A la obesidad no se la suele considerar una enfermedad importante, y lo es. El estudio ACTION-IO (Concienciación, Cuidado y Tratmeinto en le Manejo de la Obesidad) pone en evidencia ese fallo de enfoque y las graves consecuencias que puede tener no tomarse la obesidad en serio:

  • Un 41% de las personas con obesidad no consideran que esta es una enfermedad crónica.
  • Un 80% cree que son ellos los únicos responsables de su exceso de peso y que no necesitan tratamiento. Todo ello provoca que se tarde hasta 6 años en acudir a un profesional sanitario para tratar la obesidad.

Los médicos también fallan

Y si el afectado no le da a la obesidad la importancia que tiene, a nivel sanitario tampoco hay una buena cobertura:

  • Solo un solo un 44% de los pacientes con obesidad reciben el diagnóstico de obesidad por su médico y apenas un 24% son citados a visita de seguimiento, a diferencia de otras enfermedades crónicas, lo que dificulta su tratamiento.

Pero, ¿por qué los médicos controlan menos la obesidad que, por ejemplo, la diabetes?

Desde la SEEN señalan que "esta menor atención se relaciona principalmente con la estigmatización de esta enfermedad, que culpabiliza al paciente por tener malos hábitos alimentarios y ser responsable de su enfermedad".

Pero no es así. La obesidad no es solo culpa del enfermo. La evidencia científica que hay hasta ahora sugiere que la obesidad tiene un origen complejo donde interaccionan muchos factores que están fuera del control del individuo. Estos son algunos de esos factores:

  • Condiciones genéticas y endocrinas.
  • Factores ambientales como el estrés.
  • La dieta y patrones de trabajo cada vez más sedentarios.

Faltan Unidades de Obesidad

Herramientas para tratar la obesidad hay muchas. Cambio de hábitos, fármacos e incluso cirugía bariátrica. Y existen guías realizadas por sociedades científicas que permiten a los profesionales afrontar esta patología de manera más eficaz.

Esta enfermedad requiere un abordaje multidisciplinar, pero no siempre es fácil acceder a él y el enfermo muchas veces está perdido. Estos son algunos de los problemas más urgentes que presenta el tratamiento de la obesidad:

  • Faltan Unidades de Obesidad. "Existen múltiples limitaciones en el acceso de la persona con obesidad a recibir un abordaje multidisciplinar que ha demostrado ser efectivo y que incluye cambios en los hábitos alimentarios, actividad física y aspectos conductuales. Esto se debe a las escasas Unidades de Obesidad multidisciplinares existentes que disponen del personal adecuado para tratar esta patología", señalan desde la SEEN.
  • Los fármacos para la obesidad no están financiados por el Sistema Nacional de Salud. Así pues, dependerá del bolsillo del paciente que pueda acceder a ellos. Esto no ocurre en otras enfermedades crónicas como la diabetes.
  • Largas listas de espera para someterse a una cirugía barbárica. Esta intervención es la solución en caso de obesidad muy severa (IMC superior a 40) pero solo un 2,2% de los candidatos a ella se opera. La pandemia ha cancelado un gran número de cirugías y desde la SEEN denuncian que es un gran error porque estos pacientes son de alto riesgo si sufren Covid-19. Por tanto deberían ser prioritarios tanto para el tratamiento quirúrgico como para la vacunación.

Los niños merecen una especial atención

Si las cifras de la pandemia en adultos ya asustan, el caso de los niños es igualmente alarmante.

  • En España, una de cada tres niños entre 8 y 16 años tiene exceso de peso.

Según la OMS, España es uno de los países con las cifras más elevadas de obesidad infantil. Además alertan que, sin intervención, los lactantes y niños obesos se mantendrán obesos durante la infancia, la adolescencia y la edad adulta.