Por Pablo Cubí, periodista

La gente piensa que la unica causa del reflujo es la alimentación
iStock by Getty Images

Una de cada diez personas sufre reflujo. Esa desagradable sensación de que los ácidos del estómago vuelven a subir al esófago.

Es una patología frecuente sobre la que hay varios errores muy extendidos:

  • La mayoría asumen sus inconvenientes como un problema contra el que no se puede hacer mucho y que tampoco tiene mayor importancia.
  • Más de la mitad de los afectados están convencidos de que el problema es exclusivamente de lo que han comido.

Consideran que los culpables son las comidas copiosas o platos concretos especialmente picantes o con muchas especias.

Un 12% de los casos de reflujos puede complicarse con inflamación, úlcera o cáncer

Así lo refleja un estudio con el aval de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y que publica el portal Salud sin bulos.

El reflujo provoca otros problemas

Los síntomas más comunes del reflujo gastroesofágico son el ardor o acidez en la parte posterior del esternón.

Si bien es cierto que la mayor parte de los casos de reflujos son leves, hay un 12% que pueden provocar una inflamación de la mucosa del esófago, una ulceración o incluso una patología denominada esófago de Barrett.

En el esófago de Barrett el reflujo provoca una afectación importante de la parte inferior del esófago, que se relaciona con un mayor riesgo de cáncer.

Por eso es importante consultar desde el principio para así encontrar la mejor solución”, comenta la doctora Ana Accarino, presidenta de Asociación Española de Nuerogastroenterología.

Cómo se puede evitar el reflujo

El hábito más seguido por las personas que sufren síntomas asociados a reflujo es evitar las comidas picantes.

La alimentación juega un papel clave, pero hay mucha confusión sobre este asunto y los pacientes no tienen muy claro qué pueden comer y qué no”, explica la doctora Mercedes Ricote, coordinadora de Aparato Digestivo de SEMERGEN.

Las principales medidas que se relacionan con el comer deberían ser:

  • Evitar el sobrepeso, el consumo de tabaco y alcohol, así como las grasas además de las comidas picantes.
  • Conviene realizar comidas ligeras y poco abundantes.

La mayoría de afectados no evita el café, el chocolate o las bebidas gaseosas

Sin embargo, solo el 14% de encuestados evita las grasas y las bebidas gaseosas. Solo un 8% deja el café y un 6% el chocolate.

Y todos estos alimentos pueden favorecer la subida de contenido gástrico”, añade la doctora Accarino.

El mecanismo es que estos alimentos disminuyen la presión sobre el esfínter del esófago, la válvula que se encarga de cerrar el paso.

La importancia de otros hábitos

Es un error que no tengan en cuenta otros factores de estilo de vida y que podrían ayudar a la hora de prevenir los reflujos:

  • Comer de forma relajada y lenta, masticar bien los alimentos.
  • No comerlos ni muy fríos ni muy calientes para no dañar la mucosa esofágica.
  • Seguir unos horarios regulares.
  • Evitar las prendas muy ajustadas en la cintura.
  • Reducir el estrés diario.

Además, es importante “esperar dos horas después de cenar o comer para acostarse o tumbarse, algo que, por lo general, muy poca gente hace”, sostiene la doctora Ricote.

De hecho, según la encuesta el 43% no espera ese tiempo para acostarse después de las comidas.

qué puede hacer el médico

El informe también señala que internet ha perjudicado mas que ayudado al colectivo con este problema.

La percepción de los pacientes de la información sobre reflujos que hay en la red es que es alarmista, desactualizada, contradictoria, poco fiable e incompleta.

No es cierto que la leche o el zumo de limón en ayunas sean adecuados

Encontramos en Internet multitud de mitos asociados al reflujo gastroesofágico o el cáncer de esófago que confunden a la gente y generan falsas creencias”, advierte Carlos Mateos, director del Instituto Salud Sin Bulos.

Entre los mitos detectados figuran que la leche puede ayudar a aliviar la acidez, que los remedios naturales curan el cáncer de esófago o que el zumo de limón en ayunas mejora el reflujo esofágico y previene el cáncer.

Además de ayudar a resolver estas dudas sobre alimentación y orientar en las pautas de hábitos, el médico puede ofrecer tratamientos farmacológicos.

  • Cuando la molestia es leve se alivia de forma completa con tratamientos antisecretores”, explica la doctora Accarino.
  • Cuando no se alivia con el antisecretor, solemos indicar otros fármacos como los antiácidos o los protectores de la mucosa del esófago.”