¿Resfriado o gripe? Las 8 diferencias para distinguir uno de otro

Gripe y resfriado comparten muchos síntomas, pero no todos. Una señal para distinguirlos es que la gripe suele empezar de forma brusca, puede obligarte a meterte en la cama y conviene vigilar que no se complique. El resfriado es muy molesto pero menos agresivo.

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Dr. Francisco Marin
Dr. Francisco Marín

Médico de Atención Primaria

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

8 diferencias entre gripe y resfriado
iStock by Getty Images

Hay síntomas como la mucosidad o el picor de ojos que te pueden ayudar a distinguir gripe de resfriado.

Alrededor de un 10% de la población sufre la gripe cada año. Esta familia de virus es especialmente contagiosa y te deja totalmente fuera de juego durante al menos una semana. Puedes estar en plena forma un día y al siguiente notarte sin fuerza y solo con ganas de meterte en cama.

La afectación de la gripe es tan alta porque se transmite de manera muy rápida: con tan solo unas gotitas de saliva expulsadas al hablar, toser o estornudar, o simplemente tocando objetos contaminados por el virus, es posible infectarse. Por eso lavarte bien las manos es tan importante.

los síntomas para distinguir el resfriado de la gripe

Aunque la gripe y el resfriado pueden ser muy similares es importante saber diferenciar los síntomas de cada dolencia para tratarla de forma efectiva.

1. Goteo Nasal

El goteo nasal es una de las principales características del resfriado y puede estar acompañado de congestión nasal. En cambio, cuando tenemos gripe la nariz suele estar despejada.

2. Estornudos

Al igual que el goteo nasal, los estornudos son un síntoma clásico del resfriado, durante el cual se producen a menudo. En la gripe solo ocurren ocasionalmente.

3. Picor de ojos

Aunque es un síntoma que suele asociarse más con un proceso alérgico, en el resfriado también puede pasar. Durante la gripe, el picor de ojos aparece raramente.

4. Fiebre

Con la gripe suele aparecer fiebre y en algunos casos es muy alta, síntoma ante el cual se debe estar alerta por el riesgo de sufrir una infección. Tener fiebre durante 3 o 4 días es normal ya que es señal de que tus defensas luchan contra los virus, pero si dura más días podría ser una señal de alguna complicación. En el caso de un resfriado, la fiebre aparece pocas veces y no suele ser alta.

5. Dolores musculares

Los típicos dolores musculares son propios de la gripe. De hecho, pueden ser muy intensos en piernas y espalda. En cambio, solo aparecen algunas veces al tener un resfriado.

6. Dolor de cabeza

Si tienes gripe es casi seguro que sufras dolores de cabeza muy intensos. Con el resfriado aparecerán solo ocasionalmente.

7. Tos

Uno de los puntos en común entre el resfriado y la gripe es la tos. La señal que te permitirá identificar si se trata de una cosa o de la otra será la mucosidad.

La tos puede aparecer en el resfriado y a veces puede venir acompañada de mucosidad, mientras que la tos no productiva (tos seca y sin moco) es síntoma de la gripe.

8. Dolor de garganta

Las molestias de garganta son otra señal clara y frecuente de un resfriado. En el caso de la gripe es más ocasional.

Consejos para aliviar los síntomas

Una gripe mal curada puede pasar factura. Así que no le restes importancia y empieza a cuidarte desde los primeros síntomas.

Si actúas ante los primeros signos de malestar, será mucho más leve. No se trata de cortarla, sino de reforzar tus defensas para que el combate sea rápido y el virus no haga estragos en tu organismo.

Sigue estos consejos y notarás alivio. Eso sí, si los síntomas empeoran o no notas mejoría en una semana, consulta enseguida con tu médico.

Baño hipertérmico contra los escalofríos

Estos temblores (en realidad, contracciones musculares) son la forma que tiene tu cuerpo de entrar en calor. Suelen anunciar gripe antes de que suba la fiebre.

  • Llena la bañera hasta la mitad con agua a 37º y métete dentro.
  • Abre el grifo y ve añadiendo agua caliente hasta el límite que puedas soportar (por supuesto no debes quemarte). Normalmente se aguanta entre 39º y 42º.
  • Quédate 15 minutos y ve añadiendo agua caliente conforme se vaya enfriando. Si no aguantas la temperatura alta, puedes hacer un baño a menos grados pero más largo.
  • Sal despacio de la bañera y envuélvete en una toalla caliente para no coger frío. Permanece unos minutos así.
  • Evita este baño si ya tienes fiebre o mala circulación.

Controla la fiebre

  • Come poco. Además, seguramente no tendrás apenas hambre. Ten en cuenta que la elevada temperatura del organismo impide la correcta digestión de los alimentos, con lo que se generan más toxinas con la comida y eso "alimenta” los virus.
  • Bebe líquido. Agua, infusiones, zumos de frutas y de verduras diluidos en agua… No te "conviene" comer, pero sí beber. Tienes que compensar la pérdida de líquidos por la sudoración que provoca la fiebre.

Si es muy alta debes bajarla porque, aparte de encontrarte mal, puede ser peligroso.

  • Envuelve tus pantorrillas desde los tobillos hasta las rodillas y por separado con dos paños bien empapados en agua fría.
  • Tápate y retira los paños cuando estén calientes. Renuévalos hasta que la fiebre baje.
  • El agua fría reduce la temperatura y activa tu sistema inmune, por eso es una aliada contra la fiebre.
  • Al contrario de lo que muchos hacemos no hay que abrigarse en exceso (sobre todo a los niños). Debemos dejar que el calor "salga" del cuerpo.

Calma la tos seca

  • No pongas la calefacción alta ni de día ni de noche porque reseca el ambiente.
  • Para mantener un buen nivel de humedad, coloca un humidificador en la habitación donde descanses o una olla destapada con agua hirviendo.
  • Bebe líquido para mantener hidratada la garganta y evita el café, el té y las colas. La cafeína que llevan reseca la garganta.