Los rincones de tu casa que tienes que limpiar más porque acumulan bacterias

Hay zonas y utensilios que todos tenemos en casa y que conviene limpiar con frecuencia porque las bacterias y los hongos se acumulan en ellos. Te damos ideas para desinfectarlos y reducir, así, el riesgo de que estos microorganismos acaben enfermándote.

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Eva Mimbrero
Eva Mimbrero

Periodista especializada en salud

Los rincones de tu casa que más tienes que limpiar porque acumulan más bacterias
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Hay que identificar los lugares preferidos por los microorganismos para limpiar estas zonas de forma eficaz.

Muchos piensan que el váter es el lugar de la casa donde se acumulan más bacterias… ¡Pero no lo es! Según varios estudios, el estropajo de la cocina gana por goleada ese particular ranking.

Buen ejemplo de ello es un informe alemán publicado en Nature, que concluye que cada uno de sus centímetros cúbicos puede sumar 54.000 millones de bacterias. Afortunadamente, la mayoría son inofensivas para nosotros. Pero, si no somos conscientes de su potencial peligro, algunas, como la E. coli, pueden acabar enfermándonos.

Para evitar este potencial peligro es básico identificar los lugares preferidos por los microorganismos y qué podemos hacer para limpiar estas zonas de forma eficaz. Manuel Sánchez Angulo, profesor de microbiología y miembro de la Sociedad Española de Microbiología (SEM), nos ayuda a identificarlos y a acabar con ellos.

Por qué en los estropajos se acumulan las bacterias

Los estropajos se pasan la mayor parte del día húmedos, son porosos y se utilizan para limpiar diferentes cosas (desde platos y utensilios con restos de comida a las tablas de cortar o los estantes de la nevera). Todo eso favorece que los microorganismos proliferen tanto en número como en especies.

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Cámbialos a menudo. Lo ideal para evitar riesgos innecesarios es renovar todos los estropajos, como máximo, cada dos semanas.

Sumérgelos en agua hirviendo. Aunque lo ideal es renovarlos con frecuencia, cocerlos en un cazo con agua hirviendo 5 minutos ayuda a desinfectarlos. No los laves en el lavavajillas porque, al ser porosos, es probable que las bacterias del interior del estropajo no se eliminen.

Espátulas, abrelatas y tablas de cortar, otro nido para las bacterias

Un estudio internacional sobre gérmenes llevado a cabo por NSF ha encontrado un gran número de microorganismos que pueden enfermarnos en las espátulas de goma. Y, en los abrelatas, ha detectado levaduras, moho y bacterias como la E. coli. Para evitar que las bacterias se instalen y proliferen en ellos, límpialos con agua caliente y jabón justo después de usarlos.

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Las tablas de cortar son otro posible foco de bacterias. Si no las usas adecuadamente, facilitas una posible contaminación cruzada. Lo ideal es que tengas de dos tipos: para cortar frutas y verduras, una de madera (que puede limpiarse con agua y jabón); y para carnes y pescados crudos, una de plástico (apta para el lavavajillas). Déjalas secar bien antes de volverlas a usar.

Otros objetos que debes limpiar a menudo

Los tocamos con muchísima frecuencia, pero a veces nos olvidamos de limpiarlos. Es algo que puede ocurrir, por ejemplo, con los siguientes objetos que todos tenemos en casa.

  • Interruptores, pomos y manillas. Los virus y bacterias que se acumulan en las manos (si no están bien limpias) pueden pasar a ellos fácilmente. Evítalo limpiándolos muy bien cada semana con un paño y un producto limpiador.
  • Televisor y mandos a distancia. El campo electrostático que crea el televisor puede atraer el polvo (en el que puede haber microorganismos). Cuando lo quites, sé consciente de ello y no te saltes las pantallas. Las pequeñas ranuras entre las teclas de los mandos son otro posible nido de bacterias. Límpialos cada semana con una toallita.
  • El vaso de los cepillos de dientes. Es muy fácil que los microorganismos se acumulen en el fondo. Lo ideal es que elijas vasos aptos para el lavavajillas, y que los introduzcas en él con frecuencia (una vez cada semana). También debes tener cuidado con que los cepillos no se toquen entre sí, y renovarlos como máximo cada dos meses.

También puede haber bacterias en la lavadora

Aunque limpiamos con ella la ropa, las bacterias pueden alojarse en la goma de la lavadora y esperar allí su dosis de "comida" (fibras o restos de alimentos y suciedad). Para evitarlo...

Deja la puerta abierta tras sacar la colada. Esta costumbre ya es suficientemente eficaz para que se seque y evitar ese ambiente húmedo que resulta idóneo para los microorganismos.

Limpia la goma y también el cajetín del detergente. Tira un poco de la goma para que los pliegues queden fuera del tambor y límpiala con vinagre. También debes sacar el cajetín y limpiarlo bien con agua y vinagre para eliminar restos (un cepillo de dientes te ayudará a alcanzar las áreas escondidas).

Las claves para que las bacterias no se instalen en tu cama

En ella pasamos muchas horas seguidas tumbados, liberando calor corporal, sudor y partículas de piel y cabello. Todo ello (temperatura, humedad y alimento) hace de la cama una de las zonas preferidas de bacterias y ácaros. Para evitar que se acumulen y proliferen cambia las sábanas, al menos, una vez a la semana.

Otra tarea de limpieza ineludible es limpiar el colchón. Hazlo dos veces al año, y a conciencia (aprovecha para meter también las almohadas en la lavadora). Espolvorea bicarbonato (que elimina la humedad y, por tanto, los microorganismos que pueden proliferar gracias a ella). Deja que actúe 45 minutos, vuelve a rociar y frota con una esponja limpia. Aspira los restos y sécalo con el secador o, si puedes, al sol.