doctor diaz carandell
Dr. Artur Díaz Carandell

Cirujano maxilofacial experto en cirugía estética facial del Instituto de Benito.

Nuria Blasco

Periodista

Rinoplastia ultrasónica: la técnica menos invasiva para operarse la nariz
iStock by Getty Images

Desde hace años, la rinoplastia es el segundo procedimiento más demandado en cirugía plástica después de la blefaroplastia.

Hasta hace un tiempo, toda aquella persona que quería transformar su nariz solo podía optar a ello a través de una rinoplastia tradicional, con el consecuente dolor e hinchazón que esta operación causa.

Sin embargo, estos efectos se han minimizado gracias a una técnica novedosa: la rinoplastia ultrasónica.

¿Qué se busca con la rinoplastia?

Esta intervención quirúrgica está destinada a corregir aspectos estéticos y/o funcionales de la nariz, es decir, que no solo puede tratar aspectos que tengan que ver con la estética, sino también afecciones relacionadas con la salud del paciente.

De hecho, en la mayor parte de los casos el nombre de esta intervención sería una rinoseptoplastia, ya que también tratan la desviación del tabique nasal, rotura nasal o vías respiratorias cerradas, que en algunos casos son la causa de problemas de salud relacionados con las vías respiratorias.

Por lo tanto, mediante esta operación, no solo se favorece la apariencia estética del paciente, consiguiendo una nariz más recta o más proporcionada con el resto su fisonomía, sino que puede influir positivamente en su salud respiratoria.

Dependiendo de los deseos del paciente, con esta operación de nariz se puede:

  • Reducir o aumentar el tamaño de la nariz.
  • Cambiar la forma del puente nasal y/o de la punta de la nariz.
  • Reducir la abertura de las fosas nasales.
  • Corregir desviaciones del tabique nasal.
  • Tratar problemas respiratorios o de ronquidos.
  • Corregir defectos congénitos o lesiones.

¿Qué es la rinoplastia ultrasónica?

Se trata de una técnica menos invasiva que la tradicional. Se diferencia de esta, básicamente, en las herramientas utilizadas para llevar a cabo la operación.

Mientras que la rinoplastia tradicional utiliza el escoplo y el martillo para realizar la remodelación sobre la parte ósea de la nariz, en la ultrasónica el tratamiento se realiza con un bisturí especial que permite una mayor precisión a la vez que un menor traumatismo sobre el hueso.

“La cirugía tiene una duración entre 1 hora y media y 2 horas y media, dependiendo del caso. En este tipo de rinoplastia utilizamos el bisturí de ultrasonidos para poder realizar cortes de gran precisión en los huesos nasales con el mínimo traumatismo”, explica el Dr. Artur Díaz Carandell, cirujano maxilofacial experto en cirugía estética facial del Instituto de Benito.

El bisturí ultrasónico permite remodelar el hueso de forma muy precisa realizando cortes muy finos y respetando los tejidos blandos. Así se reduce considerablemente los moratones, el sangrado y la hinchazón, por lo que la recuperación del paciente es menos dolorosa.

“El bisturí de ultrasonidos es ampliamente conocido desde hace tiempo y sus beneficios en la precisión del corte están ampliamente contrastados. En la técnica tradicional realizábamos cortes en el hueso mediante escoplos de gran precisión pero que están lejos de la precisión que conseguimos con el de ultrasonidos”, afirma el cirujano.

En qué casos se utiliza esta técnica

En el caso de la rinoplastia, cada técnica tiene su utilidad y no se puede utilizar la misma técnica para todo el mundo. En ocasiones algún paciente se ve más beneficiado con la técnica tradicional que con la ultrasónica.

"En la actualidad se utilizan todas las técnicas. No creo que todos los cirujanos utilicen siempre la ultrasónica o la tradicional, ya que cada caso es evaluado individualmente y se indica la opción más idónea para cada paciente", explica el especialista.

Contraindicaciones en la técnica no existen, a no ser que sean las contraindicaciones generales de la rinoplastia.

Una recuperación más rápida

Una de las principales preocupaciones entre las personas que consultan sobre esta cirugía es el postoperatorio. Sin embargo, con las últimas técnicas en este tipo de cirugía el proceso es mucho más llevadero.

La intervención no suele requerir hospitalización, aunque en algunos casos se puede optar por permanecer una noche ingresado para supervisar el postoperatorio.

“Solemos ingresar durante una noche a los pacientes aunque pueden optar por irse a casa el mismo día. Con este tipo de intervención, el sangrado suele ser mucho menor, los pacientes no suelen quejarse de dolor y siempre hay cierto grado de inflamación, pero cada persona responde distintamente a esto último”, explica el Dr. Artur Díaz Carandell.

Durante las primeras 24 horas tras la cirugía se puede llegar a experimentar una inflamación en la cara, dolor de cabeza y/o obstrucción nasal. Para ello, el especialista podría recomendar medicamentos destinados a calmar el dolor y las molestias que se puedan experimentar.

  • “Les recomendamos que tomen un antibiótico los días siguientes a la cirugía así como antiinflamatorios".
  • "También es aconsejable que duerman con la cabecera de la cama elevada y que se hagan lavados nasales cada 12 horas".
  • "Además, nosotros no colocamos taponamiento nasal en el 90% de los pacientes, por lo que el postoperatorio no incluye retirar los taponamientos, que es siempre una de las cosas que más suelen molestar”, afirma el cirujano.
  • “Recomendamos una baja de entre 7 y 10 días. La vida normal se puede hacer a partir del quinto día y recomendamos no realizar deporte de contacto en un mes”, explica el Dr. Díaz sobre la recuperación.

¿Cuándo se puede ver el resultado definitivo?

El resultado de una rinoplastia puede verse el mismo día en que se retira la férula nasal, que suele ser en el séptimo día tras la intervención. Sin embargo, el resultado definitivo no se verá hasta dentro de unos meses.

Depende de cuando desaparezca por completo la inflamación y esto suele pasar meses después de la cirugía. Sobretodo en la zona de la punta nasal".

"Aunque el resultado ya es muy definitivo de inicio, esos pequeños cambios en la inflamación de la piel hacen que digamos siempre que el resultado definitivo es visible a partir de los 10 o 12 meses tras la cirugía”,concluye el Dr. Artur Díaz Carandell.