Eva Mimbrero
Eva Mimbrero

Periodista especializada en salud

Las nuevas oficinas, más dinámicas y en entornos naturales
iStock by Getty Images

La pandemia de Covid-19 nos ha hecho cambiar muchas de nuestras prioridades… también a la hora de elegir cómo queremos que sea el lugar en el que trabajamos.

  • Según una reciente encuesta llevada a cabo por Steelcase, consultora especializada en el diseño estratégico de espacios, 8 de cada 10 empresas que están buscando un nuevo lugar para instalar sus oficinas consideran fundamental que el sitio elegido esté cerca de un entorno natural.

Sin duda, los meses de confinamiento estricto y las restricciones de movilidad que hemos sufrido durante tanto tiempo han contribuido a que, en general, valoremos mucho más la importancia de vivir o trabajar en entornos naturales. Algo que parece que también ha calado en los empresarios.

  • “La pandemia ha cambiado muchos comportamientos, incrementando la preocupación por la salud y la sostenibilidad, señala Alejandro Pociña, presidente de Steelcase Iberia.

En realidad, ambos conceptos van ligados. Cada vez son más las voces que advierten de que, si no cuidamos el planeta, habrá más pandemias.

Entornos más naturales

Pero, ¿en qué se traduce esto a la hora de elegir nuevas sedes empresariales?

  • "La clave a la hora de seleccionar un edificio en estos momentos es buscar espacios que favorezcan la flexibilidad, anteponiendo siempre el bienestar físico, cognitivo y emocional de los trabajadores", añade el analista.

El bienestar de los trabajadores es un valor que cada vez se tiene más en cuenta

  • Las empresas están priorizando, por ejemplo, que los edificios sean sostenibles, y que los empleados puedan llegar a ellos no solo en coche o en transporte público, también en otros medios con menos huella ecológica como la bicicleta o el patinete.
  • Otra de las cosas en las que se fijan los empresarios a la hora de elegir nuevas ubicaciones para sus compañías es que el entorno permita practicar deporte al aire libre. De hecho, según informan desde Steelcase, cada vez son más las empresas que quieren incorporar zonas de vestuarios en sus oficinas para facilitar que sus trabajadores puedan hacer ejercicio en el entorno laboral.

Oficinas más flexibles y dinámicas

Está claro que trabajar rodeados de un entorno exterior verde, en el que pasear o salir a correr durante la pausa de la comida, por ejemplo, favorece el bienestar emocional, mental y corporal.

Pero el entorno, lógicamente, no es lo único que propicia que el trabajador se encuentre a gusto en la empresa.

  • El sistema híbrido, que combina teletrabajo y presencialidad, parece ser el favorito de los españoles tras la pandemia. Según un estudio llevado a cabo en varios países por la consultora de espacios, al 53% de los españoles les gustaría seguir teletrabajando, aunque se quedaran en casa un día a la semana o menos.

Esta combinación aúna lo bueno de ambos sistemas.

  • Permite una mayor flexibilidad de los empleados sin perder el contacto físico y humano que tanto se ha echado de menos en los meses de confinamiento estricto (y que ha provocado, incluso, que algunas personas se sientan más aisladas y angustiadas).
  • Favorece que las empresas puedan apostar por espacios más pequeños, flexibles y dinámicos, que favorezcan tanto el trabajo individual como el de equipo. Una buena idea, por ejemplo, es instalar mesas y estanterías móviles, que permitan transformar un espacio de trabajo individual en uno de reuniones fácilmente.

Espacios bien ventilados e iluminados

Evitar, en la medida de lo posible, futuras nuevas infecciones en el entorno laboral es otro de los objetivos que ha tomado relevancia en las empresas.

  • Una correcta ventilación es uno de los elementos clave para lograrlo; y en ello también incide el clima de la zona en la que se decida instalar la oficina. La localización geográfica marcará el uso de un mayor o menor nivel de recursos para climatizar bien los espacios, apuntan desde esta consultora.
  • También es importante la iluminación: se ha demostrado que la luz natural nos hace más productivos, mejora nuestro estado anímico y nuestra sensación de bienestar. Poder mirar de vez en cuando al horizonte, además, da descanso a los ojos, algo muy necesario cuando se pasan horas y horas delante de un ordenador.

Como ves, las formas en las que el espacio de trabajo incide en nuestra salud son numerosas. Afortunadamente, parece ser que cada vez son más las empresas que lo tienen en cuenta, se alejan de la pauta tradicional de reservar 10 m2 por persona y apuestan por modelos mucho más dinámicos, sostenibles y que favorecen la conciliación laboral y familiar.