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Perder algo de audición con el paso de los años forma parte del proceso natural de envejecimiento. Por eso, a partir de los 65 años más del 25% de la población tiene señales de presbiacusia (pérdida auditiva) y a partir de los 70 más del 50%.

Según la OMS, en 2050 un 10% de la población tendrá problemas auditivos debido al ruido

Sin embargo, se teme que dentro de unos años el problema se empiece a detectar en personas de apenas 40 o 50 años. Y es que, tal y como alerta la OMS, las personas entre 12 y 35 años tienen hoy mucho más riesgo de perder capacidad auditiva que antaño. Y la causa no es otra que la exposición a ruidos elevados durante un tiempo prolongado.

(Casi siempre) con la música puesta

¿Y por qué los jóvenes son el colectivo más afectado? Pues porque, tal y como revela el "II Estudio de hábitos de cuidado auditivo" elaborado por GAES, la gente joven tiene una mayor tendencia a incorporar el sonido en las actividades diarias:

  • Un 50% de la personas entre 25 y 34 años prefiere trabajar con música.
  • Un 62% se relaja con sonido en lugar de hacerlo en silencio.

La mitad de jóvenes trabaja escuchando música con auriculares y casi todos los usan para hacer deporte

  • Un 93% hace deporte escuchando música.
  • El 40% de los jóvenes reconoce escuchar música a un volumen alto.

De cómo dañan estas malas costumbres el oído y de todo aquello que podemos hacer para evitarlo, hemos hablado con el Dr. Juan Royo, otorrinolaringólogo del Hospital Clínico Universitario de Zaragoza y moderador de la comunidad "Viviendo el Sonido" de GAES.

así afecta el ruido al oído

El Dr. Royo nos explica que el ruido afecta directamente a las llamadas células ciliadas del oído interno o caracol, que están conectadas con el nervio auditivo y son las responsables de enviar la información al cerebro.

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Estas células, que responden a estímulos intensos, se destruyen con los ruidos fuertes y no se regeneran como ocurre por ejemplo con las células de la piel, provocando lo que se denomina un traumatismo acústico que puede ser:

  • Agudo: Un ruido muy intenso como el de una explosión, el de unos fuegos artificiales o el de un altavoz cercano puede provocar un pérdida auditiva inmediata y permanente.
  • Crónico: Ocurre cuando te expones a ruidos que poco a poco pueden destruir las célula ciliadas. "Y cuando hablamos de ruido", matiza el Dr. Royo, "no nos referimos a algo desagradable porque también puede ser una música demasiado alta, como por ejemplo la de un concierto donde pueden alcanzarse tranquilamente los 100 o 110 decibelios".

A partir de qué nivel es perjudicial

El Dr. Royo nos recuerda que la legislación laboral exige la protección del trabajador cuando está expuesto a ruidos de 85 decibelios o más durante 8 horas. Y ese daño aumenta de forma exponencial: cada 3 decibelios de subida, tu oído soporta la mitad de tiempo. Las siguientes cifras te ayudan a hacerte una idea:

  • Si soportar 85 dB durante 8 horas al día se considera lesivo para el oído...
  • ...Cuando te expones a 88 dB, solo 3 puntos más, bastan 4 horas para que resulte dañino.

En un concierto pueden alcanzarse los 110 decibelios. A partir de los 90 dB es perjudicial

  • Y si escuchas música a 91 dB,2 horas son suficientes para que el oído se resienta. Y a 94 dB, una sola hora es perjudicial.

El problema, tal y como alerta Royo, es que en el ámbito laboral hay regulación al respecto, pero no ocurre lo mismo en el sector del ocio. Por ejemplo, la normativa de la Unión Europea aconseja una potencia de salida de los auriculares de 100 decibelios. Algo que ya resulta alarmante. Sin embargo, en otros lugares del mundo ni siquiera hay legislación al respecto. El caso es similar al de un automóvil que se puede poner a 240 km/h en autopistas donde el límite de velocidad es de 120 km/h.

La regla del 60-60-60

Es la regla de la sensatez, nos dice el Dr. Royo, y resulta una magnífica medida a aplicar para proteger nuestros oídos. Consiste en:

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  • No poner los aparatos de música a más del 60% de potencia, así no escucharemos música a más de 60 decibelios.
  • No llevar los auriculares durante más de 60 minutos seguidos.
  • Y descansar otra hora antes de volvértelos a poner.

Pistas para saber si tu oídos sufren

El otorrinolaringólogo del Hospital Clínico Universitario de Zaragoza nos descubre una señal muy clara que nos alerta de que nuestros oídos han estado sufriendo:

  • "Si notas pitidos en los oídos cuando sales de un local ruidoso o te quitas los cascos, y ese pitido te dura unas horas, es que has estado expuesto a más decibelios de los soportables".

Para evitar que ese daño se produzca, insiste Royo, no hay más camino que proteger tus oídos porque una vez se ha producido el daño este es irreversible. Por ejemplo:

  • Si trabajas en un lugar donde la música es intensa puedes llevar unos tapones que reduzcan el sonido en 20 o 30 los decibelios.
  • En cuanto a los auriculares, recuerda que si la persona que tienes al lado puede oír la música que estás escuchando es que la tienes demasiado alta. Y a la hora de comprarlos, ten en cuenta que son menos lesivos para el oído los cascos que permiten oír el ruido de fuera que los auriculares de inserción.

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Por Soledad López, periodista especializada en salud