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El verano es la época en la que hay más riesgo de picaduras de garrapatas. No es tanto por los animales de compañía, que suelen estar controlados, sino por las estancias en el campo, el senderismo y las excursiones.

"La infección por transmisión de garrapatas de un animal doméstico a una persona es muy infrecuente, en veinte años de carrera no he conocido ninguno", explica la veterinaria Montse Manchón.

Y si no tienes animales domésticos, cuidado: las personas que creen que no son perfil de riesgo, son las que menos medidas de prevención toman. Además, son las que menos suelen saber como quitar este animal de forma correcta para no provocar infecciones.

MÁS RIESGOS POR PLAGA

Además, desde la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental se ha alertado de que este año hay una plaga de garrapatas, tanto en el entorno rural como en el urbano.

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Las abundantes lluvias de la primavera han dado lugar a un aumento de la vegetación y, en consecuencia, a un aumento de la proliferación de garrapatas en el campo y entornos rurales, fácilmente trasladadas a las ciudades a través de las mascotas o de las propias personas.

El calor y las lluvias abundantes propician una mayor presencia de garrapatas

No todas las garrapatas transmiten enfermedades, ni pican a humanos. Existe una cierta especificidad y cada especie de garrapata transmite (en el caso de que esté infectada) un determinado agente patógeno.

cómo pica una garrapata

La picadura de este tipo de ácaro no suele doler. Lo que hacen es rasgar un poco la piel y "anclarse" en el lugar para ir chupando la sangre que necesitan para su ciclo vital. Este proceso dura un par de días y normalmente una vez lo han terminado, se sueltan.

Deja un pequeña señal que puede causar algo de picor

  • En la piel se puede percibir entonces un pequeño grano o pápula que causa picor durante unos días.
  • Los especialistas indican que la mayoría de picaduras de garrapata pasan desapercibidas, y es cuando la persona se encuentra mal y no se averigua la causa, cuando se puede sospechar de esta picadura si se ha pasado tiempo en entornos rurales.

Al entrar en contacto con la sangre es cuando, si la garrapata tiene algún virus que porta de anteriores picaduras, lo transmiten, aunque no son casos frecuentes.

CAMBIOS CON EL CLIMA

Hay una veintena de tipos diferentes de garrapatas y hasta 50 posibles enfermedades y problemáticas. Sin embargo, lo cierto es que la mayor parte de estas enfermedades no son habituales en la península y han llegado puntualmente por la emigración o el cambio climático que está variando la presencia de una especie u otra de garrapata en el mundo.

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Los riesgos ante una picadura pueden ser:

  • Reacciones alérgicas. Es un tipo muy excepcional. La más llamativa es una garrapata australiana que provoca alergia a la carne.
  • Neurotoxicidad, también muy excepcional, como la encefalitis, una inflamación cerebral que provoca somnolencia.
  • Enfermedades infecciosas. Son el problema más habitual y cada vez hay más variedades. Se han detectado, por ejemplo, garrapatas portadoras de la fiebre hemorrágica de Crimea, un tipo grave de enfermedad, que puede ser mortal y que hasta ahora se desconocía en España. Por suerte, de momento el número de casos es muy escaso.

LOS CONTAGIOS MÁS HABITUALES

Las enfermedades infecciosas que puede llegar a transmitir una garrapata son:

La fiebre botonosa mediterránea

Como su nombre indica se da básicamente en el arco mediterráneo. Es producida por una bacteria llamada Rickettsia, que habita en un 20% de las garrapatas.

"Generalmente es benigna, pero en un 7% de los casos puede causar complicaciones, sobre todo si son niños con otras enfermedades previas", explica la pediatra Hortensia Vallverdú.

Se detecta por la aparición de fiebre y un punto negro característico en la zona donde picó la garrapata.

La enfermedad de Lyme

Es más frecuente en la vertiente norte (Navarra, País Vasco, Asturias, Galicia). Puede confundirse con una gripe, ya que los síntomas son parecidos: dolor de cabeza y articulaciones, fiebre y cansancio. Aparece también un sarpullido en la zona donde ha picado.

Síntomas parecidos a los de la gripe pueden hacernos sospechar

Es mucho más habitual en Norteamérica, por lo que hay muchos médicos generalistas que no la tienen en cuenta y pasa tiempo, incluso años antes de que se manifieste la enfermedad.

ATENCIÓN A LAS PRIMERAS 24 HORAS

Estas enfermedades se tratan con facilidad con antibióticos.

El principal problema suele ser relacionarlas con las garrapatas, ya que en más de la mitad de ocasiones el paciente desconoce que le han picado.

El principal problema es que más de la mitad de pacientes no sabe que tenía una garrapata

Para que las garrapatas sean capaces de transmitir a hombres y animales los agentes nocivos que portan necesitan estar prendidas de la piel un tiempo generalmente superior a las 24 horas.

El motivo es que no somos su hábitat habitual. Chupan sangre para poder alimentarse y criar. A través de la sangre nos infectan. Sin embargo, tardan entre uno y dos días en empezar a alimentarse. Antes de ese momento, no hay riesgo.

CÓMO SE QUITA UNA GARRAPATA

Ante una picadura de garrapata es importante no tirar de ella con los dedos ni rascarse.

  • Tampoco retirarla mediante sistemas tradicionales como algodón con alcohol, aceite o vaselina, rociarlas con gasolina o quemándolas con un cigarrillo.
  • No hay que esperar un tiempo a ver si se desprende sola. Hay que eliminarla lo antes posible.

La garrapata se quita con pinzas y con cuidado para que la boca no quede adherida

Se deberá extraer cuidadosamente con pinzas de borde romo, “así se evita que la boca del parásito quede adherida a la piel”, señala la pediatra Vallverdú. Esta es la manera de evitar el contagio de los patógenos que pudieran albergar. Hay que procurar no presionarla ni "chafarla" para que no disperse su sangre.

También es conveniente por seguridad guardarla en un frasco. Si en las siguientes horas notamos algún síntoma de enfermedad, podremos dar al médico la garrapata para facilitar el tipo de posible infección.

QUÉ hacer para evitar garrapatas

Los lugares donde habiten perros no deben presentar grietas, por lo que habrá que taparlos, sobre todo en zonas de campo. O deben tratarse con insecticidas específicos.

Si se vive en un lugar con presencia de garrapatas, se debe revisar con frecuencia la piel para descartar picaduras. Si vamos con niños, especialmente, ya que rara vez ellos se revisarán.

Si estás tumbado en el campo observa después la piel para asegurarte de que no se hayan pegado

Los lugares más habituales que buscan son los calientes y húmedos del cuerpo, por lo que no hay que olvidar revisar:

  • Detrás de las rodillas.
  • Entre el pelo.
  • En las axilas.
  • En las ingles.
  • En las orejas
  • Alrededor de la cintura.

¿Y LAS PULGAS?

Las pulgas son el otro gran enemigo de nuestras mascotas y que pueden ser un problema para las personas.

"No es habitual que trasmitan enfermedades en los países desarrollados", dice la veterinaria Manchón. En otras latitudes si se dan problemas como la peste bubónica.

Hay que aspirar bien la ropa y el mobiliario con telas para eliminar pulgas

Lo que sí puede provocar es dermatitis alérgica y, sobre todo, la picazón leve pero muy molesta que es lo más habitual.

Hay que intentar no rascarse, limpiarse con agua fría y jabón la zona. Y limpiar bien con la aspiradora y lavar la ropa donde creamos que pueda haber pulgas.