Con el asesoramiento de la Dra. Mar Álvarez Villalba, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria

Por Eva Mimbrero, periodista especializada en salud

¿El origen de tu cansancio es físico o mental?
iStock by Getty Images

Dolores de cabeza o musculares (que se notan, sobre todo, en zonas en las que solemos acumular tensión como las cervicales), problemas para dormir, dificultad para concentrarse y alteraciones digestivas. Son los principales síntomas de lo que se conoce como fatiga o cansancio mental.

Este tipo de agotamiento está estrechamente relacionado con el estrés. Algo que nuestro ritmo de vida actual, en el que las obligaciones del día a día parece que nos roban todo el tiempo, facilita que aparezca o que incluso se cronifique.

  • "Debido al estrés mantenido, el cuerpo reacciona con una serie de mecanismos que aumentan los niveles de algunas sustancias (como la adrenalina), que gastan energía, y eso genera cansancio", nos cuenta la doctora Mar Álvarez Villalba, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria del Centro de Salud María Jesús Hereza, en Leganés.
  • Este cansancio mental puede deberse tanto a factores externos que nos estresan (como por ejemplo una época con mucha carga laboral, una ruptura de pareja o un problema de salud que hay que afrontar) como a la manera de ser: a veces hay personas muy preocupadizas, que le dan mil vueltas a todo a la mínima, y es más fácil que la fatiga mental aparezca en ellos.

Cómo diferenciarlo del cansancio físico

La duración es una pista importante a la hora de distinguir entre un cansancio de origen físico o mental. Para la experta...

  • El cansancio mental, cuyo origen es el estrés mantenido, se genera a largo plazo.
  • En cambio el de origen físico, como por ejemplo el que puede notarse tras hacer deporte, proovoca un cansancio inmediato, que también desaparece pronto, produciendo una sensación de bienestar.

La Covid-19 favorece el cansancio mental

"La situación actual es dura, desconocida, llena de incertidumbres, miedos y soledad, aislamientos, cuarentenas...", argumenta la especialista. Sin olvidar, tampoco, que lamentablemente hay casos que acaban con la pérdida de un ser querido del que no es posible despedirse.

  • "Estos procesos nos están pasando factura a todos, y acaban por agotarnos", añade. De hecho, "actualmente se están realizando estudios que demuestran el aumento de los cuadros ansioso-depresivos", continúa. Y uno de los síntomas de estos cuadros es el cansancio de tipo mental.

El 64,9% de los españoles ha sentido ansiedad en los últimos meses

  • De hecho, 9 de cada 10 españoles ha sufrido estrés durante este 2020, según una encuesta. Y tanto el confinamiento como el miedo al contagio explican en buena parte estas cifras.

Claves para combatirlo

Vencer este cansancio constante debido a las preocupaciones depende, en gran medida, de pequeños cambios que puedes hacer en tu día a día.

  • Reserva un rato para ti. Aunque al principio puedas pensar que añadir una "obligación" más a tu lista va a ser contraproducente, dedicar unos minutos al día, o a la semana, a hacer algo que te guste te ayudará a despreocuparte. Y esto contribuye a reducir el cansancio mental.
  • Muévete. "El ejercicio moderado libera endorfinas, y eso nos ayuda a relajarnos", apunta la doctora Álvarez.
  • Apuesta por la Dieta Mediterránea. Tus menús deben basarse en vegetales, cereales integrales, legumbres y proteínas de origen animal de calidad (huevos, lácteos, pescado, carnes blancas...). También te convienen los frutos secos (al natural o tostados).
  • Aprende a desconectar y a relativizar. Cuando te sientas muy agobiado y cansado, trata de pensar en todo aquello que te preocupa como si le pasara a otra persona. Tomar distancia, a veces, ayuda a ver los problemas con otra perspectiva. Técnicas como la meditación o el mindfulness pueden ayudarte también a ganar serenidad y bajar el ritmo.

cuándo hay que preocuparse

"El cansancio puede deberse a múltiples causas, y aunque en la mayoría de los casos no suelen ser graves, consulta con tu médico si, además, viene acompañado de una pérdida de peso llamativa sin causa aparente, notas los ganglios inflamados o tienes síntomas físicos como sangrados, dificultad para tragar o pérdida de fuerza", aconseja la doctora Mar Álvarez Villalba.

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