El trasplante de microbiota fecal es capaz de revertir el envejecimiento

En experimentos realizados en animales, el trasplante de microbiota joven y sana es capaz de revertir señales propias de la edad como el deterioro de la barrera intestinal, la inflamación crónica o la degeneración de la vista. Se abre la puerta a crear terapias basadas en trasplantes fecales para combatir el envejecimiento.

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Dr. Francisco Marin
Dr. Francisco Marín

Médico de Atención Primaria

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

El trasplante fecal puede revertir el envecemiento del intestino y del cerebro
iStock by Getty Images

Los microbios intestinales juegan un papel muy importante en la regulación de los efectos perjudiciales del envejecimiento.

La búsqueda de la juventud por parte de la ciencia explora caminos en ocasiones sorprendentes. Los trasplantes fecales podrían ser uno de ellos.

Un estudio publicado en la revista Microbiome ha demostrado en un experimento realizado en ratones que trasplantes de microbiota fecal de animales jóvenes a viejos puede revertir el envejecimiento en el intestino, los ojos y el cerebro.

El descubrimiento es una prueba de que los microbios intestinales juegan un papel muy importante en la regulación de los efectos perjudiciales del envejecimiento. También abre la posibilidad a desarrollar terapias basadas en microbios intestinales para combatir el declive en la edad adulta.

Microbiota y salud

Se sabe desde hace tiempo que la microbios intestinales están relacionados con la salud. La mayoría de las enfermedades se asocian a cambios en los tipos y el comportamiento de bacterias, virus, hongos y otros microbios que habitan en el intestino. Son entre 500 y 1.000 especies y conforman la microbiota de cada individuo.

Algunos de esos cambios en la composición de la microbiota ocurren a medida que envejecemos. Esto afecta de forma negativa al metabolismo y a la inmunidad, lo que provoca trastornos relacionados con la edad, incluidas las enfermedades inflamatorias del intestino y los trastornos cardiovasculares, autoinmunes, metabólicos y neurodegenerativos.

Los efectos de una microbiota envejecida

Para comprender mejor el vínculo entre los cambios en la microbiota y el envejecimiento, un equipo de científicos del Instituto Quadram y la Universidad de East Anglia transfirieron los microbios intestinales de ratones viejos a ratones jóvenes y sanos, y viceversa.

Luego observaron cómo esto afectó a las señales inflamatorias del envejecimiento en el intestino, el cerebro y los ojos, que se deterioran con la edad.

Los investigadores observaron que la microbiota de los ratones viejos provocó en los jóvenes los siguientes efectos:

  • Se deterioró el revestimiento del intestino. Al aumentar la permeabilidad intestinal pasaron bacterias dañinas a la sangre.
  • En respuesta a esos agentes dañinos, el sistema inmunitario se activó generando inflamación, que es algo normal y positivo si se produce de forma puntual para luchar contra sustancias que atacan el cuerpo.
  • El problema es que la inflamación afectó al cerebro y se convirtió en crónica. Recordemos que la inflamación crónica relacionada con la edad se produce porque se activan células inmunitarias específicas que se encuentran en el cerebro.
  • En el ojo, el equipo también encontró que las proteínas específicas asociadas con la degeneración de la retina estaban elevadas en los ratones jóvenes que recibieron microbiota de donantes viejos.

Ganar juventud rejuveneciendo la microbiota

De la misma manera que los ratones jóvenes envejecieron al recibir microbiota de los viejos; los animales viejos rejuvenecieron con los microbios de los más jóvenes.

Ahora los investigadores están estudiando cuánto tiempo pueden durar estos efectos positivos e identificar los componentes beneficiosos de la microbiota del donante joven y cómo impactan en los órganos distantes del intestino.

Los hallazgos del estudio abren al puerta a explorar el terreno de los trasplantes fecales para mejorar la permeabilidad intestinal y evitar la inflamación crónica asociada a la edad.

Hoy en día, la principal aplicación del trasplante de microbiota fecal o trasplante de heces es el tratamiento de la colitis grave provocada por la bacteria clostridium difficile, una infección del colon que provoca fuertes diarreas y fiebre.

Básicamente consiste en procesar las heces de un donante sano obtenidas mediante colonoscopia e introducirlas en el tracto digestivo del paciente para restaurar su microbiota dañada.

Existen bancos de heces como el del Hospital Universitario de Bellvitge en Barcelona, que fue el primero en crear un banco de muestras de heces congeladas en España para potenciar los trasplantes de microbiota fecal.

Pero lo último en este campo es la creación de una píldora de materia fecal para tratar la colitis grave, lo que facilitaría en gran medida este tipo de tratamientos.

Más allá del trasplante fecal, el estudio pone de manifiesto que una microbiota saludable reduce los marcadores de inflamación y el envejecimiento. Y existen dos grandes aliados para aumentar la bacterias que contribuyen a una buena salud: la dieta y el ejercicio.