3. Estira las vértebras

1 / 3 Estira las vértebras

Junta las manos frente a tu pecho y sube los brazos lentamente pasando por delante de la cara y hasta estirarlos por completo, sin tirones bruscos. Al llegar arriba cruza las manos y eleva un poquito más como si con las puntas de los dedos quisieras tocar el techo.

Mantén la mirada al frente si doblar tus cervicales.

Sube y baja, respirando despacio, 5 veces.

1. Trabaja tu eje

2 / 3 Trabaja tu eje

Siéntate con una pierna doblada y la otra estirada y une las palmas de las manos frente a tu pecho.

Estira bien la espalda como si un hilo tirara de ti hacia arriba desde la parte alta cabeza.

Aprieta el abdomen y los glúteos y mantén los hombros relajados.

2. Libera tensiones

3 / 3 Libera tensiones

En el suelo sobre una toalla, siéntate sobre tus talones con las rodillas un poco separadas y poco a poco lleva las manos hacia delante hasta que con la frente puedas tocar el suelo.

Deja que tu espalda se relaje y también tus hombros, tu cuello... Haz respiraciones pausadas e irás sintiendo poco a poco como se van liberando tus tensiones.

Actualizado el

apertura

YOGA PARA TODOS

Si nunca has hecho yoga seguramente te lo imaginas como un conjunto de posturas que tienen múltiples beneficios para la salud pero para las que necesitas bastante entrenamiento. Debes saber que no es así.

Hay muchos ejercicios de esta disciplina que resultan muy sencillos y para los que no se necesita ni una gran condición física ni mucha preparación. A cambio ganas elasticidad, relajación, te oxigenas, alejas contracturas y combates el dolor de espalda crónico.

Sácale partido

  • Entorno natural. Si puedes practicarlo alguna vez en un jardín, en el campo o en la playa notarás que tu cuerpo se oxigena mucho mejor, con lo que los efectos beneficiosos aumentan. Además es muy relajante hacerlo escuchando los sonidos de la naturaleza.
  • Si lo haces en casa prepara un entorno agradable en la habitación que elijas, con una luz no muy fuerte, música tranquila y, si te gusta, un poco de incienso o algún aceite esencial que te guste vaporizado en el ambiente.
  • Accesorios. Simplemente necesitas una esterilla para las posturas sentada o tumbada y ponte ropa cómoda que te permita libertad de movimiento.

Dr. Sagrera-Ferrándiz, Médico y Magister en Medicina Manual y Osteopatía