¿Cómo funciona la mascarilla para la apnea del sueño?

Si las pruebas confirman que sufro apnea del sueño, tendré que dormir con una mascarilla que me han dicho se llama CPAP. ¿Es para aportar oxígeno? ¿Cuál es su funcionamiento?

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Doctor Eusebi Chiner
Dr. Eusebi Chiner

Neumólogo y miembro de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR)

En realidad, la mascarilla para la apnea del sueño o CPAP (presión positiva continua en la vía aérea, sigla del inglés continuous positive airway pressure) no administra oxígeno, solo aire a presión, a no ser que exista otro problema respiratorio asociado y nuestro neumólogo nos lo haya prescrito.

En quienes tienen el síndrome de apnea-hipoapnea obstructiva del sueño (tal vez la sigla SAHS te resulte familiar), cada parada puede causar una disminución de oxígeno en sangre y pequeños despertares, quizá imperceptibles, pero que a la larga impiden dormir correctamente. Durante el día se tiene sueño porque, en realidad, hay una falta de descanso acumulado.

La CPAP detiene los ronquidos, las apneas y todo lo que se produce con estas, permitiendo el descanso y restaurando nuestras funciones. Aunque no administre oxígeno, sí que hace subir sus niveles en sangre, ya que compensa y normaliza las caídas que se producen durante las apneas.

¿Cómo funciona la mascarilla para la apnea?

Es un pequeño aparato que se conecta a la corriente eléctrica. Mediante una mascarilla cómodamente sujeta a la cabeza, transmite el aire con una presión determinada a través de la nariz o a través de la nariz y la boca.

Este aire suave y a presión “empuja” de tal manera sobre la vía aérea que impide el cierre de la garganta (faringe) que se produce durante las apneas del sueño, y que provoca ronquidos y paradas repetidas en la respiración.

Básicamente, este aparato tiene tres partes:

  • El generador de flujo o presión. Es la máquina que se conecta a la corriente y que contiene el motor que genera el flujo de aire. La presión se ajusta en función de las recomendaciones del médico; lo más habitual es que esté entre 6 y 12 cm de H2O.
  • Un tubo que une el generador con la mascarilla. Es grueso y flexible, y está diseñado de manera que no pueda doblarse hasta el punto de comprometer el paso del aire.
  • La mascarilla. De material blando y adaptable, las hay de distintos tipos. Conviene elegirla en función de las necesidades del paciente y tiene que resultar cómoda y ajustarse correctamente.

¿Cómo se debe cuidar una CPAP?

Hay que emplazarla bien y cuidarla para que su duración sea óptima. Es fundamental:

  • Colocarla en un buen sitio. Debe estar sobre una superficie estable y suficientemente amplia. Nunca debe de hacerse funcionar en un espacio pequeño y cerrado como el cajón de la mesita de noche. No le conviene el calor, las altas temperaturas ni que le dé el sol directamente.
  • Manterla limpia. Conviene seguir las instrucciones del fabricante, pero, en general, la zona de la mascarilla en contacto con la cara debe limpiarse con un trapo humedecido a diario, y el filtro, la mascarilla, el arnés y la mentonera (si se tiene) una vez por semana con agua jabonosa. Hay que revisar los filtros y sustituirlos cuando sea necesario, así como el arnés o la almohadilla. Y evitar lejías y limpiadores abrasivos.
  • Respetar su forma original sin cambios. No debe modificarse y se recomienda desenchufarlo mientras no se esté usando.

¿Pueden surgir complicaciones al usarla?

A veces puede ocurrir. Si son importantes, hay que consultarlas rápidamente con el especialista, pero la mayoría son transitorias y se acaban solucionando. Las más habituales son:

  • Sequedad o congestión nasal. Puede ser una reacción natural del cuerpo, al no estar acostumbrado a la mascarilla. Realizar un lavado nasal antes y después de usar el equipo puede ayudar, así como aumentar la humedad de la habitación.
  • Notar la boca o la garganta seca. A veces se abre la boca durante la noche o se respira directamente por ella. Consulta con el médico sobre cómo mejorar la respiración por la nariz. Quizá convenga ajustar mejor la banda del mentón.
  • Claustrofobia y sensación de ahogo. Suele suceder durante los primeros días, pero uno se acaba adaptando. Puede ser útil recurrir a la función “rampa” de la CPAP equipo, para disminuir un poco la presión en los primeros minutos.