Por Eva Mimbrero, periodista especializada en salud

fiosioterapia respiracion covid19

La dificultad para respirar es, sin duda, uno de los síntomas más comunes, y también temidos, del coronavirus.

  • Los pulmones son uno de los principales afectados cuando la COVID-19 se complica, y los pacientes más graves tienen que ser intubados en una Unidad de Cuidados Intensivos. Gracias a ello, consiguen que el oxígeno entre a sus pulmones hasta que puedan recuperar su capacidad para respirar.
  • Aunque a día de hoy, matizan desde la Comisión de Fisioterapia Cardiorrespiratoria del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM), no tenemos evidencia de cuáles van a ser las secuelas de los pacientes que han desarrollado la enfermedad, sobre todo de los que la han manifestado de forma más grave.

Para lograr que respiren mejor, el papel de la fisioterapia respiratoria es fundamental. Según informa el CPFCM, esta disciplina puede ayudar a reducir la estancia de los pacientes en la UCI, y acelerar el proceso por el que pasan progresivamente de respirar de forma asistida a hacerlo por sí mismos.

Tras el coronavirus, los afectados podrían perder entre un 20% y un 30% de su capacidad pulmonar

  • “La movilización precoz, la ayuda en el drenaje de secreciones o el entrenamiento de la musculatura respiratoria facilitan el proceso y aumentan las probabilidades de éxito”, nos cuentan desde la Comisión de Fisioterapia Cardiorrespiratoria del colegio madrileño.

Y es que, a pesar de que la fisioterapia respiratoria sigue siendo una especialización no reconocida en España, llevamos muchos años en las UCI’s de nuestros hospitales, y nuestra labor es muy valorada por otros profesionales sanitarios que trabajan con pacientes críticos”, matizan desde este grupo de trabajo.

Cuándo se aplica la fisioterapia

Lo ideal es que el fisioterapeuta comience a trabajar desde el primer momento, incluso si el paciente está intubado.

  • "Las intervenciones que realiza el fisioterapeuta durante este proceso pueden ayudar a reducir el tiempo en el que el paciente pasa progresivamente de respirar con la ayuda de un respirador a hacerlo de forma autónoma, lo que se conoce como destete", afirman desde la Comisión.
  • Su papel es esencial también después, cuando la persona puede empezar a colaborar. Según nos explican desde la Comisión "la ayudamos con técnicas consensuadas con el equipo médico, y siempre teniendo en cuenta que en esta etapa es muy importante no fatigar al paciente, ya que eso podría empeorar la situación”.

Fortalecer el diafragma, uno de los objetivos

Los ejercicios de reeducación diafragmática y de fortalecimiento de la musculatura, tanto esquelética como respiratoria, son una de las principales herramientas con las que cuentan los fisioterapeutas para ayudar a los pacientes a recuperar su capacidad pulmonar.

  • “Tras recibir ventilación mecánica para respirar, es muy frecuente que el diafragma se debilite”, advierten desde el colegio madrileño de fisioterapeutas.

Trabajar la respiración… y recuperar músculo

Los pulmones no son los únicos que se resienten tras un ingreso en una unidad de pacientes críticos.

  • “Como consecuencia de la hospitalización y también de la enfermedad los afectados pierden movilidad y fuerza, sobre todo cuando han pasado mucho tiempo en cuidados intensivos”, remarcan desde este grupo de trabajo.

El tiempo en el que se notan los resultados depende mucho del grado de afectación

  • La fisioterapia, además, puede ayudarles a recuperar la movilidad y la fuerza previas al ingreso para, así, reducir el cansancio ante pequeños esfuerzos como levantarse, hablar o caminar un poco y poder realizar de nuevo sus actividades cotidianas cuanto antes.

¿Y si el enfermo está en casa?

Los ejercicios para mejorar la capacidad funcional de los pulmones de los afectados por COVID-19 no se recomiendan únicamente a los pacientes que han estado graves. También pueden beneficiar a las personas que están pasando la enfermedad en su casa y presentan síntomas como sensación de falta de aire, tos improductiva o fatiga.

En cambio, “la fisioterapia respiratoria no debería realizarse si el paciente tiene fiebre, dolor torácico, mareos o aumento de la frecuencia y del trabajo respiratorios”, puntualizan desde esta comisión de fisioterapia cardiorrespiratoria.

  • Algunos de los ejercicios que suelen estar indicados para hacer en casa son, por ejemplo, intentar respirar con los labios fruncidos, coger y soltar aire tumbados en distintas posiciones o inspirar de forma fraccionada.

    Aunque lo ideal en estos casos es recibir, también, asesoramiento por parte de un fisioterapeuta especializado.
  • Además, “hay que tener en cuenta que a la hora de llevar a cabo estos ejercicios es posible que se generen aerosoles, por lo que para evitar contagios es muy importante que la persona se encuentre bien aislada y siga las recomendaciones de higiene”, advierten.

En este sentido, desde la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) recomiendan, además de lavarse las manos, limpiar bien las superficies que estén cerca durante la realización de los ejercicios (mesas, sillas…) y airear la habitación.

Tags relacionados