1 / 10 Un ambiente “de ciudad"

Está demostrado que un aire en el que haya muchas partículas provenientes de vehículos a motor y de fábricas (ozono, óxido nitroso y CO2) empeora la respiración de quienes tienen algún grado de asma.

  • También se cree que la contaminación puede originar esta enfermedad en personas que no han tenido ningún problema respiratorio.

2 / 10 Algunos trabajos

Si la dificultad para respirar empieza siempre al llegar a tu trabajo, puedes tener asma ocupacional. Y es que se han identificado más de 300 sustancias que pueden provocarlo.

  • Los farmacéuticos pueden enfermar por la exposición a medicamentos; en las peluquerías hay quien reacciona al entrar en contacto con productos que lleven formol o amoníaco; cereales, harinas, semillas o legumbres afectan a quienes trabajan en panaderías…

3 / 10 Los interiores muy cargados

Los ambientes con poca o nula ventilación, sobre todo si hay moquetas y alfombras, irritan el aparato respiratorio porque se pueden acumular polvo, ácaros y también humo de tabaco si se fuma dentro.

  • Quienes ya tienen un principio de asma notarán que, en ese entorno, respiran bastante peor. Si te ocurre, no dudes en consultarlo para obtener un buen diagnóstico.
  • Aprovecha la mañana para ventilar. Si ventilas pronto eliminas el dióxido de carbono acumulado, y hay menos contaminación en el exterior.

4 / 10 Las bajas temperaturas

En un ambiente frío (por ejemplo con aire acondicionado alto) resulta más difícil respirar por la nariz y se tiende a abrir la boca.

  • Esto provoca que las vías respiratorias se resequen y los conductos se contraigan, dando lugar a tos, dificultad para respirar…

5 / 10 Un “simple” resfriado

Puede provocar que se desencadene una crisis respiratoria, al igual que en otras infecciones de tipo viral, como la gripe.

  • El organismo de una persona asmática está más sensibilizado y, ante cualquier microorganismo extraño, reacciona con una inflamación.

6 / 10 La acidez crónica

Vale la pena tratar esa acidez porque, con el tiempo, ambas cosas pueden empeorar: tanto el reflujo como el asma.

  • El reflujo genera tos y pitidos porque, cuando el contenido del estómago sube, algunas partículas se van hacia el pulmón.

7 / 10 Los kilos de más

Se han propuesto varios mecanismos para explicar por qué la obesidad aumenta el riesgo de sufrir este trastorno, “incluidos el incremento de mediadores inflamatorios y el estrés oxidativo”, explica a Saber Vivir el doctor Subhabrata Moitra, investigador de la European Respiratory Society y del ISGlobal Barcelona.

  • “La obesidad también puede inducir cambios en las vías respiratorias (remodelándolas, reduciendo la capacidad pulmonar...), causar alteraciones hormonales e inducir trastornos como el reflujo gastroesofágico o la diabetes tipo 2, que pueden conducir al asma”, sostiene el experto.

8 / 10 Tomar ácido acetilsalicílico y ciertos antiinflamatorios

A priori esto parece contradictorio, ya que en el asma existe inflamación. Pero...

  • Estos fármacos también poseen un efecto secundario que actúa contrayendo la musculatura de distintas partes del cuerpo, incluida la de las vías respiratorias, haciendo que estas se estrechen y el aire tenga más dificultad para entrar y salir.
  • Lo mismo pasa con los betabloqueantes utilizados en problemas cardiológicos, que pueden provocar disminución del calibre de la luz de las vías aéreas y a veces desencadenar crisis de ahogo.

9 / 10 El contacto con sustancias “fuertes”

Productos de limpieza, colonias con un aroma muy penetrante… pueden ser potentes irritantes para las vías respiratorias, haciendo que se desencadenen los síntomas.

  • Si nadas, el cloro de las piscinas también puede provocar irritación de la vía aérea, un problema que puede llegar a ser muy grave en quienes padecen alergia. Decántate por piscinas en las que se utilicen otro tipo de sustancias, no tan agresivas, para desinfectar.

 

10 / 10 Algunos alimentos

Aunque en el adulto no es tan frecuente ver crisis asmáticas inducidas por alimentos, no es improbable que sucedan.

  • Esto ocurre sobre todo al consumir productos como soja, huevos, pescado, frutos secos, leche y determinadas frutas cítricas.

 

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QUÉ HACER Y QUÉ NO ANTE UNA CRISIS ASMÁTICA

Pese a que puede convertirse en un momento angustiante, lo principal es mantener la calma; lo único que conseguirá el nerviosismo es dificultar mucho más la respiración.

Cómo superarla, paso a paso

Toda persona asmática debería llevar consigo siempre su medicación, dado que la crisis no entiende de lugares ni de momentos.

  • Si se dispone de medicación, lo primero es inhalar los broncodilatadores para conseguir relajar los músculos y abrir las vías respiratorias, y que eso permita un mejor paso del aire.

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  • Aplicar técnicas de respiración ayuda a expandir el tórax y a respirar mejor. Para llevarlas a cabo es importante relajarse y permanecer sentado cómodamente apoyando las manos, de manera que la caja torácica pueda abrirse libremente.

si no se tiene la medicación...

Tanto si no se dispone de ella como en caso de que no haya sido efectiva, conviene llamar a Emergencias (al 112) y solicitar ayuda.

  • El afectado debe permanecer en un lugar ventilado, libre de humos y sentado con el cuerpo ligeramente inclinado hacia delante. Si alguna de las prendas que lleva le aprietan, hay que quitarla.
  • No conviene tomar medicación que no haya sido recetada, porque los síntomas pueden empeorar.

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Por Blanca Rodríguez Ayala, Medicina general