Doctor Eusebi Chiner
Dr. Eusebi Chiner

Neumólogo y miembro de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR)

Eva Mimbrero
Eva Mimbrero

Periodista especializada en salud

Identifica tipo tos
Stocksy

Cuando alguien tose cerca de nosotros en la calle, nuestra reacción hoy es muy diferente a la de antes de la pandemia. De hecho, según una encuesta, un 74% de los españoles aguanta la respiración o se ajusta la mascarilla, cruza de acera o mira de reojo a la persona que ha tosido.

Desde que ha empezado la pandemia, un 66% de españoles ha pensado que tenía Covid-19

El miedo a contagiarnos de coronavirus hace que nos pongamos alerta ante cualquier tos, pero no hay que perder de vista que el origen de este síntoma puede no tener nada que ver con el SARS-CoV-2.

Por qué tosemos

"La tos es un mecanismo de defensa del aparato respiratorio, que está conectado con el cerebro a través de terminaciones nerviosas", nos explica el doctor Eusebi Chiner, director del Grupo de Trabajo SEPARPacientes.

  • Así,"estímulos locales que surgen en la mucosa nasal, la laringe, la tráquea, los bronquios y la mucosa respiratoria pueden provocar tos a través de reflejos 'de ida y vuelta'", añade. O, lo que es lo mismo, son estímulos que viajan desde el origen hasta el cerebro, y vuelven de nuevo al origen, haciéndonos toser.

¿Pero cuáles son las principales causas, además de las infecciones, que pueden provocar que tosamos de forma recurrente?

El estrés a veces está detrás

Que antes de hablar en público nos sobrevenga un ataque de tos no es extraño y prueba que, en ocasiones, la relación entre nervios y tos puede ser estrecha.

Cuando eso pasa de forma ocasional no hay que darle más vueltas. Pero si la tos se hace muy frecuente y no hay ninguna causa orgánica que la justifique, pregúntate si últimamente estás muy estresado.

  • Cuando estamos inquietos nuestro cuerpo reacciona de muchas maneras, y una de ellas es que la garganta se seca y pica. Esto, lógicamente, hace que aparezcan las ganas de toser. Es lo que se conoce como tos nerviosa o psicógena.
  • Si nos ocurre con frecuencia, la garganta se irrita y esta necesidad se incrementa. Es un tipo de tos seca, brusca e inconstante que no se acompaña de otros síntomas como dificultades para respirar o fiebre.

Pistas para identificarlo

Una de las más claras es si toses o no por la noche. Mientras dormimos desconectamos de nuestras preocupaciones, y esto hace que la tos desaparezca en un 95% de los casos según un amplio análisis de estudios al respecto.

  • De día, fíjate en si remite cuando estás distraído y no piensas en lo que te preocupa.

Cómo solucionarlo

Lo primero que debes hacer, si hace tiempo que convives con ella, es ir al médico para que valore si se trata o no de una tos nerviosa.

  • Hay técnicas de relajación (meditación, taichí...) que pueden ayudarte a gestionar mejor el estrés y los nervios.
  • Si eso no es suficiente, debes saber que con la ayuda de un psicólogo se logra resolver la mayoría de casos.

Tal vez se debe a tus malas digestiones

El hábitat natural de los ácidos gástricos (que son los encargados de descomponer los alimentos) es el estómago. Por ello, las paredes de este órgano están recubiertas de una mucosa especial que lo protege de su efecto corrosivo.

El reflujo es una de las causas frecuentes de tos crónica

  • Pero cuando estos ácidos suben hacia el esófago (debido a las digestiones pesadas, la toma de ciertos fármacos o a trastornos como la hernia de hiato) son capaces de irritar la garganta. Y ahí es cuando aparece la tos seca.

Pistas para identificarlo

Además de tos, el reflujo puede provocar ardor de estómago, acidez, molestias al tragar, mal aliento, regurgitación (que es cuando los alimentos suben desde el estómago) y náuseas.

Cómo solucionarlo

Para frenar este tipo de tos, primero hay que combatir el reflujo. Y para lograrlo hay que evitar las comidas copiosas y no tumbarse inmediatamente después de ingerir alimentos.

  • Si esto no es suficiente, el especialista debe valorar un posible tratamiento médico.

Cuando el origen está en la nariz

A veces se produce un fenómeno llamado goteo posnasal, que provoca que el moco baje de la nariz hacia el esófago y que acabe irritando la garganta. Los motivos son numerosos, y no siempre una infección respiratoria está detrás.

  • También puede deberse a causas anatómicas (un tabique nasal desviado o la presencia de pólipos), ambientales (cuando el aire es muy seco debido, por ejemplo, a la calefacción), o incluso hormonales (a veces pasa durante el embarazo o la menopausia).

Pistas para identificarlo

En estos casos, la tos suele ser persistente y en ocasiones provoca, incluso, que las cuerdas vocales se inflamen (generando afonía o ronquera).

  • Es frecuente, también, notar molestias y sequedad en la garganta.

Cómo solucionarlo

Expulsar bien la mucosidad es una buena manera de evitar que se acumule (y que acabe invadiendo tu garganta).

  • Los lavados nasales con suero fisiológico o agua de mar son útiles en este sentido. También dormir con el cabecero de la cama un poco elevado y usar un humidificador.

El tabaco y sus efectos en la garganta

Los tóxicos que contienen los cigarrillos provocan que la garganta se irrite y que la mucosa de los bronquios se inflame.

  • La tos es el mecanismo natural mediante el cual nuestro cuerpo trata de eliminar estas sustancias tóxicas de los pulmones.

Pistas para identificarlo

Es frecuente que aparezca por la mañana, justo al levantarse.

  • Ocurre porque uno de los efectos del tabaco es debilitar una especie de pelillos que tenemos en los bronquios (llamados cilios). Su principal función es atrapar todo aquello que identifican como extraño para, después, expulsarlo a través de la tos.
  • La acumulación de horas sin fumar que se produce durante el sueño favorece que algunos de estos cilios se recuperen. Y es por eso que, al despertar, los fumadores suelen tener ataques de tos.

Cómo solucionarlo

Dejar de fumar puede convertirse, por fin, en un propósito que logres cumplir. En tu centro de atención primaria pueden ayudarte a conseguirlo.

Cuándo ir al médico

"Si la tos dura más de una semana o se acompaña de otros síntomas como fatiga, falta de aire, ruidos en el pecho o expectoración con cambios de color es aconsejable consultarlo con el médico", aconseja el doctor Chiner.

  • Hay que tener en cuenta que, si no se actúa a tiempo, la tos puede volverse crónica (que es cuando dura más de 4-6 semanas).
  • "La tos crónica es muy frecuente en la población general, y constituye hasta el 40% de las consultas de atención primaria y la cuarta parte de las especializadas", advierte el doctor Chiner.

¿funcionan los remedios caseros?

  • Chupar caramelos."Los que llevan limón o menta tienen un efecto suavizante que “calma” transitoriamente a unos receptores que tenemos en la faringe y la laringe y que provocan la tos", nos cuenta el neumólogo Eusebi Chiner.
  • La miel."Varios trabajos concluyen que la miel es, al menos, tan efectiva para calmar la tos en niños como el fármaco más utilizado para ello (el dextrometorfano). Y la sabiduría popular muestra que, además, puede serlo en adultos, sobre todo mezclada con zumo de limón y algo caliente", añade.
  • Gárgaras de agua salada."También puede calmar la tos, pero generalmente siempre que el origen esté en las vías nasales y la faringe. Si viene de los pulmones, es poco efectiva", aclara.