Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Más cerca de detectar el alzhéimer con un análisis de sangre
iStock by Getty Images

A día de hoy el alzhéimer sigue siendo una enfermedad sin cura, por eso se insiste tanto en la importancia de seguir investigando.

Pero en los últimos años se ha avanzado mucho. Se sabe ya que es una enfermedad en la que intervienen muchos factores y que los cambios en el cerebro se empiezan a producir mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas.

Y si bien no hay un tratamiento curativo para el alzhéimer, sí se puede frenar su progresión. Para ello, es clave detectarlo de forma temprana, antes de los primeros olvidos, y mucha de la investigación que se realiza hoy en día va en esta dirección.

Un buen ejemplo es el hallazgo de un equipo de investigadores de la Universidad de Okinawa en Japón:

  • Han identificado una serie de sustancias en sangre (compuestos metabólicos o metabolitos) que están asociadas con la demencia.

Sin duda, se trata de un gran descubrimiento porque sugiere que con un análisis de sangre podría diagnosticarse la enfermedad.

Metabolitos y demencia

El estudio al que nos referimos reveló que los niveles en sangre de 33 metabolitos en concreto son diferentes en personas con demencia que en personas sanas.

  • "Los metabolitos son sustancias químicas producidas por reacciones químicas vitales que ocurren dentro de las células y tejidos", señala el Dr. Takayuki Teruya, primer autor del estudio.
  • "Nuestro cuerpo normalmente mantiene los niveles de metabolitos en equilibrio, pero a medida que envejecemos y si desarrollamos enfermedades como la demencia, estos niveles pueden fluctuar y cambiar", añade.

Alzhéimer, principal causa de demencia

Cabe aclarar que la demencia no es una enfermedad en sí, sino un término muy amplio para describir un conjunto de síntomas, incluida la disminución de la capacidad para recordar, tomar decisiones o realizar actividades cotidianas.

Y de todas las enfermedades asociadas al envejecimiento, las que conllevan demencia son las que más afectan a la calidad de vida del paciente y de la familia.

  • Unos 55 millones de personas sufren demencia en todo el mundo, con 10 millones de casos nuevos diagnosticados cada año.
  • La enfermedad de Alzheimer representa entre el 50% y el 70% de los casos y la demencia vascular un 25%.

Todas las demencias, incluido el alzhéimer, están provocadas en última instancia por la muerte de neuronas, lo que origina deterioro cognitivo.

Sin embargo, la causa exacta de este daño y los métodos para detectarlo no son tan conocidos.

Cómo se ha hecho el estudio

Los investigadores analizaron muestras de sangre de pacientes con demencia y de ancianos sanos. También recogieron muestras sanguíneas de jóvenes sanos para usar como referencia.

A diferencia de la mayoría de los estudios que analizan los metabolitos sanguíneos, esta investigación incluyó también compuestos que se encuentran dentro de los glóbulos rojos.

"Las células sanguíneas son difíciles de manipular porque sufren cambios metabólicos si no se tratan, incluso por un período corto de tiempo", explican los autores del estudio.

Sin embargo, el equipo de investigación desarrolló recientemente una forma de estabilizar los metabolitos en los glóbulos rojos, lo que les permitió examinar por primera vez la relación entre la actividad de los glóbulos rojos y la demencia.

Así pues, los científicos midieron los niveles de 124 metabolitos diferentes en sangre y encontraron que 33 metabolitos se correlacionaban con la demencia.

  • En los pacientes con demencia, 7 de estos compuestos aumentaron y 26 de disminuyeron.

Identificar la demencia con una analítica

"La identificación de estos 33 compuestos significa que estamos un paso más cerca de poder diagnosticar molecularmente la demencia", señalan satisfechos los investigadores.

Algo más que probable si se tiene en cuenta la función de estos metabolitos:

  • Los 7 que aumentaron en personas con demencia son metabolitos que tienen efectos tóxicos sobre el cerebro.
  • Sin embargo, los 26 que habían disminuido son sustancias con un efecto antioxidante, es decir, protegen las células y los tejidos al reducir el daño causado por los radicales libres. Una protección que los afectados por demencia no tienen.