¿Detectar el alzhéimer antes de perder la memoria? Cada vez estamos más cerca

El alzhéimer se produce porque se acumulan en el cerebro proteínas como la beta amiloide que actúan como un tóxico. Investigadores de la Universidad de Washington han desarrollado una prueba que permite detectar esta proteína con un análisis de sangre mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas.

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¿Detectar el alzhéimer antes de perder la memoria?

Detectar las placas u oligómeros de beta amiloide antes de que hayan matado demasiadas neuronas podría ser un gran paso para evitar que el alzhéimer progrese.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud y nutrición

Hoy en día, el alzhéimer se diagnostica solo después de que aparezcan síntomas claros de la enfermedad como la pérdida de memoria. Y en ese punto, las opciones de tratamiento que existen actualmente simplemente retrasan la progresión de la dolencia.

Sin embargo, la ciencia ha demostrado que las semillas del alzhéimer se plantan años, incluso décadas, antes de que surjan las deficiencias cognitivas que hacen sospechar de ella y llevan al diagnóstico. Esas semillas son las proteínas beta amiloides que se agrupan formando lo que se conoce como oligómeros. Con el tiempo, y a través de un proceso que no se conoce del todo, estos oligómeros tóxicos de beta amiloide van destruyendo neuronas y provocan los síntomas de demencia.

Detectar esas placas u oligómeros de beta amiloide antes de que hayan matado demasiadas neuronas podría ser un gran paso para evitar que el alzhéimer progrese. Y probablemente en un futuro esto sea posible gracias a un simple análisis de sangre que pueda solicitar el médico de cabecera.

Un análisis para medir la proteína del alzhéimer

Investigadores de la Universidad de Washington han dado un gran paso en el campo de los biomarcadores del alzhéimer en la sangre, un terreno que está avanzando a un ritmo vertiginoso para adelantarse a esta enfermedad antes de que haga estragos en el cerebro.

Los investigadores han desarrollado una prueba de laboratorio que puede medir los niveles de oligómeros de beta amiloide en muestras de sangre antes de que haya síntomas de demencia.

Para demostrarlo, analizaron muestras de sangre de 310 personas. En ese momento no tenían ningún signo de alzhéimer ni de deterioro cognitivo. La prueba, que se llama SOBA (ensayo de unión de oligómeros solubles), detectó la presencia de beta amiloide en participantes que años más tarde manifestaron deterioro cognitivo leve o enfermedad de alzhéimer. Por tanto, ha quedado demostrado que puede ser una herramienta de diagnóstico útil para los médicos.

Qué causa el alzhéimer

El alzhéimer se produce básicamente por una alteración en el funcionamiento de dos proteínas: la proteína beta amiloide y la proteína Tau.

Estas proteínas son necesarias para el correcto funcionamiento del cerebro, pero si no se degradan correctamente acaban actuando como un tóxico para las neuronas. Las causas que provocan la acumulación de beta amiloide y Tau son muchas y no se conocen del todo. Al margen de la genética, los malos hábitos de vida también influyen de forma negativa, por ejemplo se sabe que la falta de sueño evita la correcta degradación de beta amiloide en el cerebro.

La proteína beta amiloide se agrupa formando placas mientras que la proteína Tau forma una especie de enredos u ovillos, lo que provoca la destrucción de neuronas. El cerebro se atrofia, se va encogiendo y secando, y disminuyen las capacidades cognitivas y funcionales de la persona.

Primeros síntomas de alzhéimer

Los primeros síntoma de alzhéimer aparecen cuando los agregados de proteínas tóxicas ya han provocado daño en el cerebro.

La primera parte que se ve afectada es el hipocampo. Es la zona encargada de la memoria más reciente, por eso las primeras señales de la enfermedad son los olvidos.

Más avances en el diagnóstico precoz del alzhéimer

Un estudio anterior liderado por el Barcelonaβeta Brain Research Center (BBRC), el centro de investigación de la Fundación Pasqual Maragall, descubrió que niveles altos de una proteína cerebral presente en el plasma sanguíneo indican la presencia de alteraciones asociadas a la fase preclínica (cuando todavía no hay síntomas) de la enfermedad de Alzhéimer.

La sustancia en cuestión que puede dar pistas sobre el alzhéimer mediante una analítica es la llamada proteína acídica fibrilar glial (GFAP, por las siglas en inglés).

Los investigadores del BBRC han visto que es un biomarcador muy preciso para diagnosticar las fases iniciales de la enfermedad de Alzheimer en la sangre.

La GFAP es una proteína cerebral específica de las células de la astroglía o astrocitos, que son las células gliales más abundantes. Las células gliales son las células de sostén del sistema nervioso central (el pegamento de las neuronas) y son de 5 a 10 veces más abundantes que las propias neuronas.

Estas células realizan múltiples funciones esenciales para el correcto funcionamiento de nuestro cerebro, como dar soporte a la actividad de las neuronas o regular la barrera hematoencefálica.

Cuando hay algún tipo de daño cerebral, se produce una reacción de estas células llamada astrogliosis. Con esta reacción se trata de contener el daño cerebral y se eleva la expresión de GFAP y de otros marcadores. Por eso unos niveles altos de GFAP son señal de alzhéimer.

Qué pruebas hay ahora para diagnosticar el alzhéimer

Que unos niveles elevados de la proteína GFAP son un biomarcador claro de alzhéimer ya se sabía, pero actualmente se mide mediante una punción lumbar para analizar el líquido cefalorraquídeo.

  • Punción lumbar. Sentado o acostado de medio lado, la punción lumbar se realiza insertando una aguja muy fina para extraer una cantidad muy pequeña de líquido espinal. Aunque suene un tanto aterradora, no es tan dolorosa como la colocación de una vía intravenosa o un catéter, pero menos lo es un análisis de sangre.
  • Otra de las pruebas que se realiza para diagnosticar el alzhéimer es la tomografía por emisión de positrones (PET). Se trata de una técnica de neuroimagen que permite detectar si hay placas amiloides en el cerebro. Su hándicap es que resulta costosa.

Diagnosticar el alzhéimer mediante un análisis de sangre no solo evitaría molestias, también sería más rápido y los resultados son muy fiables. Pero lo más importante es que permitiría detectar el alzhéimer en su etapa asintomática.