Por Pablo Cubí, periodista

espina bifida

La espina bífida es una malformación congénita, es decir, que se produce durante el periodo de gestación.

Se trata de un mal cerramiento de la columna vertebral. Puede ser grave puesto que por la columna vertebral, también llamada espina dorsal, pasa la médula espinal, la conexión principal entre el cerebro y el resto del cuerpo.

  • El caso más serio es la mielomeningocele. Ocurre cuando parte del envoltorio que contiene la espina dorsal sale de su zona y pone en grave riesgo la movilidad del recién nacido, su desarrollo intelectual, entre otros problemas.

En los casos de espina bífida oculta, la médula espinal sí queda bien situada y ese espacio abierto en la columna vertebral puede pasar desapercibido.

detectar la espina bífida oculta

El concepto espina bífida oculta engloba diferentes malformaciones.

“Algunas son muy leves, no precisan tratamiento, y otras en cambio sí es bueno tenerlas diagnósticadas y controladas, para si comienzan a dar síntomas aplicar el tratamiento de forma precoz”, explica la doctora Rebeca Conde, neurocirujana del hospital Quirón de Valencia.

Se define como oculta porque no suele dar síntomas si los nervios no se ven afectados

Si los nervios de la médula espinal no se ven afectados, no suele dar síntomas.

Si la médula espinal se fija de manera incorrecta a la columna se llama medula espinal anclada. Eso sí causa problemas, que son básicamente:

  • Dolor o entumecimiento en las piernas.
  • Mala colocación de los pies o las piernas.
  • Problemas de retención en la vejiga.

las posibles causas de la espina bífida

Todos los casos de espina bífida se producen durante el primer mes de embarazo. Es un problema de malformación.

Puede haber más riesgo si la madre tiene diabetes o hay una predisposición (ya ha tenido un bebé con espina bífida).

Aunque se ha comprobado que en un 70% de los otros casos de espina bífida, se puede evitar si la madre recibe una dosis adecuada de ácido fólico(vitamina muy presente, por ejemplo, en la piña), no parece que tenga mayor influencia en los casos de la espina bífida oculta.

CÓMO SE DIAGNOSTICA

La espina bífida oculta no es nada raro. De hecho, algunos estudios estiman que más de un 10% de personas podrían tenerla y la mayoría no lo saben.

Si no ha dado síntomas, se detecta muchas veces por casualidad, cuando se hace una radiografía de la columna vertebral por algún otro motivo.

Hay algunas pistas que pueden hacer sospechar de espina bífida oculta:

  • Una pequeña ondulación en la espalda.
  • Un punto en la espalda con mayor presencia de vello.
  • En los bebés, puede tener una mancha roja al final de la columna.

¿QUÉ HAGO SI ME LA DETECTAN?

Si es un hallazgo casual lo más importante es transmitir tranquilidad porque lo más probable es que no necesite hacerse nada”, tranquiliza la neurocirujana Conde.

Yo recomiendo realizar una resonancia de columna completa para confirmar el grado de afectación de defecto de cierre del tubo neural que presente”, añade.

"Lo más probable es que no necesite hacerse nada si se detecta"

De esta manera se puede confirmar el grado de afectación y recomendar un seguimiento o tratamiento en caso que sea necesario.

¿CUÁNDO ES NECESARIO OPERAR?

Hay que insistir en que lo más frecuente es que no precise cirugía, y no produzca síntomas.

Otras en cambio sí pueden precisar cirugía si se hace sintomática”, aclara la doctora Conde.

Se operará en estos casos:

  • En los que se trata de médula anclada. Es decir, cuando la médula espinal se ha quedado mal fijada al cuerpo.
  • También se operará si presenta un seno dérmico, que es una comunicación directa desde la piel al interior de la columna. Así evitar el riesgo de infección que podría suponer una meningitis.

¿CÓMO ES LA OPERACIÓN?

Como señala la doctora, “es una cirugía compleja, que es aconsejable que la realicen neurocirujanos con experiencia y con monitorización neurofisiológica”.

La recuperación puede ser muy variable en función de factores personales de cada paciente. Puede ser de entre 2 y 6 meses. También dependerá del grado de afectación previó a la cirugía.

Es una cirugía compleja y que requiere de entre 2 y 6 meses de recuperación

Las asociaciones de pacientes de espina bífida señalan también que estas personas sufren alergia al látex. La doctora, sin embargo, señala que no es lo habitual en la oculta.

Los pacientes afectados de mielomeningocele con frecuencia desde muy temprana edad van a precisar cirugías; esto les hace vulnerables a desarrollar una alergia al látex”, explica la doctora.

Evidentemente esto en un paciente con espina bífida oculta que no ha precisado ninguna cirugía, no va a ocurrir.

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