Los flavonoides y el ejercicio mejoran la enfermedad de Parkinson

Seguir una dieta rica en flavonoides y hacer cuatro horas de ejercicio moderado a la semana mejora los síntomas del párkinson y reducen el riesgo de mortalidad que conlleva esta enfermedad crónica, según revelan dos estudios.

Actualizado a
Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Los flavonoides y el ejercicio mejoran la enfermedad de Parkinson
iStock by Getty Images

A día de hoy, el párkinson no tiene cura. Los fármacos que existen consiguen reducir los síntomas pero no revierten la progresión de la enfermedad. Así que todo lo que contribuya a mejorar en mayor o menor medida su curso es bienvenido.

Y en este sentido hay buenas noticias por partida doble: dos estudios recientes revelan que, por un lado, el consumo de flavonoides reduce el riesgo de mortalidad en estos pacientes y, por otro, hacer entre una y dos horas de ejercicio moderado dos veces por semana puede mejorar los síntomas.

Enfermedad de Parkinson

Según la Parkinson's Foundation, más de 60.000 personas son diagnosticadas de párkinson cada año y más de 10 millones de personas en todo el mundo viven con la enfermedad.

Se trata de una enfermedad degenerativa del sistema nervioso que se caracteriza porque hay una pérdida de neuronas dopaminérgicas: células nerviosas que producen un neurotransmisor llamado dopamina, lo que afecta al movimiento.

Los síntomas empiezan de forma gradual, normalmente con un temblor en una sola mano. El párkinson provoca también lentitud de movimientos, una rigidez muscular que limita también la amplitud de movimientos e inestabilidad para mantener la postura que provoca problemas al caminar.

Las causas más probables son el envejecimiento que, sumado a la genética y factores ambientales, hacen que se acumulen sustancias tóxicas en las neuronas y acaben muriendo.

Flavonoides y riesgo de mortalidad

El párkinson no se considera una enfermedad mortal, pero sus complicaciones pueden aumentar el riesgo de muerte y pocos estudios han examinado cómo la dieta de estos enfermos puede afectar el pronóstico de la enfermedad.

Ahora, un estudio publicado en la revista Neuroloy ha demostrado, tras un seguimiento de 34 años a enfermos de párkinson, que los que seguían una dieta rica en flavonoides tenían menos riesgo de mortalidad.

  • Los investigadores analizaron datos de 599 mujeres y 652 hombres a los que recientemente se les había diagnosticado párkinson.
  • Se preguntó a los participantes con qué frecuencia comían ciertos alimentos ricos en flavonoides como té, manzanas, bayas, naranjas, zumo de naranja y vino tinto.
  • Luego se calculó la ingesta de flavonoides multiplicando el contenido de flavonoides de esos alimentos por la frecuencia con la que se consumían.

Descubrieron que los participantes que comían más flavonoides tenían un 70% más posibilidades de supervivencia en comparación con el grupo que consumía menos.

  • Las personas del grupo más alto comían alrededor de 673 miligramos de flavonoides cada día, mientras que las del grupo más bajo tomaban alrededor de 134 mg.

Pero no todos los flavonoides son igual de potentes. Los investigadores descubrieron que los que consumían más antocianinas, un tipo de flavonoide que se encuentra en el vino tinto y las bayas, tenían una tasa de supervivencia un 66% mayor.

"Un mayor consumo de bayas y vino tinto, que son ricos en antocianinas flavonoides, se asoció particularmente con una menor mortalidad", señala Xinyuan Zhang, uno de los autores del estudio. Ahora bien, "el consumo de vino tinto no debe superar la copa diaria".

Acción antioxidante

Aunque el estudio no ha analizado el mecanismo que hay detrás del efecto protector de los flavonoides frente al párkinson, los investigadores sugieren varias teorías:

  • "Los flavonoides son antioxidantes, por lo que es posible que reduzcan los niveles de neuroinflamación crónica", señala Zhang.
  • "También es posible que puedan interactuar frente a la pérdida lenta de neuronas y proteger contra el deterioro cognitivo y la depresión, que están asociados con un mayor riesgo de mortalidad en el párkinson", concluye.

4 horas de ejercicio a la semana

El ejercicio también es un aliado eficaz para frenar los síntomas del párkinson. Otro estudio publicado en Neurology, la revista de la Academia Americana de Neurología, revela que las personas con diagnóstico de párkinson que hacen ejercicio regularmente pueden tener menos problemas para equilibrarse.

Recordemos que la inestabilidad al caminar es uno de los síntomas propios de esta enfermedad. Basta con hacer entre una y dos horas de ejercicio moderado dos veces por semana, como caminar, para observar una mejoría.

"Descubrimos que la actividad física regular, incluidas las tareas del hogar y el ejercicio moderado, en realidad puede mejorar la evolución de la enfermedad a largo plazo", señala Kazuto Tsukita, autor del estudio.

"Nuestros resultados son emocionantes, porque sugieren que quizás nunca sea demasiado tarde para que alguien con párkinson comience un programa de ejercicios para mejorar el curso de su enfermedad", concluye.