Asesorado por el Dr. Pablo Eguia del Río, vocal de la Sociedad Española de Neurología

Por Soledad López, periodista especializada en salud

cabezazo pelota futbol

Las dudas sobre si los remates de cabeza son perjudiciales para la salud cerebral hace tiempo que planean sobre el fútbol. Pero hasta ahora no hay una evidencia científica, por tanto en España de momento ni se plantea este debate.

  • Sin embargo, en países como Estados Unidos ya hay legislación al respecto: desde 2016 este país prohíbe a los menores de 10 años cabecear con el balón. Y entre los 11 y los 13 años están limitados los cabezazos en los entrenamientos.

Rematar con la cabeza se considera falta en el fútbol infantil americano

En Europa estamos lejos de llegar a esa situación, y solo la Federación Esocesa de Fútbol ha dado un paso en este sentido y ha anunciado que también prohibirá los remates de cabeza a los niños menores de 12 años.

qué dicen los estudios sobre los remates de cabeza

La decisión de la Federación Escocesa de Fútbol se produce poco después de la publicación de un estudio realizado por la Universidad de Glasgow entre exjugadores escoceses y publicado en The New England Journal of Medicine.

  • El estudio comparó las causas de muerte de 7.676 exjugadores de fútbol escoceses nacidos entre los años 1900 y 1976 con las de otras 23.000 personas de la población general.
  • Los resultados han revelado que los exjugadores tenían tenían 3,5 veces más posibilidad de morir de una enfermedad neurodegenerativa.
  • Los autores del trabajo reconocen que los exfutbolistas tenían tasas más altas de demencia, pero una predisposción menor a morir de patologías cardiacas o cáncer.

El estudio de la Universidad de Glasgow es de una gran relevancia y, sin duda, puede ser un punto de partida para indagar más acerca de los posibles riesgos del futbol, pero es cierto que no asocia los remates de cabeza de los exfutbolistas con un mayor riesgo de enfermedades como el alzhéimer.

no hay un riesgo demostrado

Visto lo anterior, seguimos con la duda: ¿es malo para nuestros hijos rematar con la cabeza?, ¿tendrán más riesgo de demencia de mayores?

De ello hemos hablado con el el Dr. Pablo Eguia del Río, neurólogo y vocal de la Sociedad Española de Neurología. El Dr. Eguía es cauto al respecto y, en referencia al estudio de la Universidad de Glasgow, lo primero que remarca es que "los exfutbolistas estudiados tenían una esperanza de vida mayor que el resto de la población porque gozaban de mejor salud gracias al deporte que habían practicado a lo largo de su vida. El ejercicio físico disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer y también demencia ".

Cabecear la pelota no provoca una conmoción

Obviamente, nadie discute las bondades del deporte para la salud pero, insistimos, ¿qué pasa con los remates de cabeza? El Dr. Eguia del Río asegura que no hay que crear alarmismos innecesarios, entre otras cosas porque "no hay evidencia de que cabecear el balón dañe regiones cerebrales, es decir, no está demostrado científicamente".

Es más, matiza el neurólogo, "en el estudio de la Universidad de Glasgow la incidencia de demencia es la misma entre los jugadores de campo y los porteros, cuando estos últimos no rematan con la cabeza".

La conmoción sí es UN RIESGO

El Dr. Eguia del Río asegura que lo realmente preocupante es la conmoción cerebral que puede aparecer tras un impacto muy fuerte, porque esta sí puede provocar lesiones si no se trata correctamente. "En este sentido, se han hecho muchos estudios en futbolistas adultos y se ha visto que cabecear el balón no supone un impacto de tal magnitud que provoque una conmoción cerebral".

Pero lo que sí puede provocar una conmoción, explica el neurólogo, es "chocar la cabeza con la de otro futbolista, o recibir una patada o un codazo en la cabeza. Y eso es más fácil que ocurra si intentas cabecear el balón".

  • Los niños, a diferencia de los jugadores adultos, tienen más tendencia a sufrir conmociones porque chocan entre ellos más fácilmente, sencillamente por su forma de jugar, su anatomía o su falta de técnica. Además, ante un mismo impacto un niño es más vulnerable a sufrir una conmoción porque su cerebro es más inmaduro.

Las conmociones repetidas aumentan el riesgo de lesiones cerebrales

El problema, prosigue Eguia del Río, es que muchas veces estas conmociones no se atienden correctamente porque el futbolista sigue jugando. Y está más que demostrado que sufrirlas de forma repetida sí aumenta el riesgo de daño cerebral.

"La recomendación que han hecho los americanos o escoceses es en realidad prudente porque reduce el riesgo de conmociones: si no pueden rematar con la cabeza seguro que chocarán menos con la cabeza o el pie de otro jugador", concluye el neurólogo.

Señales de una conmoción CEREBRAL

Una conmoción cerebral es la afectación de la función cerebral producida por un golpe directo. Y es muy importante que tanto el niño como el entrenador, el árbitro o los padres la sepan identificar porque es clave que el menor (por supuesto un adulto también) se recupere correctamente. Hay que estar atento a los siguientes síntomas:

  • Dolor de cabeza o sensación de presión en la cabeza.
  • Desorientación, confusión, falta de atención o aturdimiento.
  • Moverse con torpeza.
  • Respuesta tardía a preguntas.
  • Náuseas, vómitos o mareos.
  • Zumbido en los oídos.
  • Pérdida del conocimiento.
  • En ocasiones, las señales de conmoción pueden aparecer horas o días después de la lesión y pueden manifestarse en forma de falta de concentración, problemas de sueño, sensibilidad a la luz, irritabilidad...

Sufrir un segundo golpe incluso días después de tener una conmoción puede ser muy perjudicial. Por eso cuando ocurre es muy importante que:

  • El afectado abandone enseguida el juego y sea valorado por un profesional.
  • Hay que dejar pasar dos días sin sufrir nada de síntomas para volver a la actividad deportiva y la reincorporación debe hacerse de forma gradual.

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