¿A qué he venido a la cocina? Por qué olvidamos lo que vamos a hacer (y trucos para evitarlo)

Olvidarte de que ibas a sacar de la nevera justo cuando entras en la cocina es un fallo de lo que se denomina la memoria prospectiva. Te explicamos por qué ocurre, que no es nada grave y cómo evitarlo.

Actualizado a
OLVIDOS MEMORIA PROSPECTIVA

La memoria prospectiva es clave para  recordar acciones que tenemos que hacer en un futuro.

ISTOCK
Natividad Pardo
Natividad Pardo

Neuropsicóloga

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud y nutrición

¿A quién no le ha pasado olvidarse por qué entraste en la cocina o en el baño? ¿Qué ibas a coger o a hacer? La información se esfuma y no consigues recodarlo por más que lo intentas. Tipos de olvidos hay muchos, pero no acordarte de algo futuro que te disponías a realizar es un fallo de la llamada memoria prospectiva. Algunos no tienen consecuencias importantes, por ejemplo olvidarte de que ibas a regar las plantas mientras te diriges a la terraza; pero otras veces pueden tener implicaciones graves como olvidarte de tomar los medicamentos para la hipertensión.

Qué es la memoria prospectiva

La memoria prospectiva es un fascinante aspecto de nuestra capacidad de recordar para ejecutar tareas en el futuro. Recordar para recordar. Mientras que la memoria retrospectiva nos permite recordar eventos pasados, la memoria prospectiva nos ayuda a recordar acciones específicas que tenemos que realizar en momentos concretos en el futuro. Es, de alguna manera, como tener un recordatorio interno que nos ayuda a llevar a cabo nuestras actividades diarias.

Imagina que un amigo te pregunta por la última serie que has visto y te ha gustado. Aquí, estás utilizando tu memoria retrospectiva para recordar un evento pasado. Ahora, imagina que ese mismo amigo te pide que la próxima vez que veas una serie que te guste, te acuerdes de llamarlo o enviarle un Whatsapp para recomendársela. Aquí, estarías utilizando tu memoria prospectiva para recordar decírselo.

olvidos habituales

La memoria prospectiva implica recordar realizar acciones, ya sea en un momento específico o en respuesta a un estímulo particular. Puede dividirse en dos tipos principales: basada en el tiempo y basada en el evento.

La memoria prospectiva basada en el tiempo implica recordar realizar una acción en un momento específico, como recordar tomar una medicina a las 8 de la mañana. La memoria prospectiva basada en el evento, por otro lado, implica recordar realizar una acción en respuesta a un estímulo específico, como recordar comprar leche cuando pases por la tienda.

Un ejemplo de olvido cotidiano podría ser olvidar devolver una llamada telefónica importante o no recordar coger las llaves antes de salir de casa. Estos son fallos en la memoria prospectiva que a menudo experimentamos en nuestra vida diaria.

El cerebro envejece con la edad, lo que implica un deterioro de todas sus capacidades, incluida la memoria prospectiva. Sin embargo, el envejecimiento no afecta de la misma manera a todas las formas de memoria prospectiva. Algunos estudios sugieren que la memoria prospectiva basada en el evento puede ser menos afectada por el envejecimiento en comparación con la memoria prospectiva basada en el tiempo.

Además, aquellas personas que tienden a ser más organizadas y planificadoras pueden tener una mejor memoria prospectiva en comparación con aquellas que son más espontáneas. Y es lógico porque la organización y planificación en la vida diaria es una forma de reforzar aquellas cosas que tenemos que recordar. Obviamente, el estrés o la falta de sueño provocan el impacto contrario y favorece que te olvides de lo que tienes que hacer.

Cómo evitar olvidos de la memoria prospectiva

Aunque los olvidos en la memoria prospectiva pueden ser comunes, existen estrategias que pueden ayudar a mitigar estos fallos. Aquí hay algunas sugerencias:

  • Establecer rutinas: Establecer rutinas diarias puede ayudar a convertir ciertas acciones en hábitos, reduciendo la carga de la memoria prospectiva.
  • Utilizar recordatorios externos: La tecnología ofrece una variedad de herramientas, como aplicaciones de recordatorios en teléfonos inteligentes, que pueden son muy útiles para recordar eventos futuros.
  • Asociar acciones: Asociar la realización de una acción con otra actividad puede ser efectivo. Por ejemplo, recordar tomar medicamentos cada vez que te cepillas los dientes.
  • Dividir tareas: Dividir tareas complejas en pasos más pequeños puede facilitar la recordación y ejecución de cada componente.
  • Cuidar tu salud: Factores como una buena salud física y mental, una dieta equilibrad y dormir bien influye positivamente a la memoria prospectiva.
  • Ejercicio mental: Mantener el cerebro activo a través de actividades mentales, como rompecabezas y juegos, puede fortalecer la memoria prospectiva.
  • Practicar mindfulness: Concentrarte en el momento puede ayudar a mejorar la memoria prospectiva basada en eventos al aumentar la atención y la conciencia.