Eva Mimbrero
Eva Mimbrero

Periodista especializada en salud

Sentirse apático o estar irritable también es síntoma de demencia
CORDON PRESS

Tener olvidos cada vez más frecuentes, que las palabras se te queden en la punta de la lengua o que las utilices de forma incorrecta, desorientarse en lugares conocidos o guardar cosas en sitios poco comunes y luego no encontrarlas son algunos de los síntomas de que, tal vez, se sufre un deterioro cognitivo que puede acabar derivando en una demencia.

¿Pero qué hay de los signos que no afectan tanto a la memoria pero sí al estado de ánimo?

  • Se sabe que el deterioro cognitivo puede provocar, también, cambios en la forma de comportarse o en el ánimo de los afectados. Algo que tal vez el entorno de quienes padecen estos problemas de memoria no identifican tanto como una señal de alarma.

Para aclarar hasta qué punto este tipo de síntomas son importantes, la Fundación ACE, entidad que se dedica al diagnóstico, tratamiento e investigación de las demencias, ha elaborado un estudio centrado en este aspecto.

¿despistes además de apatía o irritabilidad?

El informe, publicado en Scientific Reports, concluye que la apatía y la irritabilidad son los síntomas relacionados con el estado de ánimo que más aumentan el riesgo de demencia.

  • "Hasta el momento, en la fase previa a la demencia, lo que llamamos deterioro cognitivo leve, se había puesto el foco de atención en la ansiedad y la depresión como síntomas con mayor capacidad predictiva de demencia", explica Natalia Roberto, neuropsicóloga y autora principal del artículo.
  • "Sin embargo, gracias a este estudio hemos visto que hay otros síntomas psicológicos y conductuales que dan pistas sobre la posible aparición temprana de una demencia", continúa la investigadora de la Fundación ACE.

La ansiedad y la depresión, riesgo bajo

Uno de los principales hallazgos del estudio es que la aparición de la demencia en quienes presentaban ansiedad o depresión, en comparación con el grupo que no tenía ningún síntoma psicológico o conductual, se adelantó muy poco.

En el estudio han participado más de 2.000 personas con deterioro cognitivo leve, con una edad media de 75 años

  • En cambio, las personas que se mostraban apáticas o irritables desarrollaron una demencia, de media, entre 1 año y medio y 1 año antes que el grupo de control.

En concreto, las cifras que obtuvieron los investigadores fueron las siguientes:

  • El 54,8% de las personas que se sentían apáticas desarrollaron demencia a los 2,1 años.
  • En el 53% de las que mostraban irritabilidad su deterioro cognitivo leve derivó en una demencia en 2,7 años.
  • En el 37,3% de los afectados por ansiedad o depresión esta evolución se dio en 3,3 años.
  • El 39,1% del grupo de control pasaron del deterioro cognitivo leve a la demencia en 3,6 años.

El tipo de demencia también puede variar

Cuantificar el riesgo de que el deterioro cognitivo se convierta en demencia en función de los síntomas psicológicos asociados a él no es el único hallazgo de este informe.

Sus autores han comprobado, también, que este tipo de síntomas nos dan pistas con respecto a la posible demencia que pueden desarrollar los afectados.

  • Los pacientes que se irritan con facilidad que, como has visto hace un momento, es uno de los grupos que antes desarrolla la demencia, tienen problemas de memoria pero que no suelen deberse al alzhéimer, sino a otro tipo de trastornos.
  • En cambio en el resto (quienes se mostraron ansiosos, deprimidos, apáticos o los que no tenían ningún síntoma de este tipo) el tipo de demencia que más desarrollaron fue la provocada por el alzhéimer.
  • "Estos resultados abren un nuevo espacio en el que una evaluación precisa de los síntomas psicológicos y conductuales en el momento del diagnóstico de deterioro cognitivo leve debe considerarse obligatoria, ya que la presencia o ausencia de tales síntomas puede definir los resultados a largo plazo", sostienen los autores en el informe.

Todos estos hallazgos "pueden ayudar a la comunidad médica a apoyar el diagnóstico precoz, y a plantear diferentes opciones para el tratamiento, con el objetivo de mejorar tanto la calidad de vida de los pacientes como de sus cuidadores", añade Natalia Roberto.

la importancia de un diagnóstico precoz

Si sospechas que tú o una persona cercana puede tener un problema de memoria, pide visita con el médico de familia para valorar si los olvidos pueden deberse a a algún trastorno cognitivo o no son preocupantes.

  • La Fundación ACE, ubicada en Barcelona, además ofrece la posibilidad a los mayores de 50 años de hacerse una revisión gratuita de memoria anual.