Las tres cosas que hace el médico más anciano del mundo para mantener el cerebro joven a los 101 años

"La gente suele preguntarme cómo mantengo mi cerebro alerta. Los buenos genes y un poco de suerte pueden darte una ventaja pero hay una regla que sigo y que cualquiera puede hacer", afirma Howard Tucker, neurólogo en activo de 101 años.

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Mantener el cerebro activo retrasa el envejecimiento de este órgano.

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Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud y nutrición

A medida que nos hacemos mayores, la memoria, la concentración y la capacidad de aprendizaje y organización se van reduciendo. Es el resultado del proceso de envejecimiento del cerebro. Con los años, el tamaño de este órgano se reduce, la comunicación entre las neuronas es menos efectiva y el flujo sanguíneo también disminuye. La genética tiene un papel importante pero esto no basta para frenar el impacto del paso del tiempo en el cerebro y mantenerlo alerta. El cerebro, como cualquier otro músculo, necesita mantenerse activo para frenar su deterioro.

Y una buena forma de conseguirlo es seguir los consejos del Dr. Howard Tucker, un neurólogo de Cleveland nombrado el "Médico en ejercicio más antiguo" por Guinness World Records. Actualmente tiene 101 años y sigue en activo. "He sido médico y neurólogo en ejercicio durante más de siete décadas. La gente suele preguntarme cómo mantengo mi cerebro alerta. Los buenos genes y un poco de suerte pueden darte una ventaja, pero hay un principio que sigo y que cualquiera puede implementar: mantén tu mente ocupada mediante actividades laborales, sociales y de entretenimiento", explica en un artículo. Estas son las tres cosas que Tucker hace a diario para mejorar la salud cerebro.

"Voy a trabajar"

"Las investigaciones muestran una correlación entre la jubilación y un mayor deterioro cognitivo, razón por la cual todavía no me he jubilado. Mi trabajo requiere que revise una serie de temas médicos y piense en los problemas. Mantenerme actualizado con los últimos avances en neurología mantiene mi cerebro ocupado", explica el Dr. Tucker.

Obviamente, no todo el mundo es neurólogo ni quiere estar haciendo el mismo trabajo toda la vida. Pero en realidad a lo que se refiere Tucker es que, para mantener el cerebro activo, es muy importante mantenerlo ocupado y, a ser posible, aprendiendo cosas nuevas. De hecho, es el aprendizaje de algo nuevo lo que genera nuevas conexiones neuronales que, en definitiva, son nuestra reserva cognitiva.

"Ser voluntario, dedicarse a un pasatiempo y aprender nuevas habilidades puede proporcionar una gran estimulación mental. Cuando tenía poco más de 60 años, por ejemplo, asistía a la facultad de derecho por las noches, después de ejercer mi práctica médica a tiempo completo. Aprobé el examen de la abogacía de Ohio a los 67 años", explica el neurólogo.

"Sigo siendo sociable"

Junto con las actividades que conllevan un aprendizaje de cosas nuevas, las relaciones sociales son otro de los pilares para preservar la memoria y así lo han demostrado los estudios.

"Desafortunadamente, a mi edad, muchos de mis amigos, familiares y colegas más cercanos han fallecido. Pero tengo la suerte de que mi trabajo me ha permitido entablar relaciones con colegas más jóvenes.
Sara y yo también tenemos como prioridad cenar con personas de nuestra comunidad. Al menos dos veces por semana comemos con mi hija y su marido y mi hijo y su mujer. También nos gusta probar nuevos restaurantes con amigos y colegas"
, explica el Dr. Tucker.

La socialización es beneficiosa para el cerebro por dos motivos. Por un lado, evita el aislamiento y la soledad, un factor de riesgo de demencia. Y por otro lado, promueve la estimulación cognitiva. "Desde el momento que hacemos algo con otra persona, tenemos que realizar constantemente un esfuerzo por abrir nuestra mente, ponernos en el lugar del otro... Y esto es una estimulación cognitiva constante. Cuando compartimos tiempo con gente, raro es el día que no aprendemos algo nuevo, aunque sean detalles relacionados con el entorno o el día a a día de otras personas", explica a Saber Vivir la dra. Nina Gramunt, neuropsicóloga de la Fundación Pasqual Maragall.

"Leo por gusto"

"Cuando no estoy leyendo sobre los últimos avances y tratamientos en neurología, me gusta leer biografías e historias de detectives.
Sumergirse en un buen libro, de ficción o no ficción, requiere que su cerebro procese una gran cantidad de información nueva. Creo que esto es clave para mantener la mente alerta"
, asegura el dr. Howard Tucker.

El hábito de la lectura fortalece las conexiones neuronales y mejora la reserva cognitiva. Ser lector habitual no nos va a hacer inmunes a las enfermedades degenerativas, lo que sí conseguiremos es que el deterioro sea más lento.