María Real Capell
María Real Capell

Farmacéutica, nutricionista y psiconeuroendocrina

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

La dieta que debes seguir si sufres candidiasis
iStock by Getty Images

La candida albicans es un patógeno que se encuentra de forma habitual en el cuerpo humano. El problema aparece cuando hay una población excesiva de este hongo, que suele producirse en el intestino y en la vagina.

Si es en el intestino, los síntomas que suele provocar esta superpoblación de cándidas es niebla mental (dolor de cabez y fatiga) y cuando afecta a la vagina aparecen fuertes picores y flujo grumoso y maloliente.

En estos casos, lo primero que hay que hacer es acudir al ginecólogo para realizar un cultivo y asegurarnos de que la fuente de las molestias sea la candidiasis, ya que los síntomas suelen confundirse con gardnerella o vaginosis bacteriana.

Una vez confirmado el diagnóstico, el médico prescibirá tratamiento pero para muchas mujeres es una solución temporal porque sufren candidiasis con mucha frecuencia.

En estos casos, un plan dietético puede ser de gran ayuda e incluso acabar con el problema si se cumple a rajatabla. María Real Capell, farmacéutica, nutricionista y psiconeuroendocrina, nos da los detalles.

Un plan dietético de dos fases

El objetivo de este plan es literalmente "matar de hambre" a las cándidas. Así pues, durante una primera fase que durará entre 8 y 12 semanas habrá que eliminar una serie de alimentos y aumentar otros.

Es importante hacerlo a rajatabla porque si un día comes algo que no debes, por ejemplo azúcar, estarías dando de nuevo alimento a las cándidas y tendrías que volver a la semana 1.

Pasadas esas 8-12 semanas habría que hacer nuevamente un cultivo. Si no hay candidiasis entraríamos en la segunda fase del plan que serían 8 semanas más con la dieta anterior pero añadiendo probióticos (es muy importante no incluir los probióticos desde el principio).

Qué alimentos eliminar en la 1ª fase

María Real Capell insiste en que el objetivo es "matar de hambre" a la cándida. Y para ello hay que eliminar de nuestra dieta su alimento. Así pues, tendremos que dejar de comer:

  • Azúcares. Es el principal alimento de este hongo, por eso conviene eliminar las harinas refinadas, la bollería, los dulces, las galletas, los ultraprocesados... Hay que fijarse bien en las etiquetas para que no hayan azúcares añadidos, por ejemplo en el tomate frito.
  • Levaduras. La candida albicans también se nutre de ellas. Evita la cerveza, las pizzas y el pan. Opta por panes sin levadura.
  • Alcohol. Es un fermentado alto en azúcar. Es importante no beber nada de alcohol durante las semanas que dure el plan. "Ni una copita el sábado", señala María Real.
  • Vinagre. Solo se permitiría el vinagre de manzana. El vinagre de vino, por su ph alcalino, es caldo de cultivo para las cándidas.
  • Embutidos. Contienen sulfitos y grasa que sirven de alimento al hongo.
  • Café, té y bebidas energéticas. La candida albicans extrae energía de ellos. Está comprobado que si se elimina el café, aunque resulte difícil, se acaba antes con la candidiasis.
  • Exceso de sal. Altera el ph y favorece el crecimiento del hongo. La sal que tomes no debe ser refinada.

Tampoco hay que mezclar proteínas. Elige proteína de calidad (pescado, carnes blancas, huevo o marisco) para no sufrir carencias nutricionales pero no las comas juntas. Mezclarlas dificulta la digestión y provoca que fermenten los alimentos en el intestino.

Y si fermentan cambian el ph provocando gases y putrefacción, lo que beneficia a las cándidas.

Qué alimentos comer en la 1ª fase

  • Especias en abundancia. Orégano, romero, tomillo y ajo tienen una gran acción antifúngica. Añádelos a tus platos a diario. Solo habría que evitar ciertas especias en embarazadas.
  • Grasas saludables. De esta forma compensaremos la pérdida de peso que puede provocar una dieta estricta como la que te proponemos. Incluye aceite de oliva virgen extra, aceite de coco prensado en frío...
  • Ghee. Es una opción de grasa saludable muy recomendable en estos casos. Se trata de una mantequilla clarificada sin lactosa (por tanto sin el azúcar de la leche que sí gusta a la cándida) y sin caseína. La caseína es una sustancia que al entrar en contacto con la microbiota genera ácido butírico e inflama el intestino. Puedes tomar esta mantequilla untada en tostadas de trigo sarraceno. Cómprala de vacas o cabras de pasto.
  • Semillas de chía, de lino o de calabaza. Son ricas en omega 3 (modifica las membranas de la cándida para que no se pueda pegar a la mucosa intestinal o vaginal) y fibra (equilibra la microbiota intestinal, dificultando también que el hongo se adhiera).
  • Frutas. Son fuente de vitaminas, antioxidantes y fibra, lo que favorece la salud intestinal. En un intestino sano, la cándida tiene mayor dificultad para proliferar y extenderse a otras zonas como la vagina.
  • Verduras crudas. Aportan nutrientes que aseguran un sistema inmunitario fuerte, clave para regular el sobrecrecimiento de microorganismos.
  • Verduras de hoja verde amarga como la rúcula. Su clorofila ayuda a eliminar la cándida. La escarola y la endivia tienen una acción similar.
  • Cereales integrales como el trigo sarraceno, la quinoa, el amaranto o el arroz integral. Conviene eliminar el gluten: esta proteína es muy grande y altera la permeabilidad intestinal, con lo que el intestino es más susceptible a ser colonizado por candida albincans.
  • Algas. Sus antioxidantes y fibra ayudan a regular el tránsito intestinal.
  • Nueces y almendras. Son ricas en grasas buenas, que evitan déficits de peso, y aportan fibra.
  • Infusiones de jengibre, menta, perejil o tomillo. Son antifúngicas. Tomarlas entre horas ayuda a eliminar las cándidas.

Qué añadir en la 2ª fase

Si hemos puesto en práctica lo anterior, seguramente la candidiasis habrá desaparecido, aunque habrá que confirmarlo con un nuevo cultivo.

Si se ha eliminado, deberás seguir 8 semanas con la misma dieta pero incluyendo también probióticos con las siguientes cepas:

  • Lactobacillus acidophillus, lactobacillus rhamnosum, bifidobacterium longum y bifidobacterium bifidum.

¿Por qué tomar ahora probióticos y no antes? Si los tomas cuando tienes cándidas estas se los comen. Pero si se ingieren cuando ya no hay, pueblan el intestino y se lo ponen muy difícil a las cándidas para que proliferen de nuevo. Es como un párking con todas las plazas ocupadas y sin sitio para ningún vehículo más.

Durante la toma de probióticos evita beber agua con las comidas. El agua diluye los jugos gástricos con las enzimas y esto puede dificultar la digestión y generar gases, lo que favorecería nuevamente las cándidas.

Junto a los probióticos, toma también alimentos fermentados (alimentan las bacterias buenas) como la kombucha o el yogur de cabra.

Finalizadas las dos fases, pueden recuperarse alimentos como el café de forma moderada y no ser tan estrictos con la dieta, pero convendría introducir buenos hábitos y reducir la ingesta de alimentos poco saludables como los azúcares, las harinas refinadas o los ultraprocesados. Evitaremos las cándidas y ganaremos salud.