Diana Llorens

Periodista

Carne cultivada
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Singapur se convirtió, el pasado diciembre, en el primer país del mundo donde se puede comer carne cultivada en un laboratorio.

España está a la cabeza de Europa en la investigación de este tipo de carne, que en los próximos años podría recibir la aprobación de las autoridades sanitarias europeas.

A pesar de que puede representar una revolución desde el punto de vista ecológico y de bienestar animal, también existen dudas acerca de cómo serán los productos derivados de esta carne generada en laboratorios.

¿Cómo se produce la carne cultivada?

La carne cultivada (también llamada carne limpia, de laboratorio o in vitro) es aquella que no proviene directamente del cuerpo de un animal, sino de sus células cultivadas en un laboratorio.

Para su producción no es necesario sacrificar animales, ya que solo se les extrae una pequeña muestra de tejido celular de su músculo mediante una biopsia.

De acuerdo con Biotech Foods, una compañía vasca dedicada a la investigación y producción de carne basada en células animales, “las células extraídas de un cerdo en un año pueden producir lo mismo que 400 cerdos”.

  • Las células obtenidas se sitúan en un ambiente controlado para que sigan formando tejido y, mediante nutrientes naturales, crezcan hasta formar una masa muscular.
  • El producto que se obtiene con este proceso es una pasta que se transformará en diversos productos como lonchas de jamón, hamburguesas, salchichas o nuggets.

Se puede hacer a partir de células de diversos animales para lograr carne de ternera, cerdo o aves.

La producción de la carne cultivada se basa en la medicina regenerativa: del mismo modo que se puede regenerar la piel y los órganos a partir de una muestra de tejidos, se puede desarrollar un órgano vivo a partir de células de músculo animal.

Ecología y bienestar animal

La producción de carne cultivada tiene diversas ventajas. Una de las más importantes es que no implica el sacrificio de animales, algo fundamental para todas aquellas personas a las que les preocupa el bienestar animal.

  • También es más sostenible, ya que el uso extendido de esta tecnología permitiría reducir las emisiones atmosféricas que genera la ganadería.
  • La reducción de granjas de animales reduciría también el riesgo de pandemias, como la de la gripe aviar.
  • Al producirse en laboratorios estériles y controlados, no existe el riesgo asociado a las enfermedades y epidemias animales. Además, no se utilizan antibióticos, tan extendidos en la ganadería industrial.

Dudas e inconvenientes

Sin duda, hará falta un cambio cultural importante para que la carne cultivada sea aceptada por una parte importante de la población.

  • Por un lado, existen las dudas acerca de que un producto creado en laboratorio pueda llegar a considerarse carne “real”.
  • Por otro lado, el alimento final será un producto procesado.

A pesar de que, al no estar aún comercializados, se desconocen cómo serán estos productos, qué procedimientos adicionales pasarán y cuáles serán sus propiedades nutricionales, sabemos que los ultraprocesados están desaconsejados por los expertos en nutrición dentro de una dieta saludable.

¿está cerca su aprobación?

Singapur ha sido el primer país del mundo en aprobar el consumo de carne de laboratorio.

En este caso, la agencia de seguridad alimentaria del país ha dado el sí a la comercialización de carne derivada de células de pollo. En concreto, se trata de unos bocaditos de pollo (parecidos a unos nuggets), producidos por una empresa americana.

Esto abre la puerta a que agencias reguladoras de otros países aprueben también este tipo de alimentos.

En España, existen proyectos avanzados que cuentan con financiación europea y del gobierno español, aunque no se espera la aprobación de productos de carne cultivada antes del año 2023.