Por Soledad López, periodista especializada en salud

Plaguicidas frutas y vreduras
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El 34% de los alimentos que se consumen en España presentan restos de plaguicidas y los vegetales se llevan la palma. En concreto las manzanas y la fresas.

Así lo revela un informe de Ecologistas en Acción titulado "Directo a tus hormonas. Guía de alimentos disruptores".

Y muchos de esos plaguicidas actúan como disruptores endocrinos, lo que aumenta el riesgo de enfermedades.

"Las miles de toneladas de plaguicidas que se fumigan cada año sobre cosechas, espacios públicos, jardines, arcenes, etc. exponen a las agricultoras y agricultores, a sus familias y a la población en general a sustancias tóxicas que contaminan el suelo, el agua, el aire y la flora y fauna silvestre".

"Pero, además, residuos invisibles de pesticidas quedan en los alimentos, llegando directamente a los consumidores", denuncian desde Ecologistas en acción.

Los 10 alimentos con más plaguicidas

Las frutas y verduras son el grupo de alimentos donde se han detectado el mayor número de residuos de plaguicidas, 103 sustancias diferentes, 61 de los cuales son disruptores endocrinos.

Así pues, el 59% de los plaguicidas detectados en la fruta son disruptores endocrinos.

Los dos alimentos con mayor número de plaguicidas disruptores son las fresas (25 plaguicidas disruptores de 37 en total) y las manzanas (24 de 35).

Estos son los 10 alimentos más contaminados por plaguicidas:

  • Fresas (37).
  • Manzanas (35).
  • Lechuga (34).
  • Tomates (32).
  • Melocotones (25).
  • Uvas de mesa (24).
  • Mandarinas (23).
  • Naranjas (21).
  • Peras (19).
  • Limones (17).

La agricultura ecológica no se libra

Del total de 2.314 muestras analizadas por Ecologistas en Acción, 60 procedían de producción ecológica. Y en 5 alimentos ecológicos se encontraron también un total de 4 plaguicidas.

Desde la ONG apuntan que podría deberse a una contaminación cruzada por residuos de plaguicidas ambientales o procedentes de la agricultura convencional.

A pesar de ello, llama la atención el caso de las fresas y las manzanas por la gran diferencia en el número de plaguicidas entre la agricultura ecológica y la convencional. Obviamente había muchos más en las frutas convencionales.

El informe revela también que el 32% de las muestras de pescado y marisco analizadas también contenían residuos de plaguicidas.

Según la ONG, preocupa que seis de las muestras (un calamar, un bonito y 4 cangrejos), todas de origen español, superaron el límite legal o límite máximo de residuo permitido.

Contaminantes hormonales

Desde Ecologistas en Acción recuerdan que desde principios del siglo XX se conoce la capacidad que tienen algunas sustancias químicas para interferir en el sistema hormonal o endocrino de numerosas especies animales, incluidos los seres humanos y provocar efectos adversos sobre su salud.

"Los disruptores endocrinos interfieren la acción natural de las hormonas, alteran el equilibrio y pueden alterar la fisiología a lo largo de la vida de un individuo desde el desarrollo fetal hasta la edad adulta (18 años)", señalan.

Hay sustancias que pueden afectar al sistema hormonal y causar efectos sobre la salud

El informe "Directo a tus hormonas. Guía de alimentos disruptores", describe los efectos conocidos sobre la salud que pueden tener los disruptores endocrinos. Estos son algunos:

  • Daños en el sistema reproductor masculino: Disminución de la calidad del semen e infertilidad, entre otros.
  • Daños en el sistema reproductor femenino: Pubertad precoz, síndrome de ovarios poliquísticos...
  • Alteraciones en el desarrollo neurológico: Déficit cognitivo o de conducta (hiperactividad, dificultad de concentración...).
  • Enfermedades metabólicas: Síndrome metabólico, diabetes y obesidad.
  • Enfermedades cardiovasculares: Los disruptores endocrinos actúan como precursores de la obesidad y la diabetes incrementando el riesgo cardiovascular.

Los autores del informe recuerdan que, al igual que las hormonas, los disruptores endocrinos pueden ocasionar efectos a dosis de exposición bajas.

El momento de la exposición también es determinante. Si se produce durante los primeros estadios de la vida (durante la gestación) los daños pueden ser importantes.

Control de los contaminantes

Para garantizar que los residuos de plaguicidas que llegan a la mesa no superan los límites que son seguros para la salud, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) hace controles anuales sobre muestras de alimentos.

Los últimos análisis de esta agencia revelan que el 98,3% de los alimentos cumplen con la normativa. Sin embargo, Ecologistas en Acción denuncia en su informe que un 62% de los plaguicidas quedan fuera del análisis de la AESAN y que el 31% de los pesticidas analizados son sustancias no autorizadas en Europa.

Tal y como recuerda la ONG, España es uno de los líderes europeos en ventas de plaguicidas.