1 / 8 Protege tu corazón

Comer ajo con regularidad mejora la circulación sanguínea, ya que provoca vasodilatación, aumenta el diámetro de los vasos sanguíneos y por tanto, la sangre fluye con más facilidad disminuyendo la presión.

  • Puedes frotar un ajo crudo sobre las rebanadas de pan tostado. El resultado es un sabroso y nutritivo aperitivo que se puede acompañar de jamón serrano, jamón york o queso.

2 / 8 Abre el apetito

Otra de las cualidades del ajo es que estimula las mucosas gastrointestinales, provocando un aumento de las secreciones digestivas y de la bilis. Esto se traduce en una mejor preparación del tracto digestivo para la digestión de los alimentos.

  • Para acabar con el mal aliento nada mejor que la manzana, la lechuga y las hojas de yerbabuena. Así lo aseguran investigadores del departamento de Ciencias y Tecnologías de los Alimentos de la Universidad Estatal de Ohio, en EE.UU.

3 / 8 Es un eficaz antibiótico

Un estudio de la Universidad Estatal de Washington (EE.UU.) y publicado en la revista Journal of Antimicrobial Chemotherapy, concluye que el sulfuro de dialilo, un compuesto del ajo, es 100 veces más eficaz que los antibióticos populares para luchar contra la bacteria Campylobacter (una de las causas más comunes de infecciones intestinales).

  • Para evitar que repita su sabor horas después de su consumo abre el diente de ajo por la mitad y quítale el tallito verdoso que tiene en su interior.

4 / 8 Disminuye el riesgo de parto prematuro

Diversos estudios como el llevado a cabo por la División de Epidemiología del Instituto Noruego de Salud Pública han demostrado que la ingesta de frutos secos y verduras como el ajo, reducen el riesgo de parto prematuro, ya que mantienen a raya las infecciones microbianas durante el embarazo.

  • La mejor manera de conservar los ajos es en un lugar fresco, seco y con ventilación, y si es posible guarda la ristra entera para evitar que se reblandezcan.

5 / 8 Reduce el colesterol

Un estudio publicado en la revista Journal of Nutritional Biochemistry demostró tras un experimento que el ajo era capaz de bajar los niveles de colesterol, así como la presión arterial .

  • Si su sabor te resulta demasiado fuerte, puedes rebajarlo dejándolo en remojo durante una hora antes de la cocción.

6 / 8 Combate el resfriado

Un equipo de científicos del St. Joseph Family Medicine Residency en Mishawaka, Indiana (EE.UU.) llegó a la conclusión de que la ingesta de ajo puede disminuir la frecuencia de los resfriados en adultos.

  • Recuerda que al freír los ajos debemos evitar la cocción a fuego fuerte para que no se tuesten y para que no sepa a amargo el aceite donde los hemos frito.

7 / 8 Cuida tus huesos

El ajo es beneficioso para aquellas personas que sufren de artritis o cualquier dolor articular gracias a su alto contenido de selenio y sulfuro.

  • Puedes prepararte una bebida de ajo y limón para tomar al día siguiente. Para ello, solo tienes que machacar un ajo y mezclarlo con el jugo de un limón. Tómalo en ayunas.

8 / 8 Fortalece el sistema inmunológico

Añadir ajo en nuestras recetas es muy beneficioso para las defensas ya que es antiviral, antihongos y antibacteriano. A diferencia de los antibióticos sintéticos, las bacterias, virus y hongos no ofrecen resistencia al ajo.

  • Si has hecho acopio de ajos puedes congelar los dientes pelados, pero sin exceder los dos meses de almacenamiento, ya que de lo contrario pierden sabor.

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cabeza ajo

Propiedades excepcionales

El ajo es una de una de esas hortalizas que no pueden faltar en la cocina. De hecho, su presencia en la gastronomía se remonta miles de años atrás. Ya sea en crudo o cocinado como ingrediente en salsas, sofritos, guarniciones o cremas, el ajo es parte del recetario universal por méritos propios.

Su sabor único transforma cualquier plato aportándole un extra de sabor, una excepcional calidad nutricional e importantes beneficios para el organismo.

  • En la galería que acabas de ver hemos recopilado algunos de sus efectos más destacados que tiene para la salud. Y es que el ajo tiene infinidad de virtudes que sin duda, te convencerán para introducirlos en tu dieta diaria, si no lo has hecho ya.

los inconvenientes del ajo

Aunque sus beneficios son muchos, el ajo también tiene algunas contraindicaciones que pueden afectar nuestra salud y que por ello, se han de tener en cuenta:

  • Se desaconseja cuando haya una tendencia a sufrir hemorragias porque debido a su efecto vasodilatador hace que la sangre fluya con mayor rapidez.
  • En casos en los que haya deficiencia de ácidos gástricos puede que no se digiera bien y provoque flatulencia.
  • Puede provocar ardores de boca, esófago y estómago.
  • En cuanto a las posibles interacciones con fármacos, puede elevar el riesgo de sangrado si se administra junto a anticoagulantes como el ácido acetilsalicílico u otros.
  • Tampoco es recomendable si se sigue un tratamiento con hipoglucemiantes, dado que el ajo acentuaría la hipoglucemia.
  • Durante el embarazo y la lactancia se aconseja evitar el consumo de grandes cantidades de ajo, ya que puede estimular el útero o provocar incluso un aborto.

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