Eva Mimbrero
Eva Mimbrero

Periodista especializada en salud

Huertos urbanos
iStock by Getty Images

Cada vez son más los que se apuntan a cultivar verduras, frutas y hortalizas en su balcón o terraza, en jardineras que pueden ocupar muy poco espacio y que, con cuidados y constancia, dan sus frutos.

Pero instalar un huerto urbano en casa no solo aporta la satisfacción de obtener tus propios vegetales, también puede ser beneficioso para tu salud. Sin olvidar el impacto positivo que pueden tener en las ciudades a nivel medioambiental.

De todo ello hemos hablado con los responsables de "La Huertoteca", dos entusiastas de los huertos urbanos que, además de instalar y diseñar huertos a domicilio, lo hacen también en colegios y residencias, donde imparten cursos y talleres.

No hace falta tener una gran terraza

David Lagares, fundador de La Huertoteca, nos cuenta que, por muy poco espacio que se tenga, se puede empezar a cultivar.

  • "Con jardineras pequeñas o macetitas se pueden plantar especias aromáticas, o un poco de rúcula, y empezar a probar. Hay jardineras de 40 x 40 cm, con una profundidad de 30 cm, que están bastante bien, y que permiten plantar lechugas, semillas de rábano, incluso una tomatera", opina este experto en cultivo ecológico.

"Con disponer de 1 m2, incluso un poco menos, ya se puede montar algo"

Otra opción son los jardines verticales, con los que se aprovecha muchísimo el espacio. Los hay de dos tipos: los de gravedad y los hidropónicos.

  • "En los que funcionan por gravedad se riega arriba y el agua va cayendo. Hay sustratos, como el de fibra de coco, que facilitan este proceso", nos cuenta Lagares, que recomienda plantar hierbas aromáticas en este tipo de jardines verticales.
  • "En los hidropónicos el flujo de agua es continuo, lo que permite cultivar hortalizas de hoja (lechugas, acelgas...)", añade.

La luz marca el tipo de cultivo

No solo es importante el espacio, también hay que tener en cuenta la tierra que va a usarle en la jardinera, huerto o maceta.

  • "Es fundamental elegir bien el sustrato, porque es el que aporta todos los nutrientes para que luego las hortalizas puedan dar sus frutos", remarca María Abalo, diseñadora de huertos urbanos y miembro de La Huertoteca.
  • "Las horas de luz que tengamos en el espacio donde queremos ubicar el huerto también son importantes. Hay que tenerlas muy en cuenta a la hora de elegir lo que se va a cultivar: por ejemplo, la lechuga necesita tan solo entre 3 y 4 horas de luz al día. Sin embargo un tomate, para crecer, necesita entre 8 y 10 horas de luz", añade.
  • "Si tenemos poca luz no hay que desistir, porque podemos cambiar de cultivo: además de lechugas podemos plantar acelgas, espinacas... Y si el espacio es más luminoso se puede optar por las hortalizas de fruto. En definitiva, lo que hay que hacer es adaptar el tipo de cultivo a la luz", insiste David Lagares.

Hay que dedicarle tiempo, pero no tanto

Si estás pensando instalar un huerto urbano en casa y no lo haces porque crees que tendrás que dedicarle mucho tiempo, debes tener en cuenta que hoy en día existen recursos para reducir el tiempo que dedicas a algunas tareas.

  • "El riego diario, sobre todo en verano, es una de las tareas que puede conllevar más tiempo. Pero puedes reducirlo con programadores de riego. Y también hay sustratos que permiten regar hasta 2 o 3 veces menos", nos cuenta el fundador de La Huertoteca.
  • "Puedes no dedicarle muchísimo tiempo si no quieres, pero no hay que olvidar que es un ser vivo y necesita ciertos cuidados, eso sí", añade.

Una tendencia en auge

Instalar huertos urbanos es tendencia desde hace ya algunos años. De hecho, no es extraño que desde los ayuntamientos se promuevan este tipo de iniciativas para dar uso a terrenos abandonados.

Pero ambos expertos coinciden en que el confinamiento ha marcado un antes y un después en el interés por los huertos urbanos.

"En las grandes ciudades, que están más teñidas de gris que de verde, el interés ha aumentado muchísimo"

  • "El crecimiento ha sido exponencial. Creo que, durante el confinamiento, la gente ha echado de menos los espacios verdes. Hay personas que a lo mejor han visto que tenían un espacio en la terraza que podían haber aprovechado, que han empezado a valorar un poco más cosas que antes tal vez no tenían tanto en cuenta", opina Lagares.
  • "Es algo que ha pasado no solo con el cultivo, también con las plantas ornamentales. En los viveros estamos viendo que hay una fuerte demanda y que incluso falta stock", añade Abalo.

todos los beneficios del huerto

"Los beneficios de cultivar un huerto en nuestro bienestar emocional, físico y psicológico son muchísimos", afirma sin dudarlo María Abalo.

  • "Por ejemplo, a nivel físico se ejercita la psicomotricidad fina, sobre todo en la manipulación con las manos. Y si el huerto se cuida en grupo, se fomenta la interacción, lo que permite luchar contra el aislamiento en colectivos especialmente sensibles, como las personas mayores", añade.

También se aprenden cosas nuevas: cuál es el cultivo de temporada, cómo se pueden cosechar ciertos alimentos, cuándo se pueden consumir...

  • "Es una actividad que los niños disfrutan mucho. El hecho de plantar una semillita que a veces es minúscula y que de ahí salga algo, por ejemplo una hortaliza que puedes consumir, no solo les gusta y les divierte, además les sorprende, les despierta su curiosidad e interés por conocer. Y esto, en el fondo, acaba repercutiendo en otro tipo de áreas, como en la alimentación saludable", nos cuenta la experta.

A nivel emocional y mental, cultivar tu propio huerto puede contribuir a reducir los niveles de estrés y favorece que seamos más tolerantes a la frustración. Y, "en lo que al medio ambiente se refiere, al producir vegetales para el autoconsumo, contribuye a disminuir nuestra huella de carbono", remarca.

En definitiva, para María Abalo "tener un huerto urbano te ayuda a valorar lo que consumes y todo el esfuerzo que hay detrás. De alguna manera, te hace ser un poquito más responsable en todos los sentidos".